El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que los costos de las entradas para el Mundial fueron analizados por “expertos” y que la alta demanda en el mercado secundario demuestra que eran “adecuados”. Aficionados relatan haber desembolsado de 3,500 pesos, con visibilidad casi nula, hasta los 135,000 pesos, en palcos, para vivir la inauguración de la Copa del Mundo en México. A pesar del alto costo y de la reventa ilegal, los asistentes aseguran que ver rodar el balón en el Coloso de Santa Úrsula “valió cada peso”.

Diversos medios de comunicación reportaron que los precios para asistir al partido inaugural de la Copa del Mundo oscilaron entre los 3 mil 500 pesos, a ras de cancha, donde la visibilidad era casi nula, hasta casi 135 mil pesos en el área de palcos, es decir, más de mil pesos por minuto.
Uno de los asistentes afirmó que pagó 90 mil pesos por cada boleto que compró desde diciembre del año pasado mediane una página de internet, y pudo disfrutar del partido desde los palcos, aunque aseguró que hubo otras personas en la misma zona que pagaron más de 130 mil pesos por cada uno.
Otro de los asistentes estuvo en la primera fila de las gradas, casi a ras de cancha, donde solo tenía visibilidad de la valla detrás de la portería y de los fotógrafos acreditados.
Un mexicano que tiene su residencia en los EE. UU. declaró que pagó 18 mil dólares para ver tres partidos de la Selección en vivo, incluyendo avión y hospedaje. Tan solo para el partido de inauguración desembolsó 4 mil dólares.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, resaltó que el costo de los boletos de entrada fue de 60 dólares, que es “el precio más bajo de cualquiera de los deportes estadounidenses en la fase de postemporada”, tomando en cuenta el impacto que tiene la Copa del Mundo, la cual será vista por más de 6 millones de personas en vivo.
“Nuestro precio promedio, que está por debajo de los 500 dólares, vuelve a ser el más bajo de los deportes estadounidenses, en promedio, en play-offs”.
Infantino aseveró que los precios no fueron arbitrarios, sino que hubo análisis por parte de “expertos” para determinar que fueran “adecuados”, lo cual se demuestra en la reventa, pues la gente los sigue pagando a pesar de que están al doble o triple de su precio.
“El hecho de que cuando ponemos esos boletos a la venta salen al mercado secundario, lo cual es absolutamente ilegal… aquí, y luego se venden por un precio mucho más alto, esto sin duda demuestra que los precios eran adecuados”.
La mayoría de las personas que pudieron asistir al partido inaugural el 11 de junio, aseguraron que cada minuto en el estadio Azteca “valió cada peso” y que no se arrepienten de haber gastado tanto.
“Fue algo fuera de serie, pero encantados de poder estar aquí porque este Mundial, para que se vuelva a repetir, van a pasar 30, 40 años, ¿no?”, expresó uno de los asistentes.



