La Cámara de Diputados aprobó la reforma para reducir la jornada laboral en México. Sin embargo, no será inmediata: el cambio empezará en 2027 y llegará a las 40 horas hasta el 2030.
Entre reclamos de la oposición por ser un “engaño”, la reforma constitucional pasará ahora a los estados para su aprobación.

Jessica Alcázar Zaragoza
El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general, con 469 votos a favor, y en lo particular, con 411 votos a favor y 58 en contra, la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Actualmente la reforma no contempla dos días de descanso, lo que fue el punto de mayor fricción en la Cámara Baja, principalmente por parte de la oposición, que calificó la iniciativa como un “engaño”, pues la disminución será gradual, empezando por 46 a partir de 2027 hasta 40 horas en 2030.
Legisladores de la oposición presentaron reservas en las que insistían en que se especificara el esquema de cinco días de trabajo por dos de descanso, y mostraron lonas y pancartas en las que señalaban que “Morena engaña a los trabajadores”
La diputada panista Annia Sarahí Gómez reclamó que la mayoría de los trabajadores no cuentan con privilegios que tienen algunos legisladores de Morena, como jugar pádel o participar en programas de televisión en horario laboral.
“El trabajador mexicano no puede jugar pádel en su horario laboral, el trabajador mexicano no puede pedir licencia para entrar a La Casa de los Famosos, el trabajador mexicano no puede ir a un salón de belleza instalado en su trabajo, aplicarse un tinte en horario laboral”, dijo.
Asimismo, resaltaron que más que reducir la jornada laboral, la reforma pretendía flexibilizar su extensión y que los empleados trabajen más y ganen menos en el corto plazo.
“Lo que no nos dicen es que a partir de la publicación de esta ley lo que sí va a pasar en la inmediatez va a ser que los trabajadores van a trabajar más y van a ganar menos, eso no es pagar una deuda histórica, no es justicia laboral, eso es dar gato por liebre”, señaló la coordinadora de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega.
Las bancadas de Morena, Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM), en su mayoría, justificaron la gradualidad para no afectar salarios y permitir ajustes por sector, y defendieron que este cambio no implicará la reducción de salarios ni de prestaciones.
“Ustedes vienen acá con voces a decir que están a favor de 2 días de descanso y de que sea inmediata la entrada en vigor de las 40 horas, sin ningún fundamento más que la mercadotecnia política y las redes sociales”, dijo la diputada del PT, Lilia Aguilar.
La discusión del proyecto se prolongó por más de doce horas y fue avalada por unanimidad en lo general durante la madrugada del miércoles 25 de febrero, mientras que los artículos reservados fueron aprobados por las bancadas de Morena y aliados, así como por la del Partido Acción Nacional, y rechazados por las del Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano.
La reforma a la Constitución y a la Ley Federal del Trabajo prevé, entre otras cosas, incrementar el máximo de horas extraordinarias permitidas por semana de nueve a doce horas, las cuales se pagarán al 200 % del salario ordinario.
Tras la aprobación del Congreso de la Unión, está pendiente que los congresos locales la discutan y aprueben para que sea promulgada y publicada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Cumplido el proceso legislativo, México sería el tercer país de América Latina, junto con Ecuador y Chile, con la jornada laboral más corta.



