La mandataria Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que en algún momento ella y Scherer Ibarra fueron cercanos, pero que desde que asumió como presidenta no lo ha visto.

Iván Aldama Garnica
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, descartó que Julio Scherer Ibarra, quien fue consejero jurídico de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, tenga influencia para contratos en su gobierno.
Sheinbaum Pardo reconoció que en algún momento ella y Scherer Ibarra fueron cercanos, pero que desde que asumió el cargo de presidenta no lo ha visto.
“No veo a Julio Scherer desde que entré al Gobierno de la República, en algún momento fuimos cercanos, pero ahora, pues como ustedes podrán comprender, hay muchas personas, muchas, que ya no veo, porque uno en este puesto, pues tiene uno pocos amigos, vamos a decirlo así, entre otras razones, porque así debe ser”, sostuvo.
A la presidenta le plantearon en su conferencia mañanera que en su libro más reciente “Ni venganza ni perdón”, el hijo del periodista y fundador de la revista Proceso, Julio Scherer García, asegura que su relación es “cercanísima y excelente” con ella.
El comunicador Máximo Allende expuso que tiene documentos que soportan que un despacho de abogados, vinculado a Scherer Ibarra, prometió a una ensambladora internacional gestionar un “cauce favorable” para obtener del gobierno un contrato de proveeduría de vehículos.
“Scherer Ibarra aún estaría lucrando con la sombra de un cargo que alguna vez tuvo, el de consejero jurídico”, dijo Allende.
Al respecto Sheinbaum aseguró que el exconsejero jurídico no tiene influencia y prometió revisar los contratos referidos e informar sobre los mismos.
“Si hay algún mal procedimiento y tiene que entrar la Secretaría Anticorrupción, o algo malo, pues que proceda y sancione como debe sancionarse”.
“Nosotros no toleramos la corrupción, eso tiene que quedar muy claro y no hay impunidad”, agregó.
En septiembre de 2021, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la salida de Scherer Ibarra.
Casi 2 años después, el analista político y periodista, Hernán Gómez Bruera, publicó un libro en el que acusó a Julio Scherer Ibarra de traicionar al mandatario mexicano y a su proyecto de combate a la corrupción.
“Fue tejiendo una red de negocios motivado, digamos, por un deseo cada vez más grande, de dinero y poder personal, que lo llevó finalmente a traicionar al Presidente López Obrador, pero sobre todo al proyecto de López Obrador, a la gran narrativa de separar el poder económico del poder político y el combatir la corrupción”, dijo a propósito de su libro “Traición en Palacio, el negocio de la justicia en la 4T”.
Este día la presidenta –como lo solía decir López Obrador, cuando hablaba del nepotismo– afirmó que ni sus hijos, su marido, amigos o personas cercanas a ella, como Scherer Ibarra, tienen influencia en procesos de contratación en el gobierno y que no deben ser recibidos para esos fines.
“Sobre si Julio Scherer o cualquier persona tiene alguna influencia para contratar en mi gobierno, no solo ni Julio Scherer ni mis hijos, ni mi marido, ni mis amigos, ni nadie, absolutamente nadie que haya sido cercano a mí o que sea cercano a mí, tienen instrucción, todos los servidores públicos, de no recibir absolutamente a nadie”.
La mandataria Claudia Sheinbaum Pardo abundó: “Afortunadamente, mis hijos se dedican a otras cosas, mi madre tiene una carrera académica y mis familiares no participan de ninguna manera en acciones de este tipo, pero si llegara a ocurrir, tienen instrucción (las personas servidoras públicas) de no recibirlos, nadie, no puede haber ninguna influencia de ningún tipo para ninguna contratación en el gobierno, ninguna, ni la hago de manera personal, ni oriento a quién se debe contratar y tiene prohibido, cualquier servidor público, hacer una contratación vinculada con alguna sugerencia o alguna recomendación, todo debe hacerse de manera transparente”.
Este día, la presidenta recordó haber conocido a Julio Scherer García, el padre del polémico exconsejero jurídico.
“Un hombre extraordinario que por cierto, acaba de, si viviera, habría cumplido 100 años, un personaje extraordinario, no solamente un gran periodista, un defensor de la libertad de expresión, luchó contra Echeverría (presidente de México de 1970 a 1976) en los tiempos aquellos de la represión, de la verdadera represión, y donde no había libertad de expresión y fundó la revista Proceso después”.
Sheinbaum Pardo también rememoró que ella llegó a repartir la revista los domingos, debido a que no permitían su venta en los estantes o puestos de periódicos.
De paso, la mandataria mexicana hizo este comentario: “Hoy no lo haría, la verdad, porque Proceso hoy es otra cosa, responde a otros intereses, desde mi muy particular punto de vista”.



