Videos difundidos en redes sociales y reportes de prensa documentan enfrentamientos físicos durante procesos de selección interna de Morena en Uruapan, Michoacán.

Redacción
Imágenes difundidas en Instagram, Facebook y clips cortos en YouTube muestran empujones y jaloneos entre militantes y simpatizantes durante la integración de comités seccionales y asambleas internas de Morena en Uruapan; en algunos fragmentos se observa cómo intervienen terceras personas para separar a los contendientes.
Los videos fueron el primer indicio público del conflicto, ya que unos participantes denunciaron “acarreo” y fraude en la instalación de mesas, mientras que otros acusaron agresiones físicas directas y actos de provocación destinados a fracturar la base territorial del partido.
El liderazgo estatal de Morena, representado por Jesús Mora González, emitió llamados públicos a la mesura y a respetar los tiempos del partido, subrayando que “el partido marcará los tiempos” y pidiendo que los conflictos se resuelvan por la vía institucional.
En paralelo, el alcalde de Uruapan Carlos Manzo Rodríguez —quien ha sido crítico recurrente de ciertos sectores de Morena en la entidad— publicó en sus redes sociales videos y mensajes donde señala la falta de unidad del partido y advierte sobre el riesgo político de dichos choques; sus publicaciones alimentaron el intercambio de reproches entre actores municipales y estatales.
“Tantos militantes fundadores y de principios que lucharon por la democracia, la honestidad y el amor al Pueblo para que una bola de delincuentes hicieran pedazos ese movimiento y convertirlo en una ambición de intereses personales de corruptos y delincuentes”, escribió Manzo en su cuenta de Facebook.
Autoridades electorales estatales y el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM) ya ha conocido asuntos vinculados con elecciones y quejas en la región en meses previos, y han sido interlocutores en disputas previas del partido en la entidad.
El contexto en Michoacán agrava la preocupación, debido a que Uruapan y la región de la Tierra Caliente han registrado en el último año diversos episodios de violencia —ataques a policías, homicidios y bloqueos— que condicionan el desarrollo de la actividad política y elevan la sensibilidad sobre concentraciones públicas.
Por ello, diversos medios locales y redes de información realizan un llamado a contener la disputa, ya que muchos choques internos obedecen a una lucha por cuotas de poder, en una plaza con presencia de grupos criminales donde la confrontación política puede convertirse en blanco o en herramienta de presión; lo que puede erosionar la confianza ciudadana en la política y en la capacidad del Estado para garantizar procesos seguros.
Organizaciones ciudadanas y observadores electorales recordaron que los comités internos deben desarrollarse con listas verificadas de asistentes, actas firmadas y la supervisión de órganos partidarios; por eso, exigen protocolos claros y la presencia de observadores independientes en procesos conflictivos.
Morena Michoacán anunció públicamente medidas para “marcar tiempos” y evitar la escalada, e insistió en resolver disputas por las vías internas del instituto político; no obstante, la respuesta no apaciguó a todas las partes y algunos aspirantes amenazaron con llevar el caso ante el TEEM o instancias nacionales del partido si no se garantizan condiciones justas.
Militantes señalaron que las acusaciones de acarreo y quema de urnas han sido recurrentes en internas de partidos en varias entidades, aunque, por ahora, la mayoría de las quejas en redes no están acompañadas de denuncias formales públicamente accesibles.



