En su mensaje por su primer año de gobierno, la presidenta de México afirmó que el poder no es para enriquecerse y que quien traicione y robe al pueblo, enfrenta la justicia.

Iván Aldama Garnica
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que en la actualidad la honestidad es la regla.
En su mensaje en el Zócalo de la Ciudad de México, como parte del acto por su primer año de gobierno, la mandataria distinguió a su administración de los gobiernos neoliberales del PRI y del PAN.
Expresó que ahora el poder no es para enriquecerse y que quien traicione y robe al pueblo, no queda impune.
“Los conservadores quisieran que olvidáramos cómo se vivía antes: presidentes rodeados de lujos, gobiernos alejados de la gente, fortunas construidas al amparo del poder público, pero eso se acabó porque en este México nuevo, la honestidad no es la excepción, es la regla, y quien traicione al pueblo, quien robe al pueblo, enfrenta la justicia”.
“El poder no es para enriquecerse, es para servir con humildad, los recursos públicos son sagrados y se le devuelven al pueblo en derechos, en programas de bienestar y en obras estratégicas para el desarrollo nacional”, agregó.
Sheinbaum Pardo dijo que mientras a lo largo de esos gobiernos priistas y panistas, cuando “México vivió bajo la oscura noche del neoliberalismo”, millones de personas en el país quedaban en el abandono y eran alcanzadas por la pobreza, con los gobiernos de la “Cuarta Transformación” 13.5 millones de personas lograron salir de esa condición.
“La población en pobreza hoy es del 29 por ciento, evidentemente tenemos que seguir trabajando para que ningún mexicano y mexicana viva en la pobreza, pero estoy segura de algo, vamos por el camino correcto”.
En cuanto a desigualdad, agregó que en 2008, en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, el ingreso del 10 por ciento de la población más rica en México era 27 veces mayor al ingreso del 10 por ciento de la población más pobre, pero que en 2024, la brecha disminuyó a 14 veces.
“Somos el segundo país menos desigual del continente, solamente después de Canadá”, manifestó la mandataria.
Criticó también que en la época del neoliberalismo en México, se buscaban y copiaban modelos de desarrollo de otros países, sin darle valor a ejemplos de la historia nacional.
“Nunca se creyó en nuestra historia, en nuestra grandeza cultural ni en la fuerza creadora de nuestro pueblo, se quiso imponer la idea de que lo nuestro no valía, de que teníamos que copiar todo a otros, hoy afirmamos que, si bien reconocemos experiencias en otras latitudes, el ejemplo está en nuestra historia”.
Sheinbaum sostuvo que su gobierno es “del pueblo”: “No gobierno sola, el nuestro ¡es un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México!”.
En su discurso, aludió a su antecesor: “Andrés Manuel López Obrador fue, es y será siempre un ejemplo de honradez, de austeridad y de profundo amor al pueblo, nunca se rindió, nunca se vendió a los poderosos, nunca se apartó de sus principios y escúchenlo bien, su presidenta tampoco lo hará, porque tenemos convicciones, tenemos principios, porque por más duras que sean las presiones, nosotros solo hacemos reverencia a uno solo: al pueblo de México. Que se oiga bien, que se oiga lejos: ¡En México, el que manda es el pueblo!”.
La presidenta manifestó que no va a romper con el exmandatario, debido a que, dijo, comparten el mismo proyecto.
“Se han empeñado en separarnos, en que rompamos, su objetivo no es otro más que el de acabar con el movimiento de transformación, que nos dividamos, pero eso no va ocurrir porque compartimos valores, honestidad, ¡justicia y amor al pueblo de México!; porque compartimos proyecto: el humanismo mexicano; y porque no llegamos al gobierno solo para administrar, llegamos para seguir transformando la nación, para el bienestar del pueblo”.
La mandataria dijo que en un año, han sido aprobadas 19 reformas constitucionales y 40 leyes.
Destacó la reforma al Poder Judicial de la Federación, que fue concretada antes del inicio de su gobierno.
“Se terminó la era en el Poder Judicial del nepotismo, de la corrupción y privilegios, y comienza una nueva era de legalidad y de justicia para todas y para todos”, expresó.
Y mencionó, entre otras, estas reformas: la de la incorporación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional; la que reconoce los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos; la que revierte “una parte importante” de la reforma energética de Peña Nieto; la que reconoce a los programas de bienestar como derechos sociales y a la vivienda como derecho de los trabajadores; la que prohíbe la reelección y el nepotismo en cargos de elección popular; y la reforma la Ley de Amparo, para evitar que se “vuelva el resguardo de por vida, ¡de los potentados de antes que no quieren pagar su impuestos!”.
Hizo mención especial de esta reforma: “El pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero que sea lesivo a su integridad, independencia y soberanía, tales como golpes de Estado, injerencia en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea esta por tierra, agua, mar y espacio aéreo”.
Al hablar de los avances, reportó las millones de personas que reciben apoyos del gobierno; aseguró que hay un abasto del 90 por ciento de abasto de medicinas e insumos, en el nivel primario y secundario del sector salud.
Informó que para finales del año habrá inaugurado 31 hospitales del IMSS, del Issste y del IMSS Bienestar.
También dio cuenta de una reducción del homicidio doloso en 32 por ciento, “entre septiembre del 2024 y septiembre del 2025, se cometieron 27 homicidios diarios menos”.
En cuanto a los megaproyectos realizados durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum Pardo reportó que el Tren Maya ha transportado, desde su apertura, a 1.7 millones de personas; que desde el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA) han viajado 15 millones de personas y que ha funcionado como una plataforma para el traslado de casi 1 millón de toneladas de carga.
La mandataria agregó que la refinería “Olmeca”, en Dos Bocas, Tabasco, produce en promedio, más de 270 mil barriles diarios de petrolíferos.
Respecto de sus proyectos estratégicos, como el Tren de la Ciudad de México a Nuevo Laredo, sometió a votación ante la multitud congregada en el Zócalo, que lleve por nombre “Tren del Golfo de México”.
Acto seguido un sector del público alzó la mano. “Mayoría”, expresó la presidenta.
Indicó que con el ordenamiento de concesiones de agua, han sido desprivatizados y recuperados 4 mil millones de metros cúbicos, lo que, dijo, equivale a 4 veces el suministro de la Ciudad de México.
En ese sentido, habló de la modificación a la Ley de Aguas Nacionales, que tiene el objetivo de “garantizar que el agua sea un derecho humano y un recurso de la nación y no una mercancía de unos pocos”.
Claudia Sheinbaum Pardo insistió en que con su llegada a la presidencia de México, también llegaron todas las mujeres.
“¡Presidenta! ¡Presidenta! ¡Presidenta!”, respondió la gente
Y reafirmó su compromiso con la “Cuarta Transformación”.
“No les voy a fallar, mi compromiso es con el pueblo y sigue siendo entregar mi alma, mi vida y lo mejor de mí misma por el bienestar el pueblo de México, mi compromiso es defender a la patria, mi compromiso con ustedes es ser una presidenta que esté a la altura de la generosidad y de la grandeza de nuestra historia y del pueblo de México”.



