Donald Trump afirmó que cualquier país que crean que está fabricando drogas “está expuesto a ataques” por parte de EE. UU., no solo Venezuela.
La presidenta Sheinbaum sostiene que no permitirán la intervención militar del país vecino del norte y que hay un acuerdo para respetar la soberanía de México y para cooperar en materia de seguridad.

Jessica Alcázar Zaragoza
Durante un evento con su gabinete en la Casa Blanca el 2 de diciembre, el mandatario de Estados Unidos de Norteamérica volvió a amenazar con intervenir militarmente en cualquier país que produzca fentanilo o cocaína que entre a su país.
“Si [los narcotraficantes] entran por determinado país o por cualquier país, o si creemos que están construyendo fábricas, ya sea de fentanilo o de cocaína, escuché que Colombia, el país de Colombia está produciendo Cocaína, y luego nos venden su cocaína, lo apreciamos mucho, pero sí, cualquiera que haga eso y lo venda a nuestro país está expuesto a ataques, no solo Venezuela”, afirmó.
El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, dijo que “apenas hemos comenzado a atacar barcos narco y a enviar a los narcoterroristas al fondo del océano, porque han estado envenenando al pueblo estadounidense”.
Cabe recordar que el gobierno estadounidense ha iniciado desde septiembre la operación ‘Lanza del Sur’ con la que ha atacado 21 supuestas ‘narcolanchas’ en el Caribe y el Pacífico, en las que han muerto 82 tripulantes ―según información del Pentágono―, con el pretexto de contener el tráfico de droga procedente del Cártel de los Soles, presuntamente liderado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, así como de Colombia.
En octubre también el presidente Trump atacó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, al calificarlo como un “líder del narcotráfico que incentiva la producción masiva de drogas (…) y no hace nada para detenerlo” y amenazó con que, si Petro no cerraba sus “campos de exterminio” ―refiriéndose a las zonas donde se produce la droga―, “EE. UU. lo hará por él y no será de forma amable”.
Trump también anunció retirar la ayuda económica que EE. UU. da a Colombia para combatir el narcotráfico, que según datos del Departamento de Estado de EE. UU. este año fue de aproximadamente 210 millones de dólares.
El presidente Petro respondió a los ataques de Trump llamándolo “grosero e ignorante” y afirmó que él no hace negocios porque es socialista: “Si yo no soy negociante, pues mucho menos narcotraficante, en mi corazón no hay codicias”, dijo.
En noviembre Donald Trump también advirtió que no tendría problema con intervenir militarmente en México, ya que ―dijo― su gobierno conoce los domicilios de todos los narcotraficantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado en varias ocasiones que su gobierno no permitirá ninguna intervención en México y que el acuerdo con aquel país ha sido de respeto a la soberanía.
En su conferencia matutina del 4 de diciembre, reiteró que ha recibido varias llamadas de Trump para ofrecer su ayuda en el combate al narcotráfico y en cada ocasión se ha negado a aceptarla, aunque no niega la cooperación en caso de que EE. UU. tenga información que ayude a las investigaciones en materia de seguridad.
“Tenemos un entendimiento, que en el entendimiento hay cuatro principios que están escritos, que es la no intervención, que es la cooperación sin subordinación, y es la soberanía de nuestros territorios”, mismo que el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se comprometió a respetar.
La presidenta Sheinbaum anunció que el 11 de diciembre habrá una reunión de seguridad con EE. UU. en la que participará la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Ejército, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, quienes, dijo, tienen muy buena relación con el comando norte y cooperarán con la seguridad del mar en territorio mexicano y en aguas internacionales para intercambio de información.

