Reflexiones

Reflexión por el Día del Padre en la era Covid-19

Foto: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos. Friedrich Schiller

Julio Díaz Reyes*

Reflexionar sobre el Día del Padre en el Día del Padre, en medio aún de la pandemia Covid-19. Es reflexionar en cuántos padres se han adelantado a causa de los estragos del Covid-19, su ausencia es valorar su enseñanza, su ejemplo, su imagen, su regaño, su humildad, su pobreza, su ahínco, su fortaleza por construir un patrimonio ¡gloria, por esos padres ausentes!

Reflexionar en que, siendo padres, y no darnos cuenta de la oportunidad de disfrutar y gozar lo que nuestros padres vivieron, es no apreciar la única vida que tenemos. Ser el padre que procrea, sin autoridad, sin respeto, es aquel que cree solamente en la celebración anual.

Reflexionar lo que se celebrara, ojalá sirva para valorar más la vida, valorar el camino que hemos de recorrer en medio de la esperanza y la realidad, hundidos en la incertidumbre de la pandemia.

Reflexionar en la libertad y en el encierro, para valorar el tiempo del día con día, que otrora vivimos de manera cotidiana. Hasta aquí no todo ha sido negativo, hay lecciones aprendidas que valen la pena magnificarlas porque no sabemos, cuántos días más tengamos para celebrar.

Dejemos de lado la pérdida de tiempo en regodearnos con los intereses ajenos, con las burlas frívolas, que solo generan rencor y odio internos. Dejemos de lado la mercadotecnia para elegir el mejor regalo, ese don será el poder estrechar la mano de aquel que nos brinda su cariño y su amistad.

Pensemos en quienes tenemos no un día para celebrar, sino para compartir sueños, anhelos, sonrisas, alegrías, tristezas, infortunios, una vida entera para ser felices con quienes podamos amanecer.

Papá, no estás a mi lado ahora pero no te olvido.

Te recuerdo y te extraño todos los días, aunque no te llame para decírtelo.

Te recuerdo y te extraño en mis dudas, en mis triunfos y en mis fracasos.

Y un día como hoy, más que nunca…

Aunque no pueda estar a tu lado ¡Muchas felicidades!

Recordar con vehemencia a quien aun sin estar, vive en nosotros, en sus enseñanzas, en sus recuerdos, en sus abrazos, en sus besos, en sus sueños compartidos, en el sustento que hoy nos tiene de pie. Es tan significativo como reflexionar el valor de tener un padre a quien querer, a quien saludar, a quien festejar ¡hurra por los padres del mundo!

*Expresidente de la Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro (Fecapeq).

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