La falta de oficio en la conducción de la educación nacional sería ratificada en 2024 con el nombramiento de un titular cuyo principal logro había sido el de encabezar el proyecto de continuidad partidista en el Ejecutivo nacional. Muy eficaz en términos político-electorales, pero también muy distante del saber educativo y del pulso de la complejidad y necesidades de la sociedad mexicana en términos de educación. Así, el hecho educativo dejó de ser una alta responsabilidad nacional para convertirse en una recompensa por los servicios prestados a un proyecto político. Hugo Casanova Cardiel.

Hace unos días se puso sobre la mesa la propuesta de adelantar el cierre de actual ciclo escolar 2025-2026 en el nivel básico y el bachillerato que depende directamente de la SEP y las escuelas incorporadas. El asunto no pasaría de ser una propuesta, pero esto se complejizo, cuando el titular de la secretaría expuso las razones por las cuales se proponía esa cuestión. Cuando se dio el anuncio y el porqué, de inmediato se levantó una ola de reclamos, por parte de los padres de familia, un sector del magisterio, así como la inconformidad de las secretarías de educación de Nuevo León, Guanajuato y Jalisco. Es decir, no todos estuvieron de acuerdo con dicha medida. Se menciona este punto, porque quieren hacer ver las autoridades que todos los estados estuvieron de acuerdo de manera unánime. Que hayan cambiado su decisión en una segunda ronda de debates, es asunto de otra discusión. Este tipo de declaraciones piden reflexionarlas con mayor calma y mesura, sobre todo, porque impactan de manera directa, no sólo en las decisiones previamente acordadas, esto es, el respetar el calendario escolar aprobado al inicio de este ciclo escolar, también afecta a los padres de familia, porque, modifica de golpe toda la dinámica que tenían preestablecida, para los tiempos y quehaceres durante el periodo vacacional. Estando el asunto en estos puntos, debemos hacer una serie de consideraciones que son pertinentes.
La primera es de obvia necesidad, ¿por qué se planteó esta propuesta estando cercano el cierre del ciclo escolar?, ¿no se pudo hacer con mayor tiempo y prudencia este asunto? Porque, parecería, que fue una medida improvisada por los eventos y la proximidad de los mismos, es decir, las razones que se adujeron, sobre todo, la celebración del mundial de futbol tiene una dimensión estrictamente coyuntural y escasamente analizada. ¿Acaso no sabían que se iba llevar a cabo dicho evento? La siguiente razón, el calor excesivo en algunos estados. Este punto en concreto, nos llevaría como dicen los españoles: “por las montañas de Úbeda”. Esta cuestión en sí misma es extremadamente compleja y de larguísima data. ¿Es la primera vez que se ponen a reflexionar sobre esta situación del extremo calor en algunas entidades federativas? Parecería que sí. Pero, el cuestionamiento sigue en pie, ¿por qué hasta ahora les preocupa? Hay una serie de disonancias y complejidades, si se analizan con mayor detalle, veremos que prevalecen una serie de decisiones poco pensadas y extremadamente coyunturales, sin un sustento firme. Es más, la cantidad de partidos a celebrarse en México, son una minucia, y sólo en los estados donde los inmuebles son como se dice de “clase mundial”.
Por otra parte, está la dimensión política, esto quiere decir, una serie de realidades al interior del magisterio nacional, que se han mantenido en estado de latencia, nos referimos a las solicitudes, reclamos y peticiones que ha estado haciendo la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) desde hace años, en términos objetivos se ha estado postergando su solución. Es decir, hay una serie de exigencias que están sobre la mesa y piden solución. En este punto es pertinente mencionar esto, la movilización de la CNTE no es prurito obsesivo por parte de los maestros, son demandas legítimas como la revisión a fondo y la solución de sus pensiones. El aumento real de sus salarios, la creación de una infraestructura educativa sólida que permita superar muchos rezagos, entre otros, que las escuelas estén habilitadas y condiciones para operar a su máxima capacidad. Así, no habría necesidad de estar “apelando” al calor, y con ello pretender enviar a los niños y jóvenes a sus casas por esa razón.
En este punto, es pertinente retomar el epígrafe propuesto del doctor Hugo Casanova, al hacer una serie de consideraciones relevantes sobre la figura y actuación del secretario de educación Mario Delgado Carrillo. No es gratuito que un buen grupo de analistas en materia educativa critiquen el quehacer del secretario Delgado, además, no es la primera vez que se hacen este tipo de consideraciones sobre su trabajo. Un punto que resalta es su manera de proceder, después de los reclamos sobre la medida que se pensaba implementar, da marcha atrás, llega a afirmar que no se consultó a todos los involucrados en esa decisión. Dicho en términos muy concretos, no es la primera vez que hace eso. Sobre todo, por las implicaciones que tienen esas decisiones. Él en un sentido muy concreto, es un operador político, ni tiene las capacidades teóricas ni profesionales para ocupar un puesto tan complejo y demandante, más ante una realidad tan diversa como es nuestro país. Como dice el doctor Casanova, llegó a ese puesto como un premio por los servicios prestados a la causa de Cuarta Transformación.
Como se puede observar, este asunto está en un punto agudo, no sólo por las decisiones tomadas, si no, por el quehacer en sí mismo. A todo esto, se agrega una propuesta educativa llamada “El Humanismo Mexicano”, que desde estas consideraciones no termina por cuajar. Se expresa más como una serie de consignas muy generales y poco desarrolladas teóricamente, como para llegar a constituirse en un cuerpo de pensamiento realmente articulado, sólido y fundamentado. Esa es la apreciación que se tiene de este proyecto, por cierto, se usa para todo, sin matices ni distingos. Ante esto, los cuestionamientos, las preguntas y la necesidad de respuestas articuladas y con sustento todavía quedan en un ambiente, en una atmosfera muy difusa. No se pretende hacer leña del árbol caído, si no, ante todo, que podamos ver una conducción educativa sólida y con rumbo, no estar al vaivén de coyunturas que generan mucha inconformidad, desconcierto y desasosiego. No es la primera vez que se menciona, el espacio educativo es extremadamente complejo, porque, apela a una serie de exigencias y necesidades que rebasan con mucho las visiones que se puedan tener de él.



