Nacional Querétaro

Anaya huye al extranjero y se dice víctima

  • El panista, involucrado en el caso Lozoya, acusa que al gobierno federal le incomodan los videos que difunde cada semana.

Iván Aldama Garnica

Ante la posibilidad de ser detenido y encarcelado, en una persecución que atribuye al presidente Andrés Manuel López Obrador, el excandidato presidencial Ricardo Anaya Cortés anunció su salida de México.

“Voy a tener que estar fuera una temporada, espero que sea muy breve, no es lo que me hubiera gustado, en lo personal y sobre todo en lo familiar es una decisión bien dura”.

A poco más de un año de que su nombre apareciera en una denuncia de hechos del exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Ricardo Lozoya Austin, por presuntamente haber recibido sobornos para votar a favor de la Reforma Energética, Anaya dijo –sin mostrar pruebas, hasta ahora– que modificaron el expediente para detenerlo.

El político panista, que ha hecho parte de su carrera en Querétaro, agregó que ahora lo quieren meter a la cárcel con el testimonio de “dos testigos balines”.

“No hay más argumento para perseguirme que lo que dice en su declaración el corrupto y mentiroso de Lozoya”.

Anaya Cortés acusó al presidente Andrés Manuel López Obrador de querer fregarlo “a la mala” para que no participe como candidato en las elecciones de 2024.

“Me quiere encarcelar porque no le gusta lo que digo”.

Según Anaya, López Obrador está enojado con los videos que difunde cada semana (pese a que algunos de estos han generado burlas y memes sobre el panista) y alertó que “México se está convirtiendo en un país en el que es delito pensar diferente”.

“A López Obrador le incomoda que señalemos sus estupideces: que los niños con cáncer no tienen medicinas; que su reforma eléctrica destruye el medio ambiente; que fracasó en lo que él nos dijo que era su principal objetivo, provocó que aumentara la pobreza y sobre todo, ¿sabes qué es lo que más le molesta?, que le recordemos que su principal promesa, la de acabar con la corrupción, resultó un fraude”.

Ricardo Anaya aprovechó para recordar los videos en los que aparecen dos hermanos de López Obrador, Pío y Martín Jesús, recibiendo dinero de David Léon Romero, excolaborador, en el gobierno de Chiapas, de Manuel Velasco Coello, emanado del Partido Verde, y director de Protección Civil en el primer tramo del sexenio del actual presidente de México.

“A mí me quiere fregar por los dichos de un delincuente, que es un corrupto y mentiroso, y a sus hermanos no les hace nada, cuando ellos sí recibieron dinero”.

Según Anaya, desde hace un mes ya tenían “todo listo” para iniciar el proceso en su contra, pero se dieron cuenta de que el expediente estaba “hecho con las patas”, por lo que, aseguró, cambiaron la declaración del exdirector de Pemex.

“Antes decía que me había dado dinero, cuando yo era diputado, quesque a cambio de mi voto el 08 de agosto de 2014, pero se dieron cuenta de que en esa fecha yo no era diputado y que en esa fecha ni siquiera estaba en la Ciudad de México, pues ¿qué crees que hicieron estos desgraciados?, pues cambiaron el expediente, tengo las pruebas en lo que modificaron. Ahora la supuesta entrega de dinero ya no tiene nada que ver con mi voto y la fecha ya no es el 8 de agosto, entonces con el parche hecho, están listos para proceder en mi contra, así se las gasta este gobierno”.

El excandidato presidencial dijo que aunque el presidente López Obrador –a quien comparó con dictadores como Antonio López de Santa Anna o Porfirio Díaz– tenga “todo el poder”, él tiene tres ventajas: estar limpio y que la verdad está de su lado, que no tiene miedo y que ya está “más curtido”.

“Hazle como quieras, no te vas a deshacer de mí, porque tengo una causa justa y voy a luchar por ella”, afirmó el panista, quien adelantó que presentará “pruebas contundentes” sobre su inocencia para poder regresar a México y retomar sus recorridos por municipios del país.

“Voy a aprovechar para hacer una gira con migrantes, con esos mexicanos que también tuvieron que salir de México para conservar la esperanza”.

Desde su inicio, el llamado “Caso Lozoya” ha generado polémica.

El principal denunciante (Emilio Lozoya Austin, quien fue titular de Pemex en una parte del sexenio de Enrique Peña Nieto) involucró en presuntos actos de corrupción a un grupo de políticos entre los que se encuentran expresidentes de la República o exlegisladores como el propio Anaya o el actual gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién.

Sin embargo, solo uno de los personajes mencionados se encuentra detenido, el exsenador del PAN, Jorge Luis Lavalle Maury, cuyo colaborador, Rafael Caraveo Opengo, fue exhibido en un video –con Guillermo Gutiérrez Badillo, entonces secretario particular del senador por Querétaro, Francisco Domínguez– recibiendo bolsas con dinero en efectivo.

Según el diario Milenio, la Fiscalía General de la República decidió no proceder contra Caraveo Opengo por no contar con elementos que lo vinculen con una conducta delictiva e inclusive consideran la posibilidad de que pudo haber sido “engañado”.

En tanto, Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex, que fue extraditado de España a México, logró un acuerdo con la Fiscalía, en lo que se conoce como un “criterio de oportunidad”, que lo mantiene libre.

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