Acusan explotación de artesanas que bordaron playeras de la Selección para el Mundial

La promotora cultural Luz Valdez expuso las precarias condiciones laborales y las presuntas amenazas que enfrentaron artesanas de Naupan, Puebla, al bordar las playeras conmemorativas de la Selección Nacional de México para el Mundial 2026.
Ante la difusión de la información en medios y la polémica generada, en un video, un grupo de artesanas aseguró que ellas habían decidido las condiciones de trabajo y de pago, y que estaban “bien y contentas”.
México: Acusan explotación de artesanas que bordaron playeras de la Selección para el Mundial
Foto: Especial.

La creadora de contenido y promotora de artesanías mexicanas, Luz Valdez, exhibió en sus cuentas de redes sociales el abuso cometido a artesanas de Puebla que participaron en el bordado de las playeras conmemorativas de la Selección Nacional de México para el Mundial de Futbol 2026, las cuales tienen un costo de hasta 5 mil pesos.

De acuerdo con la promotora cultural, la empresa mexicana Someone Somewhere (SS), que fue la encargada de gestionar con artesanas de la comunidad de Naupan, Puebla, el bordado de las playeras de la empresa alemana Adidas (marca oficial de la FIFA para el máximo evento futbolero), les pagó de 25 a 36 pesos la hora.

Esta empresa, fundada en 2011 por egresados de las carreras de Producción y Comunicación Digital e Ingeniería Industrial del Tec de Monterrey, campus Santa Fe, está dedicada a integrar bordados y tejidos de diferentes partes de México en distintos productos de marcas internacionales reconocidas, como Ikea, Lacoste o Delta Airlines, y para 2019 ya aparecían en Forbes por facturar más de 7 millones de pesos.

Sin embargo, Valdez cuestionó que esta compañía, que se presenta como ética, altruista y responsable socialmente y con el medio ambiente, pagó a las artesanas 180 pesos por cinco horas de trabajo al día, en las que debían bordar al menos dos playeras por persona, cuyo pago recibían con hasta tres semanas de retraso.

Según testimonios de mujeres de la comunidad que buscaron integrarse al proyecto, el pago era demasiado bajo para el nivel de exigencia que esta empresa les imponía, ya que, si no cumplían con los estándares de calidad, les descontaban de su pago.

Además, señalan que el bordado que les pedían no coincidía con las técnicas que las artesanas realizan tradicionalmente, porque no pasaron los estándares de Adidas, por lo que tuvieron que capacitarlas para aprender nuevas, como el punto francés, punto de arroz, entre otras.

“Primero reclutaron a la mayoría de la gente del municipio de Naupan y alrededores. Aquí ya no les importó si sabían bordar o no, porque ellas mismas enseñaron las puntadas que ni siquiera son originales de la comunidad (…) nada que ver con lo tradicional y que ellas mismas en una entrevista dijeron que les costó mucho aprender porque no estaban acostumbradas a trabajar con esas técnicas”, dijo una testigo.

En su página, SS presume que lleva más de 14 años trabajando con la organización de artesanas denominada ‘Mujeres Unidas Chakalxochitl’, y que, gracias a esta “colaboración”, los ingresos de la comunidad han aumentado un 460 por ciento.

Sin embargo, pese al tiempo que estas mujeres llevan trabajando para los proyectos de esta empresa, de forma constante y estable, fue difundida información en el sentido de que no cuentan con ninguna prestación de ley, salvo un seguro médico privado en línea que nunca se concretó y que no sustituye la obligación patronal de inscribirlas en el Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS).

Las autoridades municipales señalan que ya se habían percatado de las precarias condiciones en las que estas mujeres prestaban sus servicios a dicha empresa, por lo que solicitaron al gobierno del estado el apoyo para darles una plática, a fin de que conocieran sus derechos laborales y el valor de su trabajo. A pesar de esto, las artesanas continuaron su colaboración con SS, porque representaba un ingreso “seguro” para ellas.

Ante estas condiciones, las artesanas empezaron a bordar playeras del Mundial para otra empresa intermediaria que les pagaba 400 pesos por cada una, lo que provocó que SS les hiciera firmar un contrato para impedirles volver a bordar nada de Adidas en cinco años para nadie, ni de manera independiente, o las demandaría.

Valdez explicó que, además, SS acondicionó la Casa de la Cultura de Naupan como su taller privado, pintándola, poniendo muebles, internet e incluso checadores, para que las artesanas registraran la hora de su entrada y salida, con el objetivo de aprobar la auditoría que Adidas le exigía como parte de su política de contratación.

De esta forma, la empresa impidió el ingreso a cualquier persona ajena al proyecto, incluyendo al propio presidente municipal, debido al acuerdo de confidencialidad que tenía con la marca.

Además, no obstante que SS tiene años beneficiándose con el uso de las imágenes de artesanos para hacer negocios, estos no reciben ninguna retribución económica por ello y, por el contrario, les hace ceder sus derechos de imagen para usarla cuando y como quiera.

Artesanas y trabajadoras de Naupan dan su versión
Artesanas y trabajadoras fueron entrevistadas para un video difundido en la página de Facebook, “Mujeres Unidas Chakalxochitl”.

“De hecho, hay artesanos que me comentaron que a pesar de que tienen años sin trabajar para Someone, Someone sigue usando sus fotos y sus videos y todo como si nada, aunque hayan quedado en supermalos términos”, dice Valdez.

A partir de que Luz Valdez expuso esta situación en sus redes sociales, varios artesanos y académicos le contaron experiencias similares que tuvieron con SS, lo que corroboró que esta es una práctica común para la empresa.

Ante estos señalamientos, SS aseguró que estos acuerdos de confidencialidad y uso de imagen “fueron voluntarios y resultado de un diálogo entre ambas partes que tuvieron como finalidad proteger información, diseños, materiales e imagen de todas las partes involucradas en el proyecto”.

Además, afirmó que pagaba a las mujeres por pieza intervenida, lo que cubría el trabajo artesanal y los gastos operativos y administrativos, y por la capacitación “se agregó un monto garantizado por hora, siempre superior al salario mínimo”.

Asimismo, señaló que no afilió a las artesanas al IMSS para que no perdieran su acceso al IMSS Bienestar y que usó la Casa de la Cultura “mediante acuerdo entre el colectivo y el municipio” porque las artesanas lo propusieron “por tratarse de un espacio céntrico, accesible para las integrantes”.

Difunden video

Ante la denuncia de Valdez y la información que fue retomada en medios de comunicación de Puebla y a nivel nacional, fue difundido un video por la cuenta “Mujeres Unidas Chakalxochitl”.

Al inicio del video, una mujer que se presenta como Petra Secundino Pérez y representante de la organización, aseguró que ellas decidieron colaborar desde hace 14 años con la empresa Someone Somewhere.

“Y somos nosotras las que hemos decidido las condiciones de trabajo y de pago”, afirmó.

Otra mujer sostuvo que no era cierta la información sobre que les estaban pagando mal.

“No es cierto, pues aquí estamos bien y contentas de que estamos trabajando”.

En el video de 3:21 minutos, las mujeres no reportaron o aclararon cuál había sido su pago o cuánto habían recibido por el bordado de las playeras del equipo mexicano, que llevan la marca de la empresa multinacional alemana.

Las artesanas y trabajadoras también hablaron en el video sobre sus condiciones laborales.

Incluso una de ellas señaló que sí tenía Seguro: “Yo lo he utilizado, funciona muy bien, lo he usado para mis hijos, para mi mamá”.

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