Cartas desde la locura

El salibero

Jennifer Rene Psaki.

Ramón Martínez de Velasco

@Ramavelm

“Piensa global, actúa local”: Patrick Geddes.
I

Jennifer Rene Psaki​ no sólo es la actual secretaria de Prensa de la Casa Blanca. También es asesora política. Previamente fue la directora de comunicaciones de Barack Obama y portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Es atleta, exsocorrista, y se ha desempeñado como comentarista política en CNN. ​

Comenzó su carrera política en el 2001. Tres años después fue subsecretaria de Prensa de la campaña presidencial de John Kerry. De 2005 a 2006 fue secretaria de Prensa regional para el Comité de Campaña Demócrata del Congreso. En el 2008 fue secretaria de Prensa de la campaña presidencial de Barack Obama, recorriendo todo el territorio estadounidense.

En el 2011 fue vicepresidente sénior y directora gerente de la oficina en Washington de la agencia de relaciones públicas de la empresa Global Strategy Group.

Su experiencia es vital a la hora de apagar todos los incendios comunicativos que dejó encendidos Donald Trump.

“Tengo un profundo respeto por el papel de una prensa libre e independiente”, dijo durante la primera media hora ante los corresponsales en la Casa Blanca, para demostrar la intención de pasar página a la animadversión recalcitrante que demostraron los cuatro portavoces de Trump hacia los medios, el periodismo y los periodistas.

Así puso fin a cuatro años de desdén e inició el desafío de mantener en pie ése cambio de tono en una Sala de Prensa que fue escenario de tensiones, reproches e insultos a los reporteros por parte de Donald Trump y sus representantes.

“Habrá momentos que estaremos en desacuerdo durante gran parte de la rueda de prensa, pero tenemos un objetivo común, que es compartir información precisa con el pueblo estadounidense”.

El único problema, ahora, es que Jennifer Rene Psaki no quiere eternizarse en el puesto.

II

Brincos diéramos por contar con una Jennifer Rene Psaki como vocera a nivel federal, estatal y local.

Aquí no pasaremos del salibero, de acusar a algunos periodistas de mentir, de defender hechos “alternativos”, o de condenar cualquier información veraz.

La llegada de un nuevo gobernador no supone una panacea para la prensa que busque develar todo aquello que sea de interés público.

La llegada de un nuevo gobernador no supone el fin de “una prensa agradablemente aburrida”, o de la rutina del salibero, o de portavoces monótonos, u otro florero en Radio Querétaro.

Epílogo

Discúlpenme pero perdónenme.

No espero que ése clima cambie de la noche a la mañana.

Tampoco a una Jennifer Rene Psaki mexicana.

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