“El 15 de septiembre Michoacán se estremecerá”, advierten miembros del EPLM

En un mensaje difundido en redes, el “Ejército Purépecha de Libertad Michoacana” anunció acciones para el 15 de septiembre y denunció presunta complicidad de funcionarios con cárteles en Michoacán.
México: Purépechas en Michoacán
Foto tomada del video que difundió la página de Facebook, Arango Tarepiti.

Redacción

En un video publicado el 20 de agosto, a través de la cuenta en Facebook llamada Arango Tarepiti, el autonombrado comandante Arango, quien dice estar al frente del “Ejército Purépecha de Libertad Michoacana” (EPLM), anunció un ataque que se llevará a cabo en el estado Michoacán en vísperas del Día de la Independencia.

“El 15 de septiembre Michoacán se estremecerá, no quisiéramos la violencia, pero ante la complicidad y la falta de acciones para restablecer la paz, la única opción que nos queda es la sangre del traidor, para ofrecerla a nuestros dioses purépechas”.

El comandante Arango, con el rostro cubierto con un paliacate rojo y sombrero, y una manta de fondo con el nombre del EPLM y la característica estrella roja de los ejércitos zapatistas, mostró un legajo con supuestas pruebas de la complicidad que existe entre autoridades municipales de Michoacán y miembros del crimen organizado.

Este expediente fue presentado ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos, quienes, según Arango, ya están buscando a los responsables de la extorsión, secuestro y asesinato que han sufrido los productores de aguacate y limón en la zona purépecha de Michoacán.

Esto —explicó— debido que las autoridades municipales y estatales se han negado a aceptar las denuncias en contra de los criminales y, por el contrario, “los siguen protegiendo”.

“Gracias a nuestro excelentísimo presidente de Estados Unidos por apoyar a nuestra patria ante la complicidad de los gobiernos municipales y estatales de Michoacán”, dijo. 

Asimismo, hizo un llamado urgente a las y los michoacanos que han sido víctimas del crimen a unirse a este movimiento y agradeció a los sacerdotes y pastores cristianos, así como a “la gente valiente” de varias poblaciones de la zona por su valentía y secrecía.

El líder del EPLM también agradeció a quienes les han ofrecido armamento y dinero: “Por cuarta vez les digo gracias, pero no, no vamos a manchar este movimiento, no vamos a convertirnos en lo que combatimos, no vamos a servirle a ningún cártel; nuestra lucha es limpia porque es por nuestros hijos, por nuestras mujeres, por nuestras comunidades. No nos vendemos, no nos rendimos y no nos callaremos nunca”.

El comandante Arango desmintió el video difundido en redes de supuestos purépechas que acusaron al EPLM de pertenecer al Cártel Jalisco Nueva Generación, y negó categóricamente que formen parte de este u otro grupo criminal: 

“Les digo con firmeza y con el rostro en alto, están equivocados, nosotros no pertenecemos a ningún cártel, como ustedes, nosotros no portamos banderas de partidos, nosotros estamos sirviendo al pueblo, no al crimen, como sí lo están haciendo ustedes. A ustedes los mandaron los verdaderos delincuentes”.

Este es el último de cinco videos difundidos en la misma cuenta de Facebook, en los que se puede ver a un grupo de personas cubiertos con sombreros, gorras y pasamontañas, armados con machetes y fusiles.

En el primero de ellos, publicado el 23 de julio, el comandante Arango se dirigió al pueblo michoacano, al gobierno federal y a mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional para advertir sobre un levantamiento social por el hartazgo de los abusos y el encubrimiento a Wicho, Poncho y al “abuelo” Farías. “Michoacán ya no vivirá bajo las injusticias del gobierno y los asesinatos de los llamados autodefensas (…) que quede claro, gobierno, este es nuestro último aviso, espérenos muy pronto”, concluyó.

Se trata de Luis Enrique Barragán Chávez, alias R5 o Wicho, por quien el gobierno de EE. UU. ofrece 3 millones de dólares de recompensa por información que lleve a su captura; así como Alfonso Fernández Magallón (Poncho la Quiringa), por quien ofrecen 5 millones de dólares, y Juan José Farías Álvarez, alias “el Abuelo”, supuesto líder de los Cárteles Unidos, por quien ofrecen 10 millones de dólares.

En un segundo video, publicado el 25 de julio, el comandante Arango se presentó oficialmente como líder del EPLM, y acompañado de otras diez personas cubiertas del rostro y armadas, aclaró que a este movimiento social no lo convoca el odio ni el deseo de destruir, sino la justicia y la necesidad de construir un Michoacán libre de delincuentes.

“Nuestro movimiento es el resultado del hartazgo ante la ingobernabilidad que vivimos. Este movimiento es por nuestros familiares que fueron desaparecidos por no pagar una cuota del corte de aguacate o de limón”, sentenció.

A su vez, denunció al presidente municipal de Los Reyes, Humberto Jiménez Solís, como un corrupto con “grandes vínculos criminales”, y señaló que la camioneta GMC que utiliza es propiedad de Misael García Vázquez, hijo del exprocurador de Michoacán, Miguel García Hurtado, quien fue detenido y recluido en el Penal Federal de El Rincón, en Nayarit, por nexos con Los Caballeros Templarios, convertidos hoy en Cárteles Unidos.

Además, advirtió que pronto mostrarían fotografías de la presidenta de Tingüindín, Glenda Mendoza Cruz, y de Humberto Jiménez con el narcotraficante Poncho “la Quiringua”, y señaló a los presidentes municipales y directores de seguridad pública de Cotija, Tocumbo, Peribán y Uruapan de proteger a criminales.

“Ponemos un ultimátum al gobierno y le decimos claro y fuerte: preferimos que ustedes, el estado, tomen la seguridad de nuestra región de Los Reyes, de Cotija, Tingüindín, Tocumbo, que seguir arrodillados con los directores de seguridad pública que están a las órdenes de los Cárteles Unidos o del cártel que sea. Si no lo hacen ustedes, muy pronto lo haremos nosotros. Comenzaremos por Cotija hasta avanzar al centro del estado”. 

Por su parte, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, calificó el video como “un montaje a todas luces” y una estrategia de desinformación fomentada por células del crimen para desestabilizar la percepción pública. Afirmó que, durante una reunión reciente con líderes de 46 comunidades de autogobierno, no se mencionó la existencia de tal grupo armado.

La emergencia de esta supuesta agrupación tiene lugar en un contexto de alta conflictividad en Michoacán, donde confluyen cárteles como el CJNG, La Familia Michoacana y Cárteles Unidos, y donde fenómenos como “autodefensas comunitarias” han sido infiltrados o creados por el crimen organizado.

Desde principios de los años 2000, los cárteles —primero La Familia Michoacana y después Los Caballeros Templarios, liderados por Nazario Moreno González “el Chayo”, José de Jesús Méndez Vargas “el Chango Méndez” y Servando Gómez Martínez “la Tuta”— ejercieron un control social y económico sobre comunidades enteras, imponiendo cuotas, extorsiones y secuestros. La debilidad institucional y la corrupción facilitaron su expansión.

En 2013, pobladores de Tepalcatepec, Buenavista, Coalcomán y otros municipios formaron los primeros grupos de autodefensas armadas, encabezados por figuras como José Manuel Mireles Valverde, Hipólito Mora y Estanislao Beltrán, “Papá Pitufo”. Su bandera era expulsar a los Templarios y recuperar la seguridad. 

Estos grupos crecieron rápidamente, llegando a contar con decenas de miles de integrantes y extendiéndose a otros municipios.

El gobierno federal, en un inicio, mantuvo una postura ambigua; por un lado, cuestionó la legalidad de estas organizaciones; por el otro, las utilizó como fuerza auxiliar contra el crimen. 

En 2014, la administración de Enrique Peña Nieto buscó institucionalizarlas mediante la Fuerza Rural Estatal, integrando a algunos autodefensas en una corporación legalmente reconocida. Sin embargo, muchos grupos no aceptaron el acuerdo, argumentando que el gobierno pretendía desarmarlos sin garantizar su seguridad frente al crimen.

Con el paso del tiempo, el movimiento se fragmentó. Algunos grupos autodefensas mantuvieron su carácter comunitario, ligados a la defensa local, mientras que otros fueron cooptados o infiltrados por el narcotráfico. Esto dio origen a nuevas organizaciones armadas con distinto grado de legitimidad, como Los Viagras o la Nueva Familia Michoacana, que pasaron a ser actores del crimen organizado más que defensores comunitarios.

La figura de Mireles se convirtió en símbolo de resistencia, aunque su encarcelamiento en 2014 —acusado de portación de armas de uso exclusivo del Ejército— debilitó al movimiento. Hipólito Mora, otro líder emblemático, fue asesinado en 2023, lo que mostró que el conflicto continúa abierto.

En la última década, el escenario michoacano se ha complejizado con la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que disputa el control territorial a los grupos locales. Esto ha dado lugar a nuevas formas de autodefensas, algunas reconocidas por la comunidad, otras con vínculos dudosos. Entre ellas está el Ejército Purépecha de Libertad Michoacana, que retoma la narrativa de defensa comunitaria indígena frente al avance de cárteles y la ausencia del Estado.

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