El impuesto fue incluido en la iniciativa de Ley de Ingresos 2026, ya aprobada, pero la presidenta de México justificó: “Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no. Entonces, ¿cómo le vas a poner un impuesto?”.

Jessica Alcázar Zaragoza
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció durante su conferencia matutina del 23 de diciembre, que no se cobrará el impuesto de 8 % a los videojuegos debido a la falta de criterios claros para determinar cuál es violento y cuál no, a pesar de que está contemplado en la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2026, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 7 de noviembre.
“Ya no se va a cobrar ese impuesto, voy a explicar por qué (…) Al final yo había pedido que se quitara el impuesto sobre videojuegos y al final no se quitó de la Ley de Ingresos y quedó. Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no. Entonces, ¿cómo le vas a poner un impuesto? O sea, ¿quién va a determinar esa circunstancia?”.
La presidenta añadió que, en vez del cobro, tomaron la decisión de hacer campañas de concientización sobre los riesgos de este tipo de juegos que, dijo, pueden generar adicción y promover conductas violentas.
“Decidimos mejor que el tema de los impuestos se quite porque tiene muchas complicaciones y realmente pues que haya una campaña orientada a la construcción de la paz, que es la campaña por la paz y contra las adicciones”.
La coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano en la Cámara Baja, Ivonne Ortega Pacheco, celebró la medida y que legisladores de Morena y el Partido del Trabajo ahora les den la razón, a pesar de que defendieron ese impuesto durante el debate.
Sin embargo, consideró que el anuncio de la presidenta sobre la eliminación del impuesto como una concesión de ella es “muy grave”, pues no tiene la facultad para modificar el presupuesto con una declaración.
Dijo desconocer a qué se destinarían esos 183 millones que se dejarán de percibir, pero dedujo que sería la Secretaría de Hacienda la que no los cobre. Además, afirmó que la Cámara de Diputados, que es la facultada, tendrá que sesionar para eliminar este impuesto “porque hoy está en el presupuesto, está contemplado y ese dinero debe estar contemplado para algún gasto, ojalá no sea para medicinas porque se seguirá recortando”.
El coordinador de la Junta de Coordinación Política del Congreso, Ricardo Monreal, dijo que su bancada está de acuerdo con la reflexión de la presidenta y que tendrán que modificar la Ley de Ingresos y derogar el artículo 2º, fracción I, de la Ley del Impuesto Especial sobre Producciones y Servicios para que no se aplique dicho impuesto, el cual especificó que tiene como objetivo “inhibir” videojuegos con contenido violento extremo o para adultos.
Actualización del IEPS a tabaco, bebidas y combustibles
Además, la Secretaría de Hacienda publicó en el DOF del 22 de diciembre el Acuerdo por el que se actualizan las cuotas que se especifican en materia del impuesto especial sobre producción y servicios para 2026, que se publica cada año para ajustar el IEPS de acuerdo con la inflación.
En este acuerdo se especifica que las cuotas aplicables a los tabacos labrados, combustibles automotrices, bebidas saborizadas, combustibles fósiles y las cuotas aplicables a las gasolinas y al diésel que se destinan a las entidades federativas entrarán en vigor el 1 de enero de 2026.
Cabe mencionar que el 7 de noviembre de 2025 se publicó en el DOF un decreto mediante el cual se reformó la Ley del IEPS para incluir a otros productos que contengan nicotina y mejorar la estructura tributaria de este impuesto.
Además, incrementó la cuota a $1.1584 por cigarro enajenado o importado, la cual entrará en vigor el 1 de enero de 2030, con un esquema gradual de cuotas, siendo de $0.8516 para el ejercicio fiscal 2026, de $0.9197 para 2027, $0.9932 para 2028 y de $1.0726 para 2029.
En el Decreto se establecieron las cuotas aplicables a partir del 1 de enero de 2026 para bebidas saborizadas de $3.0818 por litro cuando contengan cualquier tipo de azúcares añadidos, y de $1.5000 por litro cuando tengan edulcorantes, mientras que en 2025 fue de $1.6451 en general para las bebidas saborizadas.
En el mencionado Acuerdo, la SHCP actualiza las cuotas aplicables a combustibles fósiles automotrices, como la gasolina menor a 91 octanos, que tendrá una cuota en 2026 de 6.7 pesos por litro, en comparación con los 6.45 pesos por litro de este año 2025, lo que representa un incremento de 25 centavos.
En el caso de la gasolina igual o mayor a 91 octanos, la cuota quedó en 5.65, lo que representa 20 centavos más respecto al año anterior; así como la de la del diésel, que quedó en 7.36, es decir, 27 centavos más que en 2025.
Respecto a los combustibles no fósiles, determinaron una cuota de 5.65 para este año, lo que significa un incremento de 20 centavos respecto al 2025.
Cabe recordar que a finales de febrero de este año la presidenta Claudia Sheinbaum firmó un acuerdo con 44 empresas gasolineras del país (70 % del total de estaciones de servicio) para establecer un precio máximo de 24 pesos en la gasolina magna, el cual entró en vigor el 1 de marzo y se refrendó el 2 de septiembre.
Analistas económicos consultados por diversos medios afirman que esto no necesariamente representa un aumento real a los combustibles, pues aún queda pendiente conocer las actualizaciones de los estímulos fiscales al IEPS que publica la Secretaría de Hacienda cada semana, aunque las empresas gasolineras posiblemente tendrán que ajustar su margen de ganancia para cumplir con el impuesto y con los acuerdos.



