La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el envío de petróleo de México a Cuba es legal, histórico y con fines humanitarios, y negó que represente un cambio reciente o una violación a la ley, como sugirió un reportaje del Financial Times.
El tema ha generado fuertes críticas desde Estados Unidos por lo que, tras la presión de congresistas estadounidenses, México redujo drásticamente los envíos de combustible a Cuba en el último trimestre del año pasado.

Jessica Alcázar Zaragoza
Luego de que el medio británico Financial Times publicara que “México se arriesga a la ira de Donald Trump con los envíos de petróleo a Cuba”, al convertirse en el principal proveedor de hidrocarburos a aquel país, reemplazando a Venezuela; la presidenta Claudia Sheinbaum desmintió la información en su conferencia matutina del 7 de enero, y afirmó que el envío “no es una situación nueva y todo se hace en el marco de la ley y también por motivos humanitarios al pueblo de Cuba”.
Recalcó que la relación de México con Cuba es histórica, siendo el único país que se opuso al bloqueo económico impuesto por EE. UU., y presentó evidencia cronológica de actos oficiales que demuestran la hermandad entre ambas naciones, desde la visita oficial de Luis Echeverría tras el triunfo de la revolución cubana.
Destacó la inversión de 350 millones de dólares que el gobierno mexicano hizo en 1994 para modernizar la refinería Cienfuegos en Cuba; el acuerdo en 2012 para que Petróleos Mexicanos (Pemex) brindara asistencia técnica a la petrolera CUPET, así como la condonación de 70 % de la deuda de Cuba con Pemex, en 2013, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Además, la mandataria mexicana aseguró que el apoyo energético a Cuba se hace “en un marco legal, como país soberano, y damos continuidad a una serie de apoyos que se han dado históricamente de nuestro país a Cuba”, y avisó que posteriormente Pemex entregará un informe detallado del volumen y precios de los barriles enviados.
El reportaje del Financial Times cita información publicada por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que en agosto del año pasado publicó un reporte en el que, con base a registros en plataformas de comercio exterior, aseguraba que entre mayo y agosto de 2025 los envíos de petróleo sumaron 3 mil millones de dólares, en comparación con los mil millones que se enviaron de junio de 2023 a septiembre de 2024, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, según datos del formulario 6-K presentado por Pemex ante la Comisión de Bolsa de Valores de Estados Unidos (SEC), Gasolinas Bienestar, S. A. de C. V., filial de Pemex creada en 2022, envió a Cuba 17.2 mil barriles diarios de petróleo crudo y 2 mil barriles de petrolíferos entre enero y septiembre de 2025, lo que representó un monto total de 7.9 mil millones de pesos, casi 500 millones de dólares, lo que dista mucho de la cifra dada a conocer por MCCI.
Desde febrero, MCCI informó que Gasolinas Bienestar reportó pérdidas en su primer año de operaciones y una deuda por 324 millones de dólares correspondientes al combustible que subsidió a Cuba.
En agosto, también señaló que en tan solo un mes (de mayo a junio de 2025), Pemex reportó la salida de 39 embarques de hidrocarburos ante autoridades aduaneras, con valor superior a los 850 millones de dólares.
Funcionarios norteamericanos y congresistas han criticado fuertemente al gobierno de Claudia Sheinbaum por estos apoyos, como el republicano Carlos A. Gimenez, quien denunció formalmente al gobierno mexicano ante el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro en EE. UU., el 30 de octubre, para exigir que se exija a México frenar los envíos de combustible como condición en la renegociación del Tratado de Libre Comercio.
Además, en redes sociales, ha acusado al gobierno de Sheinbaum de “oxigenar a la dictadura asesina en Cuba” y ha amenazado con tratar igual a México que a “los parias que están amparando”.
“Es hora que el gobierno de México rinda cuentas por su complicidad con la dictadura en Cuba. Desde el Congreso de USA, no vamos a permitir que México siga beneficiándose de nuestro comercio mientras ayudan a los enemigos de la libertad. ¡Basta ya!”, publicó Gimenez en su cuenta de X (antes Twitter) en noviembre.
También el 30 de octubre, el subsecretario de Estado y exembajador de EE. UU. en México, Christopher Landau, publicó que estos envíos demuestran que no existe ningún bloqueo comercial contra Cuba:
“Cuba recibe libremente bienes y visitantes desde muchos países, como ustedes en México saben perfectamente bien, ya que les envían bastas cantidades de petróleo. El régimen cubano ama hablar sobre el ‘bloqueo’ para culpar a otros de su pésima gestión económica que ha llevado a esa gran nación al hambre y la miseria”.
El 17 de diciembre, la congresista republicana María Elvira Salazar dijo ante el Subcomité de Asuntos Exteriores de la Cámara para el Hemisferio Occidental que México debía ponerse de lado de EE. UU. y dejar de respaldar a dictaduras como Cuba y Venezuela:
“Nuestro hemisferio necesita liderazgo, no silencio. México es demasiado importante para quedarse al margen. Debe estar del lado de Estados Unidos en defensa de la LIBERTAD (sic) y del Hemisferio Occidental”, publicó Salazar en sus redes sociales.
En respuesta, el gobierno de México disminuyó drásticamente los envíos de combustible a Cuba en el último trimestre del año anterior, realizando entre septiembre y octubre solo tres envíos con valor de 70 millones de dólares, de acuerdo con un reporte de MCCI publicado el 18 de diciembre pasado.



