Cartas desde la locura

Quo Vadis, Celia Maya

AMLO y Celia Maya. Foto: Especial.

Ramón Martínez de Velasco

@ramavelm

Señora candidata a gobernar el estado de Querétaro (en representación del dizque Movimiento de Regeneración Nacional y del dizque presidente López).

Es mi deber informarle que Usted no tiene conciencia de representar un tipo de circunstancias sociales y culturales basadas en creencias y prejuicios que sólo acarrean problemas económicos, turbulencias y frustración.

En pocas palabras, su ideología es fanatismo, y no conviene, mucho menos para la educación de los más jóvenes.

Lo mejor, para Usted, es retirarse.

Es mi deber informarle que Usted representa los males presentes que afectan a parte o al conjunto de la población, que incluyen el discurso de odio, inoculado en anuncios, noticias, o tertulias.

“Las radios y televisiones del odio fueron un hecho contribuyente a los enfrentamientos bélicos y asesinatos en Ruanda, Angola o Yugoslavia. En las reyertas tribales en África entre hutus y tutsis. O en los conflictos que mantuvieron secularmente a los Balcanes en convulsión” (Ignacio Morgado Bernal).

Cabría confiar en que Usted, que odia, se mire a sí misma (¿por qué odio?, ¿qué pretendo conseguir con ello?, ¿qué gano y qué pierdo, con mi odio?).

De mi parte, lo dudo.

Está Usted ya muy ‘oldie’ para cambiar.

“La codicia es una enfermedad mental; o sea, una enfermedad del cerebro.

“El origen etimológico de codicia es cuspiditas, un vocablo latino.

“Lo que más caracteriza al codicioso es un interés propio, un egoísmo que nunca se consigue satisfacer.

“Ninguna razón biológica que conozcamos nos permite afirmar que las mujeres son menos codiciosas que los hombres”.

Y, ciertamente, entre Usted y López no hay diferencia.

“El suelo, más que la propia edificación, es objeto de la codicia humana”.

El suelo, Querétaro en este caso, sería el daño colateral de la perturbación mental que claramente padece la dizque Cuarta Transformación, ésa cosa que está urgida de colesterol, necesario para regular la serotonina cerebral, que estabiliza las funciones mentales.

“La denuncia pública de los codiciosos es uno de los mejores remedios, sobre todo cuando su comportamiento alcanza la ilegalidad.

“Un buen sistema educativo debería tener previsto enseñar las consecuencias de la codicia. Mostrar cómo ha servido para corroer y dinamitar a individuos, empresas y sociedades” (Ignacio Morgado Bernal).

Epílogo

Señora candidata a gobernar el estado de Querétaro (en representación del dizque Movimiento de Regeneración Nacional y del dizque presidente López).

Retírese.

Usted es tóxica.

2 Responses

  1. Es vergonzoso este escrito de apariencia académica pero de nivel de un libelo pasquín, promotor de violencia por el resentimiento reflejado, sinceramente no es propio de Libertad de Palabra, tenemos ORGULLOSAMENTE PRESIDENTE HONRADO Y TRABAJADOR, y aunque a los corruptos, ladrones y delincuentes que han tenido por décadas secuestrado al país les duela MÉXICO SE TRANSFORMA, VIVA LA 4T !

  2. Cuánto fanatismo! Seguro eres Sierva de la Nación! Pasa por tu pago a Bienestar! Que te aproveche!

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