Con fuego, saqueos y disparos al aire, la población exigió justicia mientras las autoridades anunciaron detenciones y apertura de una investigación.

Redacción
Pobladores indignados se congregaron frente al recinto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en Cozumel, Quintana Roo, para exigir justicia luego de que se diera a conocer que un militar presuntamente agredió sexualmente a una niña de apenas nueve años al interior de la Guarnición Militar.
De acuerdo con el testimonio de la menor —que según algunos medios vendía chicharrones cerca de la zona—, un militar la forzó a entrar en una vivienda donde había al menos otras dos niñas e intentó forzarla para cometer actos de índole sexual.
Al resistirse, el agresor la subió en una motocicleta y la arrojó en la entrada de la unidad habitacional, donde fue auxiliada por algunos transeúntes al notar que presentaba raspones y se encontraba en estado de shock.
La niña fue acompañada por familiares al hospital mientras los testigos denunciaron el hecho a través de sus redes sociales, lo que provocó que poco a poco fuera llegando gente al lugar para exigir que el acto no quedara impune.
Uno de los primeros en intervenir fue el general brigadier Armando Toscano Yáñez, comandante de la base militar, quien aseguró que se había iniciado una investigación interna y puso las cámaras de videovigilancia a disposición de la Fiscalía General de Quintana Roo, en la búsqueda del agresor. Pero sus palabras no bastaron para contener la ira popular.
Las personas manifestantes lanzaron piedras, palos y bombas molotov contra la caseta de vigilancia, incendiaron la entrada y saquearon la tienda militar “Defensamx”. También vandalizaron unas instalaciones de la Fiscalía y saquearon comercios, lo que generó un ambiente de caos en la isla turística.
Frente a la escalada de violencia, se escucharon varios disparos al aire como medida disuasoria para dispersar a la multitud. Una mujer resultó herida superficialmente —aparentemente por un proyectil— y fue trasladada a un hospital local, aunque no se reportaron heridos graves.
El presidente municipal de Cozumel, José Luis Chacón Méndez, visitó al centro médico donde fue atendida la niña y expresó su respaldo a la familia.
Chacón Méndez también condenó la agresión y exigió a la Fiscalía que se investigara “hasta las últimas consecuencias”.
La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo abrió formalmente una carpeta de investigación y confirmó que el presunto agresor, identificado como Jairo “N”, fue detenido y puesto a disposición de la autoridad poco después de los hechos.
Según la autoridad ministerial, la Sedena, el Ejército, la Guardia Nacional y el Ayuntamiento colaboraron en la detención.
La Fiscalía afirmó, además, que la niña fue sometida a estudios médicos que apuntan a un intento de violación, sin que esta se consumara totalmente. Recibe atención médica especializada y acompañamiento del DIF y del Grupo Especializado en Atención a Víctimas de Violencia (GEAVIG).



