El Frente Nacional por las 40 horas considera que la propuesta es un “fraude” y un “retroceso brutal” en los derechos de la clase trabajadora, y expone sus razones.

Iván Aldama Garnica
El Frente Nacional por las 40 horas rechaza la propuesta de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respecto de la reducción gradual de la jornada de trabajo.
El pasado 03 de diciembre, en la conferencia mañanera de la mandataria, el secretario del Trabajo, Marath Bolaños López, expuso sobre una reforma a la Constitución para la reducción de la semana laboral a 40 horas.
El funcionario federal aclaró que la reducción será gradual, cada año, hasta que en 2030, el último año del sexenio, la jornada quede en 40 horas.
“Esta reducción no puede ser de un momento a otro”, aseguró Bolaños López.
Según las autoridades, la propuesta fue producto de un “consenso” con los sectores de empresarios, sindicatos, de la academia y de la sociedad civil.
No obstante, el Frente Nacional por las 40 horas considera la propuesta como un “fraude” y un “retroceso brutal” en los derechos de la clase trabajadora.
“Esta propuesta violenta el principio de progresividad y no regresividad del derecho laboral. En lugar de avanzar, da marcha atrás. Ni siquiera garantiza los dos días de descanso obligatorios, manteniendo la esclavizase semana de seis días y borrando de un plumazo la conquista del fin de semana y la posibilidad de una prima sabatina. Ignora por completo todos los enfoques de género, de cuidados y de salud que hemos exigido”, expuso el frente en un comunicado este 12 de diciembre.
La organización acusa que en la exposición de motivos, la reforma considera que las personas trabajadoras, al contar con más tiempo libre, podrían ocuparlo eventualmente en “laborar horas extras”.
En ese sentido, el frente considera que la reforma no busca el bienestar de la clase trabajadora, sino “institucionalizar la dependencia de las horas extras para sobrevivir, convirtiendo el tiempo de descanso y recuperación en una mercancía más”.
También acusa que el pago triple de las horas extra, que actualmente y según la ley, debe aplicar después de la tercera hora extra por día, se pospondrá hasta después de la cuarta hora o doceava hora semanal.
“Esto es un recorte salarial encubierto a las horas extra. Bajo este esquema, un patrón podría exigir hasta 12 horas de trabajo en cuatro días de la semana, pagando más horas dobles en lugar de triples, incentivando la explotación extrema y dinamitando cualquier posibilidad real de ‘reducir’ la jornada”.
Desde la perspectiva del frente, la reforma propuesta por la presidenta busca beneficiar más a los patrones que a la clase obrera.
La organización exige que la reducción de la jornada sea inmediata y sin afectación al salario.
También demanda los dos días de descanso obligatorios y el pago triple de horas extra, desde la tercera hora.
Y anunció que va por las 35 horas.
“Si hoy la patronal no respeta derechos básicos como el tiempo de comida o el registro real en el Seguro Social, ¿qué garantías hay de que respetará esta lenta disminución de horas? Sin inspección real, sin sanciones severas y sin un órgano de vigilancia popular y obrero autónomo con denuncias anónimas, este proyecto es papel mojado que sirve para lavar la imagen de un gobierno que traiciona sus promesas”.
Al finalizar su comunicado, el frente acusa que la “Cuarta Transformación” “no es izquierda”.



