Habitantes de la Unidad Habitacional Vicente Guerrero, uno de los lugares más afectados en la alcaldía Iztapalapa, confrontaron a la alcaldesa Aleida Alavez.

Redacción
Vecinas y vecinos de la Unidad Habitacional Vicente Guerrero, en Iztapalapa, Ciudad de México, increparon a la alcaldesa, Aleida Alavez Ruiz, de Morena, y le arrojaron lodo y una escoba.
Los habitantes se habían reunido para reclamar apoyo tras la tormenta del sábado 27 de septiembre, que derivó en que el agua alcanzara hasta un metro de altura al interior de algunas viviendas, lo que dejó muebles, electrodomésticos y bienes familiares dañados.
Durante el recorrido de la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, los habitantes le gritaron, la persiguieron y le arrojaron lodo y objetos, como muestra de su frustración acumulada por inundaciones repetidas en la zona.
“¡Bájate a la mier…! ¡Órale cul…! ¿Mucha pu… seguridad, no?”, le espetó una mujer.
Videos que circularon en redes sociales y que recoge la prensa, muestran a la alcaldesa Aleida Alavez siendo escoltada por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) mientras vecinos la increpan y algunos lanzan barro hacia donde estaba la comitiva.
Autoridades de la alcaldía reportaron que alrededor de 20 colonias resultaron afectadas por la misma tromba en la demarcación —entre ellas Ejidos de Santa María Aztahuacán, La Colmena y varias supermanzanas de Vicente Guerrero— y que la atención de primera respuesta se activó con brigadas de desazolve y retiro de agua.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México difundió tarjetas informativas y reportes sobre labores de apoyo y rescate en la zona, además de detallar intervenciones por otros incidentes derivados de las lluvias en la capital. La SSC también reportó personal desplegado para auxiliar y resguardar a las autoridades durante los recorridos.
Desde el gobierno central de la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina (exalcaldesa de Iztapalapa), realizó recorridos y aseguró que habían sido activados apoyos integrales para las familias afectadas, así como operativos de atención y coordinación interinstitucional ante la emergencia en el oriente de la ciudad.
Vecinos entrevistados por medios locales, afirmaron que la unidad habitacional y colonias aledañas ya habían sufrido inundaciones las semanas previas, por lo que la acumulación de daños y la percepción de respuestas insuficientes alimentaron la intensidad de la protesta. Algunos dijeron haber perdido casi todo y exigieron apoyo inmediato y garantías a largo plazo.
Según reportes de la Alcaldía Iztapalapa, han sido instalados puestos de mando y brigadas de atención para cuantificar daños y apoyar con bombas, limpieza y coordinación con aseguradoras y servicios de la CDMX; sin embargo, la comunidad reclama que la asistencia ha sido tardía o insuficiente frente a la magnitud del daño.
Especialistas y académicos consultados por la prensa, concuerdan en que Iztapalapa enfrenta problemas estructurales por la antigüedad de la red de drenaje, las fugas que generan socavones y un crecimiento urbano que presiona infraestructura diseñada para otra escala poblacional, lo que hace a la demarcación particularmente vulnerable a episodios extremos de lluvia.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que esta semana serían entregados los primeros apoyos para las personas afectadas.
Y dijo lo siguiente: “Estamos haciendo una valoración de las obras integrales que tenemos que hacer para que no vuelva a haber inundaciones en esta zona”.
Autoridades capitalinas informaron que, tras la tromba, activaron contingencias en transporte público y vialidades —en algunos puntos críticos la Línea A del Metro operó en servicio parcial— y que colaboran con la alcaldía para restablecer servicios y brindar albergues o asistencia a los vecinos más afectados.
Vecinos y especialistas han solicitado estudios puntuales del subsuelo, renovación de tramos de drenaje, programas de mantenimiento preventivo y planes de mitigación de riesgo para que las soluciones sean estructurales y no sólo reactivas tras cada lluvia.
La presidenta de México dijo que la Secretaría de Bienestar, en coordinación con los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México, estaban realizando un censo de viviendas dañadas.



