La mandataria mexicana explicó que la propuesta aún no se aprueba, dijo que se pretende aplicar el cobro solo a las remesas enviadas en efectivo y anunció que su gobierno reembolsará ese dinero a connacionales que envíen los recursos por esa vía.

Iván Aldama Garnica
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró que la propuesta para gravar las remesas que envían las personas migrantes de Estados Unidos a México y a otros países, haya disminuido a 1 por ciento.
En un inicio, congresistas de Estados Unidos proponían cobrar el 5 por ciento.
Pero la mandataria mexicana aseguró que la propuesta, que se pretende discutir en el Senado estadounidense, ha quedado en que solo se cobre el 1 por ciento y que el impuesto aplique a las remesas enviadas en efectivo.
Las remesas constituyen la principal fuente de ingresos en el país y México se ubica como la segunda nación, a nivel mundial, con mayor recepción de esos recursos, de acuerdo con datos del gobierno mexicano.
La presidenta Sheinbaum Pardo atribuyó la reducción del impuesto a las peticiones que paisanas y paisanos hicieron a sus congresistas en Estados Unidos y lo consideró “un logro muy importante” de ellas y ellos.
Sheinbaum Pardo expuso que el 99 por cierto de las remesas, de Estados Unidos a México, se envían por transferencia electrónica, por lo que se prevé que esos recursos queden exentos del cobro o del impuesto.
No obstante, anunció que su gobierno, a través de un programa de Financiera para el Bienestar (Finabien), reembolsará el dinero que descuenten, por el cobro del 1 por ciento, a connacionales que envíen las remesas en efectivo.
Al ser cuestionada acerca de a cuánto ascendería el monto que su gobierno pretende destinar para el reembolso del cobro de las remesas enviadas en efectivo, la mandataria estimó que sería menos de 5 mil millones de pesos.
“No es mucho, dado que es el uno por ciento”, expresó.



