Productores agrícolas del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) tomaron además carreteras y edificios públicos para exigir seguridad, comercio justo y cambios en la Ley de Aguas.
Acusaron al gobierno de mexicano y estadounidense de defender intereses de los empresarios y ser corresponsables, junto con empresas como Minsa, Maseca o Cargill, del “desastre” en el campo mexicano.

Jessica Alcázar Zaragoza
Productores agrícolas del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y del Movimiento Agrícola Campesino (MAC), se sumaron al megabloqueo realizado este 24 de noviembre junto con la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC).
Fueron tomadas carreteras y casetas de peaje en los estados de Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz, Zacatecas, entre otros.
Además, los agricultores se manifestaron en edificios de gobierno y tomaron las aduanas en Sonora y Chihuahua, como se puede ver en un video que circuló en redes sociales, en el que el dirigente del FNRCM, Eraclio “el Yako” Rodríguez Gómez, irrumpe ―junto con otros agremiados― en las instalaciones de la aduana de Ciudad Juárez para exigir a empleados que desalojaran el edificio, enfrentándose al personal de seguridad que resguardaban el lugar:
“No te pongas al pedo, no nos van a detener, es una protesta, no somos delincuentes, no tienen por qué tenernos las pinchis puertas cerradas”, gritó a los guardias.
En entrevista con Carmen Aristegui, “el Yako” explicó que la toma de las aduanas del norte del país se debe a que también “el gobierno de Estados Unidos es corresponsable de lo que está pasando”, por las importaciones de maíz y otros granos (que este año alcanzaron cifras récord) “con una clara intención de apoderarse del mercado interno y desmantelar la planta productiva nacional del sector agropecuario”.
Ante las acusaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, de que los líderes de estas organizaciones tienen intereses políticos; Eraclio Rodríguez Gómez negó que estén siendo manipulados por algún partido político o que haya otros intereses detrás de su movimiento, y aseveró que el gobierno solo busca denostarlos, dividirlos y deslegitimarlos.
“Nos tiene que reconocer el gobierno, que no esté haciendo cosas que no le corresponden hacer, que no trate de dividir al movimiento y estar tratando a unos agricultores de una manera, a otros de otra, porque eso lo único que hace es exacerbar más el ánimo de los productores y enrarecer más el ambiente político y el ambiente de la lucha social”.
Además, denunció que la Secretaría de Gobernación ha amenazado con iniciar carpetas de investigación en su contra, entre otras cosas por cerrar vías federales, al mismo tiempo que los convoca a una reunión para dialogar.
“Yo creo que ese es el mayor error que pueden cometer en Gobernación, estarnos amenazando creyendo que con eso nos van a doblar. Si eso piensan, y luego por otro lado nos llaman al diálogo, pues están locos, ¿no? ¿Quién se las va a creer que nos van a llamar a un diálogo verdadero?”.
El dirigente del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano acusó a Cargill, Maseca y a Minsa de ser las responsables “de este desastre que se está haciendo con el maíz y así con todos los productos” y aseguró que estas empresas se han quedado con el apoyo que el gobierno les había garantizado a productores de Michoacán, Jalisco y Guanajuato como un intento para fracturar al movimiento:
“Fue un intento por fracturar el movimiento del Frante Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y el gobierno llamó a los productores de Jalisco, de Michoacán y Guanajuato, y les ofrecieron 950 pesos de apoyo para que el maíz se estuviera comprando a 6,900 pesos, más o menos, pero al siguiente día los de Minsa y Maseca le bajaron mil pesos al maíz y le han ido bajando, de tal manera que hoy ya no llega ni a 5 pesos el maíz blanco, puesto en Guadalajara. Minsa y Maseca se quedaron con todo el apoyo más 50 pesos que ya teníamos. Y los productores salimos perdiendo más. Finalmente los subsidios todos terminan en las grandes empresas”.
Acusa conflicto de interés
Además, denunció un conflicto de interés muy marcado de parte del gobierno al tener a Altagracia Gómez, dueña de Minsa, como asesora económica de la Presidencia, y al Secretario de Agricultura, Julio Berdegué Sacristán, nombrado por recomendación del dueño de SuKarne, el empresario sinaloense Jesús Vizcarra Calderón, a quien le permitió la entrada a Mazatlán de un barco con ganado (proveniente de Nicaragua, de acuerdo con investigaciones periodísticas) durante la peor crisis de gusano barrenador.
Rodríguez Gómez también aseguró que Berdegué Sacristán tenía 30 años sin vivir en México, por lo que no responde a los intereses de los productores, sino de los empresarios “que quieren espacios de mando en el gobierno”, y aseguró que las fracciones del Consejo Coordinador Empresarial, “que no tienen nada que ver en la industria agropecuaria”, son las que están provocando los problemas económicos a los productores.
Asimismo, acusó que un “personaje” que tiene una empresa en el mercado de abastos que se llama “El Alazán” es el mayor importador y “coyote” de frijol en México: “son los que establecen el precio en el mercado, pero establecen el precio al productor y al consumidor, ¿y dónde queda la mano del gobierno como rector de la alimentación de los mexicanos?”.
“Nos compran el frijol a 12 pesos a los productores y lo venden en 35, 40 y hasta 50 pesos en el mercado. De ese tamaño es nuestra lucha, no nada más defendernos a nosotros como productores, sino también defender a los consumidores”.
Lamentó que haya bajado el consumo per cápita del frijol porque la gente no lo pueda comprar, pero se haya incrementado el consumo de ‘maruchans’, “entonces, ¿cómo quieren tener una población saludable si los alimentos están exageradamente caros, no porque nosotros lo produzcamos caro, sino porque los coyotes los encarecen y el gobierno se los permite”.
Explicó que para que se resuelva el conflicto, el gobierno tendrá que cumplir con cinco puntos básicos:
- 1.- Que el gobierno adopte un programa de agricultura nacional para que los precios no dependan de la Bolsa de Chicago, sino que tenga una base fundamentada en los costos de producción y la utilidad que deben obtener los productores. “En ese sentido, nosotros reclamamos que haya equidad, que haya un comercio justo, igualitario donde nos traten igual. Eso de la ley del mercado es un invento que han hecho los grandes empresarios para mantenernos a los productores pobres, pero también a los consumidores, ‘te compro barato, pero también vendo caro’”.
- 2.- La salida de los granos básicos del tratado de libre comercio debido a que, sostuvo, no hay condiciones de equidad para el desarrollo agropecuario, pues mientras en México “tenemos una crisis”, en Estados Unidos se le inyectan millones de dólares a la agricultura, “de tal manera que nos dejan en un total estado de abandono y de desigualdad”, explicó.
- 3.- La creación de un banco de desarrollo que atienda las necesidades de los productores. “No es posible que en este país, donde una buena parte del PIB está basado en la agricultura, no tengamos una banca de desarrollo. La banca comercial jamás nos va a atender a los agricultores que somos ejidatarios o que somos comuneros o pequeños propietarios, porque no tenemos garantías, no somos grandes inversionistas y la banca comercial no nos atiende”.
- 4.- Que los precios de garantía sean para todos y no nada más para los pequeños productores: “todos somos mexicanos, todos tenemos los mismos derechos y no puede ser un gobierno sectario, no puede ser un gobierno solamente para unos cuantos, sino debe ser un gobierno para todos”.
- 5.- La Ley de Aguas Nacionales, sobre la que ya habían llegado a un acuerdo, pero “se rajaron los diputados”, dijo “el Yako”. “Si bien es cierto es necesario y urgente la remodelación de la ley, también es cierto que la nueva ley tiene que tener un espíritu más de crecimiento, de desarrollo económico nacional y de respeto a los derechos que se han generado desde el trabajo que desarrollamos en el campo”.
Eraclio Rodríguez aseguró que el paro duraría varios días y que quieren un acuerdo franco y directo con los productores de la organización para poder resolver el problema que se vive en el campo de México, por lo que están dispuestos al diálogo siempre y cuando sea respetuoso:
“Reiteramos nuestra disposición al diálogo, pero tiene que ser un diálogo muy respetuoso, tanto de aquí p’allá como de allá para acá, entonces si no es así, nosotros permaneceremos en las tomas, permaneceremos en nuestra actividad”.
Se espera que las negociaciones entre el FNRCM, el MAC, la ANTAC y las Secretarías de Agricultura y Gobernación comiencen el 25 de noviembre y el paro se levante antes del 1 de diciembre.



