
“La Tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la Tierra“.
Reflexionar en que, si bien la Asamblea General de las Naciones Unidas designó oficialmente el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra” apenas en el año 2009, para concientizar sobre la superpoblación, la contaminación, la pérdida de biodiversidad y la necesidad de conservar el medio ambiente, reconociendo a la Tierra y sus ecosistemas como nuestro hogar y sustento vital.
No olvidar que la Tierra existe desde antes que animales incluido el hombre pobláramos este planeta, ¿y ahora bajo qué razonamiento dedicamos un solo día para reconocer a la Madre Tierra?
Puesto que los mismos seres “humanos” nos hemos encargado de vituperar a la naturaleza abusando de ella como si ella nos necesitara, no se nos olvide que: “La naturaleza no necesita al ser humano, pero el ser humano sí necesita a la naturaleza” (Etóloga Jane Goodall, falleció el 1 de octubre de 2025, a los 91 años).
Entonces en la medida que sigamos ideando formas para autoextinguirnos, lo vamos a lograr si seguimos atentando contra nosotros mismos, a través del abuso indiscriminado de los recursos naturales.
Como la naturaleza vivirá y nosotros no si continuamos por el camino de la autodestrucción, inclusive haciendo las guerras por el usufructo y la ambición, recordad que estamos expuestos ante las decisiones de unos cuantos líderes.
Debemos actuar para destacar la interdependencia entre los seres vivos y el planeta, para promover el conocimiento de la profunda interconexión entre la naturaleza y el ser humano, enfatizando la necesidad de la protección ambiental y el reconocimiento de que somos parte de un ecosistema interdependiente, resaltar la responsabilidad compartida de cuidar el planeta, atentos a satisfacer las necesidades de las generaciones presentes pero sin comprometer las posibilidades de las futuras generaciones.
Conmemoremos el Día Internacional de la Madre Tierra toda la vida, porque no hay que olvidar la importancia de cuidar y preservar nuestro planeta antes que los efectos sean irreversibles. Día a día ayudemos a sensibilizar a la sociedad sobre la conservación del ambiente, el uso responsable de los recursos naturales y el reconocimiento del valor de todos los seres vivos.



