Reflexión sobre el actual orden mundial

Opinión Reflexión sobre el actual orden mundial
Imagen: Especial.
No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio“. Charles Darwin.

Reflexionar en el término Actual Orden Mundial que es escuchado en las noticias, en reuniones o foros de análisis, su teoría no es un invento de reciente creación, sin embargo, entender el concepto y su alcance no es sencillo. Se ha definido como una teoría conspirativa cuyo plan consiste en establecer un gobierno mundial único dirigido por las élites económicas poderosas, que han ejercido a lo largo de la historia reciente, la hegemonía global en todos los ámbitos de la vida humana con énfasis en el poder político de los países.

Reflexionar ante la situación de la geografía social mundial, en la que la violencia política y la belicosidad armada se conjugan como la gran carrera del siglo por llegar antes al dominio del ser humano a costa del mismo ecocidio, definido este último como “cualquier acto ilícito, arbitrario o deliberado que causa daños graves, extensos o duraderos a los ecosistemas, poniendo en peligro la vida humana y la naturaleza“. Ante el dispendio en armamento y ejércitos, la población mundial sucumbe económicamente, en ese sentido el economista estadounidense y premio Nobel Joseph Stiglitz expresó: “Sentimos que hoy existe una crisis de desigualdad, con muchas dimensiones, no solo económicas, sino también democráticas“. Pues tal parece que estamos dispuestos a sucumbir ante la adversidad, cediendo terreno al pánico mostrado no solo por la realidad sino por la deliberada infodemia propia de los intereses ultraderechistas que intentan a como dé lugar, una concentración extrema de la riqueza.

Reflexionar entonces en que ya el 1% de la población mundial posee aproximadamente entre el 43,8% y el 48% de la riqueza total, o explicado de otra manera, el 10% de la población mundial más rica concentra entre el 75% y el 85% del capital mundial, reduciendo a la mitad más pobre de la humanidad con alrededor del 0,5% al 2% de la riqueza mundial. Al decir de Adriana E. Abdenur, científica social brasileña, cofundadora de Plataforma CIPÓ, “El sistema económico que tenemos hoy en día no está proporcionando bienestar, dignidad ni políticas públicas para la mayoría de la población“, por lo tanto la desigualdad económica guarda vínculos claros con la erosión democrática.

En el futuro, el “poder cognitivo” configurará cada vez en mayor medida el orden mundial, pero el rápido avance y la aplicación de las tecnologías estratégicas como nanotecnología, biotecnología, robótica y tecnología de la información y las comunicaciones, ponen de relieve el nuevo “poder cognitivo”. Estas tecnologías permiten y exacerban la repercusión mundial de las actividades humanas, dada su mayor velocidad y efectos multiplicadores.

En conclusión, el nuevo orden mundial es la sumatoria de la economía, la pobreza, los conflictos bélicos, la carrera armamentista, los hidrocarburos, la polución, la sobrepoblación y la IA, entre los más significativos males endémicos territoriales.

Artículos Relacionados

Más Leídas