Una mujer estadounidense murió en Mineápolis tras recibir al menos dos disparos de un agente de ICE. El hecho quedó en video y ocurrió durante un operativo federal para detener inmigrantes.
El gobierno federal de Estados Unidos lo calificó como defensa propia y “terrorismo doméstico”, mientras autoridades locales rechazaron esa versión y denunciaron operativos peligrosos sin coordinación. El Manual de ICE desaconseja disparar a vehículos en movimiento y el FBI investiga la legalidad del uso de la fuerza.

Jessica Alcázar Zaragoza
Una mujer identificada como Renee Nicole Good, estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, fue asesinada el miércoles 7 de enero en la ciudad de Mineápolis, Minnesota, por un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), quien le disparó al menos dos tiros en la cabeza a través del parabrisas del vehículo que conducía.
Los hechos quedaron registrados en un video que circuló ampliamente en redes sociales, en el que se puede ver que la victima retrocedía su vehículo mientras un agente intenta abrir su puerta, pero ella no se detiene y avanza cuando otro agente se coloca frente a ella para obstruirle el paso, pero al ver que no se detiene, le dispara, provocando que el vehículo se impactara metros más adelante contra un automóvil.
La versión federal
La vocera del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU., Tricia MacLaughlin, publicó un comunicado oficial en el que describió a la víctima como una “manifestante violenta” que utilizó su vehículo como arma para atropellar y matar al agente, quien disparó en defensa propia; lo que calificó como un “acto de terrorismo” por parte de la mujer.
El presidente Donald Trump respaldó esta versión y publicó en su red social que la conductora obstruía y se resistía a la acción policial, “atropellando violenta, deliberada y brutalmente al oficial de ICE, quien parece que tuvo que dispararle en defensa propia”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem ―quien ha sido duramente criticada por reconocer en su autobiografía que mató de un tiro a su perra de 14 meses porque era indomable―, justificó la acción del oficial de ICE y reafirmó que fue un acto terrorista porque el vehículo fue usado como un “arma letal” que ponía en riesgo su vida, y aseguró que las personas están siendo entrenadas para atropellar agentes de seguridad y evitar su labor.
“Estoy pidiendo al Departamento de Justicia que se persiga como terrorismo doméstico porque es claro que ha sido coordinado. La gente ha sido entrenada e instruida para usar sus vehículos para impedir operaciones de seguridad y atropellar a cualquiera que se cruce en su camino mientras salen por ahí y tratan de romper la paz y la seguridad pública, y los americanos merecen algo mejor”.
De acuerdo con expertos en seguridad, el Manual de Operaciones de ICE prohíbe expresamente abrir fuego contra un automóvil en movimiento para evitar que el conductor pierda el control del vehículo y este se convierta en un riesgo para la población.
Además, una de las críticas más contundentes que se han hecho a ICE es que recluta a personas sin experiencia que reciben solo un entrenamiento de 47 días, a diferencia de oficiales de otras agencias federales, quienes reciben de seis meses a un año de instrucción.
Al ser cuestionada al respecto, Kristi Noem aseguró que el agente de ICE involucrado enfrentó una amenaza real, pues logró ser golpeado por la conductora y tuvo que ser atendido por un médico, aunque el daño no fue de gravedad; además garantizó que se trata de un oficial experimentado que ha estado en situaciones similares antes, por lo que este solo siguió su entrenamiento, aunque aclaró que será el FBI quien determine la legalidad de su acción.
“Sabes, la ley establece claramente que un arma, un vehículo conducido por una persona y utilizado para dañar a alguien, es un arma mortal. El uso de fuerza letal es perfectamente legal cuando la amenaza se presenta con un arma. Así que creo que este oficial usó su entrenamiento en esta situación y dejaremos que el FBI continúe la investigación para resolverla”.
Noem declaró que no ha contado con la cooperación de la policía local ni estatal y les hizo un llamado para trabajar con las fuerzas federales para “traer paz y seguridad” al estado de Minnesota; además, acusó al gobernador Tim Walz de liberar a más de 470 criminales violentos, pues él y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, “prefieren proteger a los criminales en vez de a sus habitantes”.
La versión local
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, confirmó que la policía local no está en coordinación con ICE y las acciones que están llevando a cabo en el estado y recordó en conferencia de prensa que durante semanas, incluso un día antes de la tragedia, había advertido que las operaciones “peligrosas y sensacionalistas” de la administración de Trump, “diseñadas para generar miedo, encabezados en medios y conflicto”, estaban arriesgando la seguridad pública y alguien iba a resultar herido.
“Esto era totalmente predecible, como lo dije ayer, y era totalmente evitable. Y solo quiero recordarles que la policía estatal no está coordinada, ellos no nos dicen que vienen, no nos dicen por qué están enviando los más amplios despliegues en la historia de Mineápolis”.
Cabe hacer mención que este asesinato de Renee Good ocurrió a menos de un kilómetro de donde fue asesinado George Floyd en 2020, lo que provocó masivas protestas en Mineápolis, por lo que el gobernador hizo un llamado a los habitantes de la ciudad para que protesten de forma pacífica y sin causar destrozos.
“No muerdan el anzuelo, no permitamos que desplieguen sus tropas federales aquí. No dejemos que invoquen una acción de insurrección, no dejemos que declaren la Ley Marcial. No permitamos que mientan sobre la seguridad y decencia de este estado (…) los animo que usen su derecho de Ia Primera Enmienda y todos sus derechos constitucionales, pero de una forma pacífica”.
El gobernador dijo que ya era suficiente y que el estado no necesita ayuda del gobierno federal; además, acusó a Trump de utilizar la situación de forma política contra él.
“No quería estar en lo cierto respecto a esto, pero dije que si hacían esto iban a crear una situación caótica donde alguien inocente iba a resultar asesinado, y lo hicieron, y ahora escuchamos más retórica política. “¡Basta!, ya fue suficiente”, dijo.
También el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, lanzó un contundente “¡Get the f#ck out of Minneapolis! We do not want you here (¡Lárguense de Mineápolis! No los queremos aquí)” a ICE, y negó que estén contribuyendo a la seguridad, por el contrario, dijo, están causando caos y desconfianza, lo cual forma parte de la agenda de Trump.
“Ellos no están aquí para causar seguridad en esta ciudad. Lo que están haciendo no es proveer seguridad a América. Lo que están haciendo es provocar caos y desconfianza. Están separando familias, están creando caos en nuestras calles y en este caso están literalmente matando gente”.
Asimismo, reconoció que los migrantes han hecho de la ciudad un lugar mejor, aceptó que la sociedad está enojada y desesperada, pero hizo un llamado a la ciudadanía a manifestarse pacíficamente con abrazos y amor:
“Si están enojados, lo entiendo, yo también lo estoy. Si sienten ese tipo de desesperación, es entendible. Vamos a mostrarles lo que podemos ser, mostrémoslo con paz para marchar, para protestar, para abrazarnos y amarnos con paz. No les demos lo que quieren”.
La versión de testigos y familiares
Según testigos, Renee Good no participaba en ninguna manifestación y estaba tratando de circular por la calle mientras agentes de ICE obstruían la vialidad mientras hacían arrestos cerca de ahí, e incluso hay versiones que indican que los agentes le dieron órdenes contradictorias, pues uno le pidió que se fuera y otro que bajara del auto.
La madre de la víctima comentó que seguramente estaba “aterrorizada por los agentes” y calificó su asesinato como “una estupidez”. Asimismo, comentó que Good era “una de las personas más amables que he conocido, sumamente compasiva, que cuidaba de personas toda su vida”.
Renee era una ciudadana americana que, según las autoridades, no tenía ninguna investigación migratoria o judicial en su contra. Era madre de tres hijos, el más pequeño con seis años edad, cuyo padre falleció en 2023.



