“Tras 22 meses de conflicto incesante, más de medio millón de personas en la Franja de Gaza se enfrentan a condiciones catastróficas caracterizadas por el hambre, la indigencia y la muerte”, señala el informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), organismo respaldado por Naciones Unidas.
Mientras la ONU exige al Estado de Israel garantizar el suministro de alimentos y medicamentos a la población, el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí y la oficina del Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, negaron que haya hambruna y calificaron el documento de “parcial” y “basado en las mentiras de Hamás”.

Eric Pacheco
Un informe de la IPC o Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria, organismo respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), confirmó el viernes 22 de agosto la generación de hambruna, por primera vez, en la Franja de Gaza, un territorio devastado por la guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamás.
“Tras 22 meses de conflicto incesante, más de medio millón de personas en la Franja de Gaza se enfrentan a condiciones catastróficas caracterizadas por el hambre, la indigencia y la muerte”, señala el informe.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó que cuando parecía que ya no había palabras para describir el infierno en Gaza, ahora se suma la hambruna. “Esto no es un misterio: es un desastre provocado por el hombre, una crítica moral y un fracaso de la humanidad misma”.
Guterres increpó a Israel. “Los niños mueren. Y quienes tienen el deber de actuar no lo hacen. Como potencia ocupante, Israel tiene obligaciones inequívocas en virtud del derecho internacional, incluido el deber de garantizar el suministro de alimentos y medicamentos a la población”.
El reporte del informe de la IPC añade: “Entre mediados de agosto y finales de septiembre de 2025, se prevé que las condiciones empeoren aún más, y se proyecta que la hambruna se extienda a Deir al-Balah y Khan Younis. Se prevé que casi un tercio de la población (641.000 personas) se enfrente a condiciones catastróficas (Fase 5 de la CIF)”.
El secretario general de la ONU llamó a actuar de forma inmediata: “Basta de excusas. El momento de actuar no es mañana, es ahora. Necesitamos un alto el fuego inmediato, la liberación inmediata de todos los rehenes y un acceso humanitario pleno y sin restricciones”.
Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí y la oficina del Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, negaron que haya hambruna y calificaron el documento de “parcial” y “basado en las mentiras de Hamás”.
El conflicto histórico entre Israel y Hamás escaló después de que el 7 de octubre de 2023, el grupo islamista (Hamás) llevara a cabo una operación militar a gran escala contra Israel, a la que denominó “Inundación de Al-Aqsa”, y provocara la muerte de alrededor de 1200 personas, en su mayoría civiles, además de 251 rehenes.
Israel declaró la guerra a Hamás y respondió con la campaña militar “Espadas de Hierro”, que pretende destruir la capacidad militar y de gobierno de Hamás, lo que ha dejado una crisis humanitaria y decenas de miles de muertos.
Tanto la acción militar de Hamás como la de Israel han recibido la condena de la comunidad internacional.



