El diputado Enrique Correa Sada propone castigar esa conducta que tiene el fin de facilitar prácticas ilegales sobre la persona a la que se le dio el líquido para consumo, con una pena de 4 a 8 años de cárcel.

Redacción
Querétaro, Qro.- El diputado Enrique Correa Sada ingresó una iniciativa para castigar la manipulación química de bebidas.
Dicha conducta, expuso el legislador del PAN, tiene el fin de anular la voluntad de las personas y facilitar los abusos, robos o prácticas ilegales.
Correa Sada aseguró que en Querétaro no hay estadísticas sobre la manipulación de bebidas y las víctimas.
“El objetivo es de obtener algún beneficio ilícito. Hay personas que abusan de otra persona ya sea sexual o para robarle después de ponerle una droga en alguna bebida. No tenemos estadísticas en Querétaro, pero queremos prevenirlo”.
Quien es secretario de la comisión legislativa de Administración y Procuración de Justicia, agregó que lo que busca con su iniciativa es convertir la conducta de la manipulación química de bebidas en un delito autónomo.
“Entonces, lo que queremos es que la manipulación química se convierta en un delito autónomo y que no se requiera que haya otro delito para que lo pueda perseguir la fiscalía, porque mucha veces se produce un efecto intoxicante en la persona, pero no le robaron, no hubo un abuso, no hubo alguna circunstancia ilegal, entonces no es un delito en Querétaro, y por ello queremos que sea de forma autónoma, porque así podemos prevenir un mal mayor que pueda suceder”.
Correa Sada aseguró que su objetivo es que que la gente pueda denunciar sin tener que buscar otro delito que lo acompañe, para que sea tomado en cuenta por las autoridades.
“Estamos pensando en cualquier circunstancia. Cuando una persona sin el consentimiento previo de la otra, utiliza una sustancia para manipularlo a través del consumo de ella, se convierte inmediatamente en el delito, puede ser en una fiesta de cuates, pudiera darse en su propia casa”, explicó.
Propone pena de 4 a 8 años de cárcel
Además de la sanción de cuatro a ocho años de cárcel que propone, el diputado del PAN señaló que su iniciativa también contempla sanciones económicas, las cuales se podrán incrementar dependiendo de las agravantes que se puedan tener en el caso, sobre todo cuando la víctima sea menor de edad, mujer, persona adulta mayor o bien, cuando exista una relación de confianza o subordinación entre la persona que manipule la bebida y su víctima.
Correa Sada destacó que esta propuesta responde a la aparición de nuevas formas de criminalidad que, aunque no siempre implican violencia física directa, generan graves afectaciones a la salud, la libertad y la seguridad de las personas.



