Se reúne de emergencia el Consejo de Seguridad de la ONU por ataque a Venezuela

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El Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia solicitada por Colombia y respaldada por Rusia y China, ante el ataque de Estados Unidos contra Venezuela. La mayoría de los países, principalmente los latinoamericanos como México, Brasil, Chile, Cuba, Colombia y Panamá, condenaron el ataque y se pronunciaron a favor del diálogo para preservar la estabilidad regional.
Durante la sesión, EE. UU. defendió la captura de Nicolás Maduro como una acción legítima de aplicación de la ley, mientras que Venezuela acusó a Washington de violar el derecho internacional y de incurrir en prácticas neocoloniales. Rusia y China criticaron el papel de EE. UU. como “juez y policía del mundo”, y Francia, aunque respaldó la captura, reconoció que la operación contraviene el principio de no uso de la fuerza. Pese a que las resoluciones del Consejo son vinculantes, el derecho de veto de los miembros permanentes suele bloquearlas, como ha ocurrido en los casos de Ucrania y Gaza.
Internacional: Se reúne de emergencia el Consejo de Seguridad de la ONU por ataque a Venezuela
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió tras el ataque de Estados Unidos a Venezuela. Foto: Naciones Unidas.

Jessica Alcázar Zaragoza

El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), compuesta por 15 miembros, realizó este lunes 5 de enero una reunión de emergencia tras el ataque a Venezuela por parte de EE. UU. 

Esta reunión, solicitada por Colombia y respaldada por Rusia y China, es la tercera que se lleva a cabo desde octubre con motivo de la escalada de tensiones entre ambas naciones que concluyó en la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores.

El secretario general de la ONU, António Guterres, no acudió a la reunión, pero en su lugar la subsecretaria general adjunta de Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, leyó un discurso en el que Guterres se dijo “profundamente preocupado” por la estabilidad de Venezuela y el potencial impacto que esta intervención militar pudiera tener en la región, así como por el “precedente que podría sentar respecto de cómo se conducen las relaciones entre los Estados”.

Asimismo, llamó al respeto de la soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados, así como del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, firmada en junio de 1945, la cual prohíbe el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.

Guterres advirtió que la democracia de Venezuela ha sido socavada y millones de venezolanos han huido del país, aunque reconoció que “aún es posible evitar una conflagración más amplia y destructiva”, por lo que llamó a la población venezolana y a la comunidad internacional a actuar en un espíritu de solidaridad y se dijo dispuesto a ayudarles “a encontrar un camino pacífico hacia adelante”.

El enviado estadounidense, Mike Waltz, exasesor de seguridad nacional de Donald Trump, mostró su indignación por la crítica ante la captura de Maduro, la cual calificó como una “operación de aplicación de la ley justificada y quirúrgica”, y cuestionó la seriedad de la Organización al otorgar la misma legitimidad a un “narcoterrorista ilegítimo” que a un presidente electo democráticamente:

“Si las Naciones Unidas en este cuerpo confieren legitimidad a un narcoterrorista ilegítimo con el mismo tratamiento en esta carta de un presidente democráticamente elegido o jefe de Estado, ¿qué tipo de organización es esta?”, alegó Waltz.

Además, el representante de EE. UU. avisó que no permitirán que el “hemisferio occidental sea utilizado como base de operaciones por los adversarios, competidores y rivales de nuestra nación, los Estados Unidos”.

El embajador de Venezuela, Samuel Moncada, advirtió que si la ONU tolera el secuestro de un jefe de Estado y el bombardeo de un país soberano, estaría enviando un mensaje al mundo devastador de que la ley internacional es opcional, lo que significaría una relación global profundamente inestable.

“Cuando el uso de la fuerza se emplea para controlar recursos, imponer gobiernos o rediseñar Estados, estamos ante una lógica que remite a las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo”, concluyó Moncada.

México, Brasil, Chile, Cuba, Colombia y Panamá (estos últimos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad) condenaron el ataque y se pronunciaron a favor de la paz y el respeto a la soberanía nacional para evitar poner en riesgo la estabilidad regional.

Internacional: El embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada
El embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada. Foto: Naciones Unidas.

El embajador de México de la ONU, Héctor Vasconcelos, afirmó que, “a pesar de las diferencias políticas entre nuestros gobiernos, América Latina y el Caribe se ha forjado como una zona de paz”, por lo que “la violación actual de este frágil equilibrio pone en grave riesgo la estabilidad política y la seguridad de la región, así como el bienestar de nuestros pueblos”.

México, dijo, “firme en sus principios constitucionales de política exterior y su vocación pacifista, reitera enfáticamente que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes”. 

Asimismo, reafirmó el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum para que la “ONU haga más por solucionar este y otros conflictos” y refrendó la disposición de México para “apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que promueva la paz en la región”.

De los 15 miembros del Consejo de Seguridad, solo China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos son permanentes, y el resto: Bahréin, Colombia, Dinamarca, Grecia, Letonia, Liberia, Pakistán, Panamá, República Democrática del Congo y Somalia son miembros no permanentes elegidos por la Asamblea General por períodos de dos años con representación regional.

China y Rusia han sido los mayores críticos de la política exterior de Estados Unidos y de que este se autoproclame como el juzgador y policía del mundo:

“No podemos permitir que Estados Unidos se proclame a sí mismo como una especie de juez supremo, que solo tiene el derecho de invadir cualquier país, de etiquetar culpables, de dictar y hacer cumplir castigos sin tener en cuenta las nociones de derecho internacional, soberanía y no intervención”, aseguró el embajador ruso Vasily Nebenzya.

Incluso, aunque el presidente francés Emmanuel Macron respaldó la captura de Maduro, su enviado ante la ONU, Jay Dharmadhikari, reconoció que “la operación militar que ha llevado a la captura de Maduro va en contra del principio de resolución pacífica de disputas y va en contra del principio de no uso de la fuerza”.

A pesar de que el Consejo de Seguridad es el único de los seis órganos principales de la ONU cuyas decisiones son vinculatorias y todos los estados miembros están obligados a cumplirlas, los miembros permanentes tienen derecho a veto, lo que les permite bloquear cualquier resolución, aunque cuente con apoyo mayoritario del Consejo.

Tal es el caso de la resolución que emitió el Consejo de Seguridad tras la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, en la que hizo un llamado a Rusia a detener la ofensiva y retirar sus tropas del territorio ucraniano. Sin embargo, aunque la resolución contaba con el apoyo de 11 de los 15 estados miembros, Rusia vetó la resolución impidiendo que se cumpliera.

También, en septiembre de 2025, el Consejo de Seguridad emitió una resolución que pedía el alto al fuego por parte de Israel y la entrada de ayuda humanitaria a Gaza, así como la liberación de los rehenes israelíes. Pero, a pesar de que la resolución tuvo 14 votos a favor, el voto en contra de Estados Unidos impidió el cese de las hostilidades.

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