Reflexiones

Reflexión sobre la catarsis sociopolítica en época Covid-19

Imagen: Organización Panamericana de la Salud.
“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.

Julio Díaz Reyes*

Reflexionar en la conducta social actual en México, es analizar lo mucho que se discute el desempeño del primer mandatario de la nación. Discusiones sordas entre la imaginación y suposiciones de los inconformes, confundidas al grado de llegar a la ofensa, a la agresión y hasta a la ruptura de las relaciones con los semejantes. Criticas y mensajes soeces sin fundamento, más que el de rumores.

Reflexionar en que probablemente los medios son los verdaderos causantes, porque influyen a tal grado la inteligencia o más bien la ignorancia, según lo explica el escritor Jerry Mander puntualizando que los medios son la mejor forma para guiarnos hacia lo que comemos, bebemos, usamos y nos “informamos” y así entrecomillado para destacar la confusión social.

Reflexionar en quienes se les ocurre guiar sus acciones y pensamientos por la información vertida a través del WhatsApp reproduciendo principalmente fake news, noticias inventadas y montajes, tal vez vivan trances catárticos, motivado por niveles patológicos de ansiedad. Considerando que la catarsis es la liberación emocional de los conflictos inconscientes y de las emociones negativas.

Reflexionar entonces en que los medios de comunicación muchas veces distorsionan la realidad y crean un mundo inventado, difunden relatos ficticios para intentar influir en nuestros gustos, en nuestros intereses y en nuestras opiniones, algo que se conoce como realidad mediática. Esta realidad tiene un efecto muy poderoso en la construcción del mundo mental de la sociedad moderna. La mayoría de los consumidores de los medios de comunicación, absorben sin discriminar las representaciones sociales de los “mass media”, entendiendo que los mass media son medios de comunicación que tienen como objetivo hacer llegar información a la mayor cantidad de personas de manera simultánea, a través de la prensa (periódico), la radio, la televisión y el Internet. Para los defensores de este punto de vista, la difusión de la violencia en los medios les retribuye la catarsis que los libera inconscientemente de sus conductas y pensamientos erróneos, aunque propios.

Reflexionar en las conductas sociales y en las divergentes actitudes políticas, que se presentan actualmente en nuestro México “lindo y querido”, para la comprensión de los roles de quienes, por la manera de tratar las cosas, a pesar del nivel económico, ubicación social, creencias religiosas, preferencias partidistas o aficionados de algún equipo de futbol disipan altos niveles de adrenalina y serotonina provocándoles tensiones y preocupaciones. De manera inconsciente tal vez y a pesar de sus legos esbozos críticos, con ahínco desmedido lo justifican en sus trances catárticos.

Reflexionar en la cuestión ¿que se necesita para lograr una sociedad igualitaria? Tal vez evitar que la ansiedad nos encauce al cerco del síndrome de oquedad, aduciendo que la única realidad es la que miramos a través de nuestra propia ventana. Cuando se sobrepasan determinados límites, la ansiedad se convierte en un problema de salud, impide el bienestar e interfiere notablemente en las actividades sociales. Rechazando cualquier razonamiento ajeno, despreciando la calidad humana con una inflexión arrogante y hasta soez. Reconocer y respetar a nuestros semejantes en el lugar en que se encuentren, desarrollando sus funciones es dejar fluir los hechos sociopolíticos hacia una evolución cultural sin distingo en favor todos.

*Expresidente de la Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro (Fecapeq).

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