La titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, acusó que algunas farmacéuticas en México han vuelto a recurrir a esa práctica, con la intención de encarecer los medicamentos.

Redacción
La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro Sánchez, reconoció que algunas farmacéuticas continúan utilizando estrategias de desabasto de ciertos medicamentos contra el cáncer para aumentar los precios.
En entrevista para Los Periodistas, programa transmitido por Canal Once, la funcionaria explicó que en 2019 ya se había observado el fenómeno debido a un tifón ocurrido en China que afectó a laboratorios que distribuyen más del 50 % de las sustancias activas que se utilizan en la elaboración de este tipo de medicinas, y a que, con la implementación del nuevo modelo de compra pública del gobierno de López Obrador, los intermediarios perdían su papel dominante.
Según Buenrostro, ahora “estamos viviendo una etapa otra vez de ocultamiento de oncológicos” y consideró que la intención es “subir el precio”, dado que, al detectar compras al extranjero, las empresas reaccionan sacando los medicamentos del mercado nacional para presionar al alza.
La secretaria recordó que al asumir su cargo hubo adjudicaciones como “fuente única” y patentes negociadas que resultaron en ahorros “considerables”. Mencionó que se declaró nulo un procedimiento de licitación al detectar irregularidades, lo que permitió recuperar alrededor de 23 mil millones de pesos por compras de fuente única, y cerca de 15 mil millones por otros actos vinculados.
Buenrostro advirtió que los mismos empresarios del mercado farmacéutico que actuaron en 2019 estarían repitiendo esas conductas en 2025, apoyados por lo que describió como una narrativa mediática que apunta a presentar al gobierno como corrupto o ineficiente.
El gobierno federal también investiga, desde abril, a al menos 59 compañías farmacéuticas por posibles irregularidades como falsificación de documentos, desabasto y prácticas de intermediación indebida; de las cuales 16 empresas presentan problemas con su registro sanitario ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
En esa investigación se reportó la inhabilitación de la empresa Biomedics Lab México, vinculada por falsificar permisos de Cofepris, por lo que ha sido requerida para responsabilidades penales, según Buenrostro.
El desabasto afecta sobre todo medicamentos oncológicos, dice Buenrostro, “lo que más duele a la población siempre son dos oncológicos”, sin que se precise públicamente cuáles claves específicas están faltando.
Según la funcionaria federal, aun cuando hay producción o distribución de medicamentos en el extranjero, empresas farmacéuticas no los ponen en el mercado mexicano o retardan su distribución, lo que agrava la escasez en hospitales públicos. Buenrostro dijo que al buscar en el extranjero encontraron lotes, pero que al poco tiempo dejaron de surtirlos en México.
Especialistas en salud pública consideran que el problema de ocultamiento también tiene que ver con falta de producción local suficiente, dependencia de importaciones, patentes vigentes y logística de distribución.
El señalamiento coloca además a autoridades hospitalarias bajo la lupa, pues en episodios pasados se detectaron discrepancias entre inventarios declarados y existencia real de fármacos en almacenes institucionales, lo que ha llevado a auditorías internas y a la petición de renuncias de directivos cuando se prueban inconsistencias.
La Secretaría Anticorrupción, la Cofepris, de la Secretaría de Salud y la Auditoría Superior de la Federación están facultadas para investigar sobornos, sobreprecios y omisión de obligaciones regulatorias; sin embargo, no se conocen aún sanciones definitivas ni demandas penales confirmadas.
La Presidencia y la Secretaría de Salud han reportado acciones coordinadas, como compras emergentes mediante subastas inversas, así como la promoción de inversión farmacéutica nacional para reducir dependencia de importaciones y otros mecanismos para priorizar el suministro a unidades hospitalarias con mayor demanda.
Aun así, pacientes y familiares de hospitales oncológicos han documentado cancelaciones o retrasos de quimioterapias y ausencia de medicamentos clave en distintas entidades (Jalisco, Veracruz, Yucatán y otras), lo que ha motivado protestas y exigencias públicas para que el abasto se restaure de forma inmediata.
Afectados advierten que, aunque se recupere precio, si el medicamento no llega en tiempo puede implicar daños irreversibles. En enfermedades oncológicas, por ejemplo, retrasos, sustituciones de medicamentos o dosis pueden implicar pérdida de oportunidad terapéutica o daños mayores.



