Organizaciones indígenas y comunitarias de Guerrero denunciaron un ataque con armas de alto poder y drones armados contra una caravana que se dirigía a la comunidad de El Terrero. Señalaron como responsables al grupo narco-paramilitar “Los Ardillos” y acusaron la omisión de autoridades estatales y federales, que no acudieron durante las casi cinco horas que duró el ataque, pese a las solicitudes de auxilio.

Jessica Alcázar Zaragoza
Organizaciones comunitarias de Guerrero fueron atacadas con armas de alto poder y drones armados en las localidades de La Estrella y Rancho Viejo, presuntamente por miembros del grupo narcoparamilitar “Los Ardillos”, a quienes fueron a confrontar para expulsarlos de su territorio.
Los hechos ocurrieron el 30 de enero contra integrantes del Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y las Policías Ciudadanas, acompañados de observadores de derechos humanos y promotores integrados al Mecanismo Federal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y periodistas.
Las organizaciones indígenas se dirigían en caravana hacia la comunidad de El Terrero, en el municipio de Juan R. Escudero, la cual ha sido “atacada por Los Ardillos desde hace seis años”, y de donde fueron desplazadas más de 200 personas.
Mediante un manifiesto, denunciaron la falta de atención de los tres niveles de gobierno a municipios controlados por dicho grupo con la venia de varios funcionarios de la entidad.
“Los últimos 10 años hemos venido denunciando al grupo narco-paramilitar Los Ardillos, creado por la familia Ortega Jiménez, siendo Bernardo Ortega su máximo líder y parte de la clase política del estado de Guerrero, que junto a sus hermanos Celso e Iván Ortega controlan a este grupo delincuencial que opera con total impunidad por sus vínculos políticos”.
La decisión de confrontar al grupo narcoparamilitar se tomó luego de que dos camionetas con hombres de “Los Ardillos” arribaron a la localidad de La Estrella, Guerrero, en el municipio de Tecoanapa, para intimidar a los pobladores con su presencia.
Según informaron, a pesar de que no se registraron heridos, ningún elemento de la Policía Estatal, la Guardia Nacional ni del Ejército acudió a prestar ayuda durante las casi cinco horas que las organizaciones indígenas estuvieron bajo ataque, a pesar de haber solicitado su presencia y acompañamiento previo a la movilización y durante las agresiones.
Señalaron que durante los hechos “Los Ardillos” hicieron un llamado a los grupos transportistas controlados por ellos para bloquear los accesos a la zona donde la caravana estaba siendo atacada.
Desde el 22 de enero, en rueda de prensa, el CIPOG-EZ, la UPOEG, la CRAC-PC-PF y la Policía Ciudadana de la Costa Chica de Guerrero anunciaron su coordinación para combatir al crimen organizado en la región de la Montaña Baja y Costa Chica, donde reportan más de 90 víctimas y desaparecidos por el crimen organizado desde 2020.
Entre los motivos de su intervención, denunciaron la masacre de 13 policías comunitarios en El Cortijo, en el municipio de Ayutla de los Libres, el 16 de agosto de 2025, así como la ejecución de al menos tres policías rurales levantados, ejecutados y desmembrados.
Las autoridades regionales y el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana tomaron la decisión mediante una asamblea de intervenir para llevar la paz al territorio, amparados bajo la Ley 701 del estado de Guerrero y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que reconoce la autodeterminación de los pueblos indígenas y afromexicanos.



