En un mensaje dirigido al mandatario, ciudadanas, activistas y ambientalistas afirman que las normas mexicanas establecen que el agua residual no es para consumo humano, como pretende el proyecto.
“No negamos que se requiere agua, pero el agua tratada debe darse a las industrias e intercambiarse por agua de pozo concesionada a las industrias para consumo de los seres humanos”.

Iván Aldama Garnica
Querétaro, Qro.- Ambientalistas dirigieron un mensaje al gobernador del estado, Mauricio Kuri González, en el que le plantean diversos cuestionamientos respecto del proyecto de regeneración y reutilización de agua “Sistema Batán”.
En la visión de quienes dirigen el mensaje al mandatario, el proyecto ha sido analizado desde el punto de vista “comercial” y no se ha abordado el aspecto de la salud pública.
En el documento (que firman en el siguiente orden: Saúl Acevedo Polo, que aparece como coordinador propietario del Consejo Temático de Medio Ambiente en el Municipio de Querétaro; Elizabeth Durán Ruiz, arquitecta y especialista enfocada en planeación de ciudades sostenibles; María de Jesús Ibarra Silva, exdiputada, exdirigente del Partido Verde en Querétaro y recién incorporada a Movimiento Ciudadano; Teresa Roldán Soria, activista de la organización “Voceras de la Madre Tierra”; y María del Carmen Siurob Carvajal, exdirectora del Parque Nacional El Cimatario), piden al gobernador Kuri González que privilegie el “Principio Precautorio”.
“Este no es un llamado político, es un llamado a la vida y a la protección a la salud y calidad de vida de los niñ@s, jóvenes, adult@s, en especial para aquellos que nacerán, pedimos ejerzan el Principio Precautorio, porque sus decisiones pueden dañar la vida de la población queretana presente y futura”.
Las personas que dirigen la comunicación al gobernador manifiestan su preocupación, al advertir que las aguas residuales de la zona urbana, agrícola e industrial contienen gran cantidad de sustancias, metales pesados, microplásticos, herbicidas, insecticidas, contaminantes emergentes, hormonas, virus, bacterias antibióticos, sustancias de medicamentos usados en enfermedades como cáncer, lupus (disruptores endocrinos) etcétera.
Las personas ciudadanas, activistas y ambientalistas afirman que las normas mexicanas establecen que el agua residual no es para consumo humano, como pretende el proyecto.
En ese sentido, formulan los siguientes cuestionamientos:
- “¿Cuál será el tipo de tratamiento que garantizará la calidad requerida para asegurar salud a la población que lo consumirá?”
- “¿Cómo se garantizará que la calidad de agua permanecerá en el largo traslado por tuberías (más de 12 km) desde su inicio (en la Planta San Pedro Mártir)?”
- “¿Cómo y qué calidad se tendrá de mantenimiento para las plantas y la tubería; ya que, hasta el momento por la CORRUPCIÓN, ninguna de las plantas queretanas cumple con los estándares necesarios?”
- “¿Cómo se evitará el desvío de partidas para otras funciones a percepción de tomadores de decisión, qué y cómo afectaría en la construcción y mantenimiento de este sistema?”
- “¿Se describan puntualmente los países que aplican esta agua, sus métodos, leyes estrictas en torno a cumplimiento de funcionarios (sanciones a los mismos si se incumple)?”
Al exponer sus dudas e inquietudes, proponen que el agua tratada del “Sistema Batán” mejor se destine al uso industrial y de esa manera intercambiar con las empresas esa agua regenerada por la que disponen de sus concesiones, con el fin de abastecer a la población.
“No negamos que se requiere agua, pero el agua tratada debe darse a las industrias e intercambiarse por agua de pozo concesionada a las industrias para consumo de los seres humanos”.
De igual forma –al señalar que el proyecto implica el traslado de agua desde la Planta Tratadora de San Pedro Mártir, desde el poniente del municipio de Querétaro, hasta la Presa “El Batán”, en el surponiente de la zona metropolitana, en el municipio de Corregidora–, le preguntan al gobernador sobre la viabilidad y las implicaciones de hacer eso.
Advierten que la presa “El Batán” está “ostensiblemente” contaminada y que la misma no es “estable”.
El documento dirigido al gobernador de Querétaro puede consultarse en este enlace.



