La Fiscalía de Estados Unidos ha adelantado que en lugar de pena de muerte, solicitará cadena perpetua para el conductor Homero Zamorano Jr., que en 2022 abandonó a mexicanos, guatemaltecos y salvadoreños, entre los que había 6 menores de edad y una embarazada, al interior del remolque donde murieron de hipertermia.
Zamorano se declaró culpable de conspirar para transportar personas y aunque evitó la inyección letal, se espera una sentencia de cadena perpetua, similar a la de otros líderes de la red criminal que cobraba hasta 15 mil dólares por persona.

Jessica Alcázar Zaragoza
La Fiscalía de Estados Unidos decidió no solicitar la pena de muerte contra Homero Zamorano Jr., el conductor de un tráiler en el que transportaban a 64 migrantes, de los cuales 53 murieron por hipertermia, a causa de la temperatura extrema en el interior de la caja.
Zamorano Jr. decidió abandonar a las víctimas ―entre quienes se encontraban seis niños y una mujer embarazada―, originarias de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, que permanecieron por horas encerrados en la caja del tráiler.
El conductor dejó el vehículo en la calle Quintana de San Antonio, Texas, donde la temperatura superaba los 38 °C aquel fatídico 27 de junio de 2022, sabiendo que el aire acondicionado no funcionaba.
Cuando la policía llegó y pudo abrir la caja, encontró 48 personas fallecidas y otras cinco cuyo estado de salud era tan grave que murieron poco después en el hospital, además de evidencias de golpes y arañazos que las víctimas hicieron en las paredes para intentar salir.
De este hecho, considerado por la Associated Press como “el episodio más mortífero de contrabando de personas en la frontera sur de Estados Unidos”, lograron sobrevivir solo 11 personas, aunque con secuelas físicas y psicológicas.
Zamorano fue detenido cerca de la zona y procesado como parte de una red transnacional dedicada al contrabando de personas que operaba en México, Guatemala y Honduras, la cual facilitó el ingreso irregular de más de mil migrantes entre noviembre de 2021 y junio de 2022, según reveló la fiscalía estadounidense.
La investigación arrojó que esta organización criminal utilizaba casas y tráileres para movilizar personas, quienes pagaban entre 12 mil y 15 mil dólares para pasar desde México hasta territorio estadounidense, obteniendo por esta actividad más de 13 millones de dólares, según cifras confirmadas por el Departamento de Justicia.
En enero del año pasado, Zamorano se declaró culpable de conspirar para transportar migrantes con resultado de muerte, lesiones graves y poner en peligro la vida de los migrantes a cambio de un beneficio económico.
Además del chofer, otras cinco personas involucradas se declararon culpables y esperan sentencia, la cual se prevé que sea similar a la que recibieron otros miembros de esta estructura criminal, como Felipe Orduña Torres, que recibió el pasado 18 de marzo de 2025 una sentencia de dos cadenas perpetuas y 20 años adicionales, y Armando González Ortega, a quien le dictaron 87 años y medio de prisión. Ambos deberán pagar también una multa de 250 mil dólares.
El presunto dirigente de la organización, Rigoberto Ramón Miranda Orozco, fue extraditado de Guatemala, lo que representó “un paso importante en el desmantelamiento de una gran y compleja organización de contrabando de personas (…) que ilegalmente valoran el beneficio económico por encima de la vida humana”, afirmó la fiscal para el Distrito Oeste de Texas, Margaret Leachman.



