En Chiapas, agentes de Migración y de la Guardia Nacional realizaron redadas contra la caravana migrante que partió de Tapachula.

Redacción
Durante la madrugada y primeras horas del jueves, 9 de octubre de 2025, fuerzas federales desplegaron operativos en Pijijiapan, Chiapas, contra integrantes de caravana migrante que pernoctaban en el parque central.
La caravana —que partió de Tapachula el 1 de octubre— reportaron en videos que agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Guardia Nacional detuvieron a parte del grupo tras un operativo sorpresa.
En el video que circula en redes se puede observar a agentes de la Guardia Nacional huyendo del lugar y a migrantes atacando con objetos y golpes camionetas del INM, logrando liberar a algunas personas recién detenidas.
Algunos medios reportaron al menos 20 personas detenidas durante el operativo y varias heridas, aunque el número total no ha sido confirmado por fuentes oficiales.
Hasta ahora no hay pronunciamiento oficial del INM ni de la Guardia Nacional con cifras exactas, rutas de detención o criterios de actuación.
Los detenidos fueron trasladados presumiblemente a la Estación Migratoria Siglo XXI, en Tapachula, donde serían procesados para regularización o deportación.
De acuerdo con información de Quadratín Chiapas, un día antes, una veintena de migrantes, principalmente cubanos, se “entregaron” al INM con la promesa de que les otorgarían una visa humanitaria por un año para continuar su viaje.
Reportes indican que muchos de los migrantes tienen lesiones en los pies, deshidratación, cansancio e incluso uno de los integrantes de la caravana, originario de Cuba, fue atendido en el hospital por una herida en la pierna infectada con gusano barrenador.
La caravana migrante está integrada por cientos de personas originarias de Cuba, Haití, Centroamérica y otros países, que buscan llegar hacia la Ciudad de México y eventualmente continuar su trayecto hacia el norte del país.
Migrantes dicen que el INM y la Guardia Nacional ya aplicaban retenes constantes desde el tramo costero para frenar su avance.
Acciones migratorias federales se han intensificado en la frontera sur; recientemente se han documentado redadas, uso de unidades tipo “perreras” y retenes en carreteras.
Apenas el mes pasado, Luis Rey García Villagrán, fundador y coordinador del Centro de Dignificación Humana AC, fue detenido nuevamente en Tapachula, Chiapas, por agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, acusado de delincuencia organizada, tráfico y trata de personas.
García Villagrán, quien es licenciado en derecho y se autonombra “traficante de sueños” y “rey del amparo”, ya había sido arrestado en dos ocasiones diferentes en 2022 y a finales de la década de los noventa por los delitos de secuestro y asociación delictuosa.
Es señalado por tramitar amparos y cobrar 500 dólares en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y 2 mil dólares en el INM, para agilizar trámites a los migrantes para facilitar su tránsito por territorio mexicano.
A raíz de una supuesta corrupción y bloqueo de trámites migratorios para sus representados por parte de la Comar y el INM, convocó a asambleas de indocumentados en Tapachula para comenzar una caravana hacia el norte del país.
A partir de 2018 el activista ha organizado múltiples caravanas de migrantes desde Tapachula, algunas acompañado de Irineo Mujica, de la organización “Pueblos Sin Fronteras”, quien también es señalado de traficar personas por recursos y recibir financiamiento de organizaciones en territorio de los Estados Unidos.
En el contexto institucional, México está obligado por normativas nacionales e internacionales a respetar los derechos humanos de migrantes, garantizar procesos migratorios legales y abstenerse de usar fuerza indiscriminada.
Cabe resaltar que la Suprema Corte que obligó al Congreso a crear un registro público de detenciones de migrantes, con lo cual se busca transparentar operativos como este, obligando a registrar fecha, hora, lugar y autoridad responsable.
Este caso en Pijijiapan, Chiapas, vuelve a poner en evidencia la tensión entre las políticas migratorias reforzadas y el respeto a los derechos humanos de quienes transitan México en búsqueda de protección, seguridad y una nueva vida.



