El ministro de la SCJN confirmó públicamente que utiliza herramientas de inteligencia artificial como apoyo en su trabajo judicial y defendió su uso “como complemento”, lo que reaviva el debate sobre los límites éticos y jurídicos del uso de esa tecnología en tribunales.

Redacción
El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arístides Rodrigo Guerrero García, confirmó que utiliza Inteligencia Artificial (IA) y anunció que lo seguirá haciendo.
En un video difundido en redes y en entrevistas recientes, el ministro afirmó: “¿Uso inteligencia artificial en las sesiones de la Corte? La respuesta es sí y la seguiré utilizando”.
Guerrero García añadió que la IA debe emplearse “como una herramienta complementaria, nunca sustitutiva” del razonamiento jurídico humano.
El ministro subrayó además que toda información generada por IA “debe ser verificada por un ser humano”, y su empleo ha de ser “responsable y proporcional” para evitar errores o sesgos que puedan afectar decisiones jurisdiccionales.
Arístides Rodrigo Guerrero García es doctor, maestro, especialista y licenciado en Derecho, todos esos grados con mención honorífica por la Facultad de Derecho de la UNAM, donde también se desempeña como profesor de Derecho Constitucional.
“Durante su gestión, impulsó la Carta de Derechos de la Persona en el Entorno Digital, desarrolló ATIC, el chat de la transparencia, y fue precursor de las primeras audiencias de conciliación en el metaverso y de resoluciones con uso de inteligencia artificial, consolidando a la institución como un referente en protección de datos e innovación tecnológica aplicada a la justicia”, se lee en la página oficial de la SCJN.
Arístides Guerrero se volvió popular luego de subir un video durante su campaña como candidato a la Corte en el que decía que estaba “más preparado que un chicharrón”. En agosto de este año tuvo un accidente automovilístico que le dejó varias fracturas, por lo que ha tenido que participar en las sesiones de la Corte vía remota.
Al respecto, la Corte se ha pronunciado sobre cuestiones relacionadas con la IA, como por ejemplo en el amparo directo 6/2025 (expediente AD 6/2025), en el que resolvió que las obras generadas íntegramente por sistemas de IA no pueden registrarse como obras protegidas por derechos de autor bajo la Ley Federal del Derecho de Autor.
Ese fallo —resumido por el INDAUTOR— marca que la Corte considera que la autoría, para efectos de derechos de autor, está reservada a personas físicas y que las creaciones puramente autónomas de IA quedan fuera de protección, aunque las obras híbridas con intervención humana sí pueden ser evaluadas caso por caso.
Jueces y ministros de otras instancias también han comenzado a experimentar con herramientas digitales para búsqueda de precedentes, análisis documental y apoyo en cálculos técnicos; sin embargo, académicos y despachos legales piden protocolos explícitos, registros de uso y auditorías para evitar dependencia y sesgos en la toma de decisiones.
Un análisis legal reciente publicado en el portal jdsupra.com hace referencia a dos precedentes legales históricos en México, publicados el 22 de agosto de 2025 en el Semanario Judicial de la Federación, emitidos por el Segundo Tribunal de Apelaciones Civil del Segundo Circuito (TCC), que empleó una herramienta de IA para calcular y determinar el monto del depósito de una garantía.
El TCC utilizó una herramienta de IA diseñada para realizar cálculos con base en datos oficiales, como el valor de las propiedades, la inflación, las tasas de interés y la duración estimada del juicio. El resultado fue un importe de garantía con mayor justificación, respaldado por una metodología transparente y auditable.
Al respecto, el TCC determinó que, al utilizar herramientas de IA en procesos judiciales, los jueces deben observar elementos mínimos de proporcionalidad y seguridad, es decir, que solo debe utilizarse cuando sea necesario y apropiado para fines legítimos; de protección de datos personales; de transparencia, ya que deben poder explicar la metodología, los datos utilizados y cómo se llegó al resultado, para permitir que el procedimiento sea auditado y comprendido, y con supervisión humana.
El TCC ha señalado que, ante la ausencia de regulación en México, se deben utilizar como referencia los estándares internacionales, como el Reglamento Europeo de IA, que, al igual que este precedente, limita las herramientas de IA a una función auxiliar bajo la supervisión y la toma de decisiones humanas.
Este análisis advierte además que, si bien este precedente no es vinculante, marca un punto de inflexión al establecer criterios que jueces y abogados ante los tribunales pueden considerar en el uso de la IA.
La SCJN y órganos relacionados han comenzado a dialogar con universidades y centros de investigación para construir marcos éticos y técnicos.
Por su parte, el ministro Guerrero García ha abogado por que la Corte “lidere el debate regional” sobre cómo integrar la IA de forma responsable en la justicia, siempre con salvaguardas procesales.



