Reflexión sobre la paternidad en el Día del Padre

Análisis: Reflexión sobre la paternidad en el Día del Padre
Foto: Consejo Nacional de Población.
Tener hijos no lo convierte a uno en padre… Michael Levine.

Reflexionar sobre la paternidad en el “Día del Padre“, es algo raro e inoperante pues los festejos son lo que importa, en esta celebración se antoja la carne asada, unas coronas heladas, estas últimas desde luego para el rey de la casa, abrazos, apapachos y la canción “El Rey” cantada a coro.

Aunque la paternidad es el vínculo jurídico y biológico que une a un padre con su hijo. En el Código Civil, se establecen tres formas, por presunción de ley, por reconocimiento voluntario o por resolución judicial, la UNESCO reconoce que el involucramiento activo de los hombres en la crianza de las y los niños contribuye a un mejor desarrollo biológico y psicosocial de las infancias.

Reflexionar en la realidad de la paternidad, esta va mucho más allá de engendrar, implica una responsabilidad activa, el involucramiento equitativo en la crianza y el desarrollo emocional de los descendientes. Sin embargo, se ha trastocado esa responsabilidad al no marcar límites, orientar acciones, transmitir valores, abrirse a la escucha, instrumentar a los hijos para ser seres autónomos, con capacidad de auto sustentación psíquica y emocional. En algunos casos los padres prefieren convertirse en los “mejores amigos de sus hijos“, desertando del papel de padres, creando orfandad a partir del vacío generado.

Reflexionar en que ahora, se ha preferido como un acto de evasión formar pareja sin compromiso legal, refugiarse en las mascotas, las redes, las modas y hasta en los tatuajes, a cambio de participar en la formación de nuevos seres humanos con valores y respeto, que tanta falta hacen para resarcir la descomposición social.

Históricamente, la figura paterna ha sido vista como el proveedor y la autoridad indiscutible del hogar, mientras que las tareas de crianza y cuidado han recaído principalmente en las madres. Sin embargo, en México, estamos presenciando un cambio hacia una nueva masculinidad, una en la que los hombres asumen roles más activos y vulnerables dentro de sus familias. Esta evolución no solo fortalece los lazos familiares, sino que también contribuye a una sociedad más equitativa.

Este cambio no solo beneficia a los hijos, que crecen en un ambiente más equilibrado y amoroso, sino también a los propios padres. La paternidad activa permite a los hombres desarrollar una relación más cercana y significativa con sus hijos, lo cual enriquece su experiencia de vida y su bienestar emocional. Esto incluye implementar políticas laborales que permitan a los hombres equilibrar mejor su tiempo entre el trabajo y la familia. La creación de permisos de paternidad extendidos y flexibles es un paso crucial en esta dirección, permitiendo a los padres los momentos más importantes de la vida de sus hijos.

La transformación del rol de los padres en México es un signo esperanzador de cambio. A medida que los hombres adoptan una nueva masculinidad, más involucrada y vulnerable, estamos avanzando hacia una sociedad que reconoce y valora construir un futuro más promisorio y equitativo para todos.

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