¿Verdad legal vs. Verdad periodística? Israel Vallarta y su esposa enfrentaron a Ciro Gómez Leyva por los señalamientos de secuestro que persisten tras 20 años de proceso judicial. Lee los detalles aquí.

Israel Vallarta Cisneros se retiró de la mesa del noticiero Por la mañana, con Ciro Gómez Leyva, luego de que este se negara a reconocer su inocencia, a pesar de haber sido absuelto unánimemente por un tribunal colegiado.
Mientras se retiraba, alguien fuera de cámara aventó un fajo de billetes falsos sobre la mesa que forma parte de la escenografía del noticiario.
La mañana del 29 de junio, Vallarta se presentó al programa de Radio Fórmula para ejercer su derecho de réplica, tras ser señalado por el comunicador durante más de 20 años de ser “la cabeza de un grupo que secuestró a una serie de personas”.
Israel Vallarta lleva casi 20 años en prisión preventiva, desde que fue arrestado el 8 de diciembre de 2005, durante el gobierno de Vicente Fox Quesada, en el Rancho Las Chinitas, junto a su expareja Florence Cassez, acusados de ser responsables de liderar una presunta banda de secuestradores identificada como ‘Los Zodiacos’.
Como se ha difundido en años anteriores, al día siguiente, Genaro García Luna ―entonces titular de la Agencia Federal de Investigación (AFI)― orquestó una simulación de la detención para las cámaras de televisión.
Al inicio del programa radiofónico, el acusado pidió a Gómez Leyva que no lo interrumpiera y durante los primeros minutos pudo leer una fábula sobre un burro y un tigre que discuten sobre si el pasto es verde o azul, cuya moraleja es que no vale la pena discutir con ignorantes.
Vallarta Cisneros reiteró su inocencia y la inexistencia de la banda ‘Los Zodiacos’ como una verdad legal e histórica confirmada por el Primer Tribunal Colegiado de Apelación del Segundo Circuito el 18 de junio.
Detalló que en un inicio los testigos no reconocieron su participación; sin embargo, fue hasta que Florence Cassez desmintió a García Luna, en febrero de 2006, que cambiaron sus declaraciones para involucrarlos.
Señaló que incluso el exfiscal Alejandro Gertz Manero mencionó que el caso se realizó sobre un montaje, y que distintas personalidades, como el periodista José Reveles, Jorge Volpi o Héctor de Mauleón, llegaron a la misma conclusión.
“La presunción de inocencia es procesal y extraprocesal. Se debe tratar a las personas como inocentes en el juicio y ante la sociedad. Siempre fui inocente, desde estos 20 años, y debo ser reconocido así en las instancias judiciales y frente a la sociedad”.
Ciro Gómez Leyva informó que en días pasados Israel Vallarta hizo señalamientos sobre su trabajo en una entrevista con el periodista Juan Pablo Pérez Díaz, y que exigió su derecho de réplica, por lo que su equipo contactó a Vallarta para concedérsela.
El comunicador sostuvo que Vallarta es un secuestrador “por los testimonios de las víctimas, independientemente de lo que haya resuelto la autoridad, él es un secuestrador. Lo he dicho, he dado mis razones”.
Vallarta consideró que la invitación de Gómez Leyva fue “forzada” debido a que él fue exonerado desde agosto y hasta ahora lo invitó, y exigió que el comentarista y su compañero, Manuel Feregrino, expongan las pruebas y fundamentos legales para sostener su culpabilidad y la de su familia.
Gómez Leyva negó que hubiera hecho señalamientos en contra de su familia y se opuso a exhibir pruebas porque él no es Ministerio Público, juez o magistrado, sino un “periodista” con un “método”.
“Como periodista, creo en los testimonios de las víctimas. Me parecen creíbles, verosímiles, me parece que tienen verdad. Puede ser un error periodístico, pero es un error de método en nuestro trabajo que no solo aplicamos en el caso de usted, sino en el de muchas otras personas”.
Aseguró que siempre ha sido crítico del sistema penal mexicano, “que puede tener en la cárcel a quien sea durante prácticamente 20 años sin dictarle sentencia”, y que Vallarta fue absuelto por juzgadoras “del acordeón”.
“Ni en su caso ni en ningún otro, para mí, para este programa, la verdad legal significa la verdad histórica y menos cuando en su caso usted fue absuelto por una juez del acordeón, por la jueza Mariana Vieyra, la jueza del Tercer Distrito en Materia Penal del Estado de México, que llegó al cargo por la vía del acordeón, y menos cuando uno de los tres magistrados que hace un par de semanas ratificaron la decisión de la jueza, me refiero a la magistrada Karla Guadalupe Pinedo Magaña, es también una magistrada del acordeón”.
Vallarta refutó el argumento de Gómez Leyva alegando que los otros dos magistrados del Tribunal ―que no pertenecen a la categoría señalada por el conductor― no contradijeron a la magistrada Pinedo y “coincidieron de manera unánime los tres”.
Asimismo, insistió en que señalarlo como culpable a pesar de las decisiones judiciales, “supera la libertad de expresión”.
“Es un señalamiento directo que genera responsabilidades. Un medio no es un tribunal ni un ente de verdad histórica, tomen en cuenta lo que sostengo, que la vida es como un restaurante. Actuar con real malicia o dolo para señar a alguien como culpable, señor Ciro y su compañero que hoy no está, tiene consecuencias en los sistemas jurídicos aquí en México y en Estados Unidos (…) La vida es como un restaurante, señor: podemos pedir a la carta lo que se nos antoje, pero al final hay que pagar la cuenta”.
Al darse cuenta de que Gómez Leyva no reconocería su inocencia y lo seguiría interrumpiendo para cuestionarlo, Vallarta se negó a argumentar a su favor y advirtió que esta fue “la primera y última ocasión que nos vemos en un medio de comunicación pública. Las próximas van a ser ante un tribunal, señor”.
Afirmó que “la peor pérdida de tiempo es discutir con fanáticos o necios a quienes no les importe la verdad” y que él no tiene que “darle ninguna explicación absolutamente a nadie” pues todo está en el expediente judicial.
En ese momento anunció que se retiraba de la mesa no sin antes reconocer públicamente que “el señor Ciro y el señor que no se encuentra aquí presente (Manuel Feregrino) tienen la razón: efectivamente, el pasto es azul, señor.
Gómez Leyva cuestionó que Vallarta fuera “dueño de la verdad” y manifestó que este “está en todo su derecho” de llevarlo ante una autoridad y él se defenderá con los argumentos que tiene.
Una vez que se retiró Vallarta, su esposa, la activista Mary Sáinz, increpó al conductor del noticiero matutino por lo que este la invitó a sentarse en la mesa.
“Entonces, ¿de qué sirve que haya jueces, señor Ciro, si usted está en su macho, con todo respeto se lo digo, está en su macho diciendo lo que usted es, como dijo mi esposo ―con todo respeto a los burros, a los asnos―, para usted todo el pasto es azul. Sí, porque usted siempre usted siempre tiene quiere ganar”, dijo Sáinz antes de ser interrumpida.
Cuando pudo hablar, reprochó a Gómez Leyva su falta de ética, de investigación y de escucha, y negó que la absolución de su esposo tuviera un tinte político, sino que se trató de años de lucha ante los tribunales.
“Yo nada más le digo, si mi esposo no se atreve a demandar, yo lo voy a demandar, se lo digo porque este daño lo está ocasionando también a nosotros, a nosotros, señor Ciro, y ya párele, ya párele con sus falsedades, porque usted esto lo va a demostrar en un juzgado, ¿sí? Ante un juez sus dichos. ¿De qué sirve un que haya un poder judicial? ¿De qué sirve que haya un poder judicial si aquí está un juez con el poder del micrófono, con el poder de las cámaras fregando a la gente? Con todo respeto lo digo con esas palabras. Señor Ciro, primero, cuando vuelva a tener entrevistas, sea con quien sea, escuche, aprenda a escuchar y después no interrumpa”.



