El señalamiento lo hacen al condenar el asesinato del periodista Salomón Ordóñez Miranda, ocurrido el pasado 23 de junio.
En un pronunciamiento dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, exigieron, entre otras cosas, que la Fiscalía General de la República atraiga e investigue a fondo el caso.

Iván Aldama Garnica
El Comité Nacional de Radios Comunitarias, Indígenas y Afromexicanas condenó el asesinato del periodista Salomón Ordóñez Miranda, “Shalom” y acusó: “La Cuarta Transformación no ha frenado la violencia contra los pueblos”.
“A Salomón lo mataron por comunicar desde y para su pueblo. Por su palabra clara, crítica y comprometida. Por nombrar las injusticias, por defender el territorio, por decir la verdad. No se trata de un hecho aislado: es parte de una violencia sistemática contra quienes ejercemos la comunicación comunitaria e indígena en México”, señalaron en un pronunciamiento dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
El ataque contra el periodista ocurrió el lunes 23 de junio, en la localidad de Pahpatapan, en el municipio de Cuetzalan, Puebla.
El gobernador Alejandro Armenta Mier lamentó el asesinato de Ordóñez Miranda y ofreció “todo el respaldo a la familia, nuestra solidaridad”.
El mandatario de Morena aseguró que “son aspectos que están ajenos”, que desde el gobierno no se promueve la violencia, en este caso contra los periodistas, y atribuyó el caso a “procesos disociativos”.
Pero para el comité nacional de radios comunitarias, indígenas y afromexicanas, el crimen contra el comunicador se suma a una larga lista de agravios que han quedado en la impunidad.
Las radios comunitarias también reprocharon que hay un Estado omiso, negligente e incluso cómplice y alertaron que viven en un contexto violento.
“La supuesta ‘no censura’ del gobierno federal no basta cuando los comunicadores indígenas y afromexicanos vivimos en un contexto de hostigamiento, amenazas, criminalización y muerte. Nuestra labor está en riesgo constante por denunciar abusos de poder, la corrupción de autoridades locales y la imposición de megaproyectos que destruyen la vida comunitaria”.
En el pronunciamiento, las radios comunitarias aprovecharon para señalar la ausencia del Estado mexicano en sus regiones, que hay empresas extractivas que operan sin consentimiento de los pueblos y protegidas por autoridades locales y federales, así como gobiernos locales que utilizan recursos públicos y medios institucionales para desacreditar y perseguir a personas comunicadoras comunitarias.
Finalmente, el comité de radios comunitarias exigió que la Fiscalía General de la República atraiga el caso de Salomón Ordóñez Miranda y lo investigue a fondo.
“La justicia para Salomón Ordôñez es una exigencia de los pueblos, no una solicitud”.
De igual forma, pidieron mecanismos de protección.
“La vida de un comunicador indígena no vale menos que la de cualquier otro periodista. Nuestra voz no es marginal: es la voz legítima de los pueblos que siguen vivos y resistiendo”.



