Sectores de la sociedad y de la academia en Querétaro cuestionaron el proyecto de reúso de agua que impulsaba el gobernador Mauricio Kuri y demandaron espacios de participación ciudadana, como el parlamento abierto.
Actores de diferentes grupos de Morena en Querétaro rechazaron el proyecto, aunque de manera separada.

Redacción
Querétaro, Qro.- En junio, el gobernador Mauricio Kuri González envió una iniciativa de decreto al Congreso, relativa al proyecto “Sistema Batán”.
El mandatario anunció que el proyecto de reúso de agua garantizaría el abasto por los próximos 50 años en la zona metropolitana de Querétaro.
Fue algo similar a lo que, en su momento, dijeron autoridades panistas respecto de los 30 años que suministraría agua “en la zona metropolitana y gran parte del semidesierto”, el proyecto “Acueducto II”, puesto en marcha en 2011.
El gobernador Kuri González afirmó que 15 mil personas habían conocido el proyecto “Sistema Batán”, antes de que lo enviara al Congreso local.
No obstante, sectores de la sociedad y de la academia en Querétaro, entre ellos ambientalistas y especialistas, cuestionaron la propuesta de reutilizar las aguas residuales y advirtieron riesgos para la salud pública.
También demandaron espacios de participación ciudadana para discutir el proyecto, como el parlamento abierto y la audiencia pública con el gobernador.
Si bien, hubo una audiencia en la que participaron autoridades del Poder Ejecutivo de Querétaro, el parlamento abierto no se llevó a cabo.
El Congreso local, que en aquel momento presidía el panista Luis Gerardo Ángeles Herrera, no convocó a ese ejercicio.
Actores del partido Morena organizaron foros en el Poder Legislativo.
En tanto, en el PAN tachaban de ignorantes a los críticos del proyecto del gobernador.
El mandatario Kuri González solía argumentar que el proyecto tenía respaldo del gobierno federal, pues la presidenta había manifestado que era “tecnológicamente factible” potabilizar el agua de “desecho”.
No obstante, la discusión pública en Querétaro no solo se centró en la viabilidad de reutilizar las aguas residuales y poder ofrecer agua de calidad a la gente, sino en la cuestión económica.
El proyecto del “Sistema Bátán” implicaba un costo de 41 mil millones de pesos y una Asociación Público Privada (APP), como esquema de financiamiento.
El diputado federal de Morena, Gilberto Herrera Ruiz, uno de los que más cuestionó la propuesta del gobernador, observaba que en el “Sistema Batán” había un interés de hacer negocio por encima de ofrecer una solución a la problemática de abasto de agua en Querétaro.
El gobernador Mauricio Kuri González reprochó a quienes criticaban el esquema de financiamiento, entre ellas personas legisladoras federales de Morena que representan a Querétaro, como Herrera Ruiz, de no gestionar recursos para la entidad.
La postura del PAN fue que el proyecto no implicaba privatización ni aumento en el cobro por el servicio de agua y tampoco deuda.
En tanto, grupos de Morena coincidieron en rechazar el proyecto, pero por separado.
La iniciativa de decreto del gobernador necesitaba mayoría calificada para poder ser aprobada, es decir legisladores de Morena tenían que acompañar la propuesta y votar a favor.
Pero eso no ocurrió. El dictamen ni siquiera fue aprobado en comisiones legislativas.
El propio gobernador Mauricio Kuri dio por muerto el proyecto “Sistema Batán”.
El mandatario no modificó la propuesta, como planteaban especialistas en torno a intercambiar con las empresas y otros actores privados, que tienen concesiones, agua tratada por agua de pozo limpia.



