“La vida es hermosa y se gasta, se va”, dijo hace un año, al anunciar que le habían detectado un tumor en el esófago.
Su estilo, alejado de los lujos del poder, llamó la atención y en su momento fue considerado como “el presidente más pobre del mundo”.

Iván Aldama Garnica
José Alberto Mujica Cordano, expresidente de Uruguay, falleció a los 89 años de edad.
Padecía cáncer de esófago.
“La vida es hermosa y se gasta, se va”, expresó en abril del año pasado, al anunciar que le habían detectado un tumor.
En esa ocasión aprovechó para enviar un mensaje a los jóvenes de Uruguay: “El quid de la cuestión, triunfar en la vida es, es volver a empezar cada vez que uno cae y que si hay broncas, que las transformen en esperanza y que luchen por el amor, que no se dejen engatusar por el odio y si los llega a atrapar la droga, no se queden solos, nadie se salva solo, pidan colaboración, luchen, la única libertad que existe, está en la cabeza y se llama voluntad y si no la utilizamos, no somos libres”.
En su juventud participó en la guerrilla y combatió la dictadura militar en Uruguay.
Estuvo 13 años en la cárcel.
Tras su liberación, se involucró en la política y fue diputado y senador.
De igual manera, ocupó el cargo de ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca en Uruguay.
Posteriormente fue candidato de un frente de partidos de izquierda y logró ser presidente, de 2010 a 2015.
Como mandatario rechazó los lujos y privilegios del poder.
Medios de comunicación reportaron en su momento, en entrevistas y semblanzas que hicieron de él, que donaba el 90 por ciento de su sueldo y que vivía en una chacra (granja), donde parte de su tiempo lo dedicaba a cultivar flores y hortalizas.
Imágenes del mandatario con ropa humilde y manejando un vocho azul claro, mostraban también parte de su estilo de vida.
En su momento llegó a ser identificado con el mote de “el presidente más pobre del mundo”.
Durante su mandato fue aprobada la despenalización del aborto, el matrimonio de personas del mismo sexo y la legalización de la marihuana.
“Pepe Mujica” es considerado un referente de la izquierda en Latinoamérica.
“Lamentamos profundamente la muerte de nuestro querido Pepe Mujica, ejemplo para América Latina y el mundo entero por la sabiduría, pensamiento y sencillez que lo caracterizaron. Externamos nuestra tristeza y pésame a familiares, amigos y al pueblo de Uruguay”, escribió la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Horas antes de su muerte, su esposa, Lucía Topolansky, había advertido que Mujica había entrado en fase terminal del cáncer.
Además de la presidenta de México, otras personas mandatarias y de la política han lamentado su fallecimiento.
Incluso el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, difundió una foto con José Mujica Cordano, a la que acompañó con el siguiente texto:
“Pepe Mujica ha sido, y ya será por siempre, un noble referente para la política latinoamericana. Hombre de ideas y convicciones, dirigió a toda una nación con sensatez y tino, dejando un grato legado. Que descanse en paz”.



