Después de seis días fuera del aire, la cadena ABC, de Disney, anunció que Jimmy Kimmel Live! regresa tras “conversaciones reflexivas” con el conductor.
La suspensión, impuesta por comentarios polémicos de Kimmel sobre el asesinato de Charlie Kirk, generó una caída estimada en 3,870 millones de dólares para Disney y boicots de suscriptores.

Redacción
Disney confirmó que reinstalará el programa del presentador y comediante Jimmy Kimmel en su horario habitual, tras reconocer que la suspensión causó una presión financiera y mediática considerable.
“Encontramos que ciertos comentarios fueron inoportunos e insensibles”, señaló la empresa al justificar su decisión inicial de suspender la producción, pero luego indicó que “conversaciones reflexivas” con Kimmel llevaron al retorno.
La suspensión de Jimmy Kimmel Live! fue originalmente motivada por el monólogo en el que Kimmel criticó cómo simpatizantes de Trump intentaban distanciarse del autor del asesinato de Charlie Kirk. El comediante comentó que algunos buscaban “usar políticamente” la tragedia. Esa intervención generó reacciones de figuras conservadoras, incluido el presidente de la FCC, Brendan Carr, quien advirtió consecuencias regulatorias.
Reuters reportó que Disney sostuvo que la suspensión no fue por censura sino para “evitar inflamar una situación tensa en un momento emocional para el país”. Sin embargo, los expertos de marca y analistas de medios han estimado que Disney podría haber perdido más de 3,800 millones de dólares de capital de mercado durante el lapso en que el programa fue retirado, debido a que la percepción de censura mediática provocó cancelaciones masivas de suscripciones a su plataforma.
No obstante, el regreso de Kimmel no será visible en todas partes: Nexstar, que posee numerosas estaciones afiliadas a ABC, anunció que continuará excusándose de transmitir el programa aun cuando Disney lo restablezca. En su declaración dijo que sustituirá la franja con programación local mientras monitorea el contenido del show a futuro.
En la misma línea, Sinclair Broadcast Group también manifestó que mantendrá la decisión de no emitir Jimmy Kimmel Live! en sus estaciones ABC. Sinclair exigió que Kimmel presente disculpas y contribuya a la familia de Charlie Kirk antes de considerar reanudar la transmisión.
En su monólogo de retorno titulado “Como estaba diciendo…”, Kimmel —quien fue recibido con aplausos de pie— agradeció públicamente las muestras de apoyo de la comunidad del espectáculo, incluyendo algunas inesperadas de figuras conservadoras como Ted Cruz, Ben Shapiro y Mitch McConnell, quienes defendieron su derecho a expresarse.
“No se puede permitir que nuestro gobierno controle lo que se puede decir y lo que no en televisión y debemos confrontarlo (…) Este programa no es importante. Lo que es importante es que vivamos en un país que nos permita tener un programa como este”, dijo Kimmel.
Entre lágrimas, dijo que no pretendía minimizar la tragedia, expresó su admiración por la viuda Erika Kirk y criticó la injerencia política en medios de comunicación.
“Nunca fue mi intención restarle importancia al asesinato de un joven. No creo que haya nada gracioso en ello (…) Tampoco fue mi intención culpar a ningún grupo específico por las acciones de lo que obviamente era una persona profundamente perturbada. Eso fue realmente lo opuesto a lo que estaba tratando de decir, pero entiendo que para algunos fue inoportuno o poco claro, o tal vez ambas cosas”, aclaró.
En su discurso, Jimmy Kimmel exhibió una publicación que había hecho el presidente de la FCC, Brendan Carr, en sus redes sociales en mayo de 2022, donde reconocía que la sátira política es una de las formas más antiguas e importantes de la libertad de expresión.
Asimismo, Kimmel mostró un video de 2022 en el que Donald Trump afirmaba que “Si no tenemos libertad de expresión, entonces no tendremos un país libre, es tan simple como eso. Si se permite que este derecho tan fundamental perezca, el resto de nuestros derechos y libertades se derrumbarán como fichas de dominó, una por una caerán”.
El video fue el más visto del año para su canal y en redes sociales generó reacciones que lo celebraron como victoria de la libertad de expresión, aunque otros lo vieron como una incongruencia de Disney por las pérdidas económicas que sufrió tras la cancelación.
Queda por verse si habrá condiciones impuestas por Disney u otros afiliados para el contenido futuro del programa. Hasta ahora, no se ha anunciado restricción explícita y el propio Kimmel aseguró en tono de broma que la única condición que le impuso la compañía fue una serie de instrucciones para reactivar su cuenta de Disney+.
Este episodio marca un momento crítico en la relación entre medios, política y derechos de expresión en Estados Unidos. Lo que ocurra en las próximas emisiones y cómo reaccionen afiliadas y anunciantes podrá redefinir los límites entre empresa mediática, censura indirecta y libertad creativa.



