Cientos de campesinos se manifestaron en la CDMX para exigir el freno a la importación de maíz amarillo y un juicio político contra el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. Los inconformes amenazan con bloquear accesos viales e impedir el desarrollo del Mundial 2026 si no se cumplen sus demandas.
La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que ya existe un acuerdo firmado con la mayoría de los productores de maíz y acusó que algunas organizaciones protestan solo para mantener intermediarios.

La mañana del 20 de mayo, cientos de campesinos del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) se manifestaron en la Ciudad de México exigiendo, entre otras cosas, juicio político para el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, porque “está actuando a favor de los industriales y del gobierno americano” y quitar a los granos básicos de la negociación del Tratado de Libre Comercio para regular las importaciones.
Los miembros del FNRCM acusan competencia desleal por la importación de maíz amarillo congelado a un precio más bajo del que pueden darlo los productores mexicanos. Además, exigen créditos, seguros y que restituyan las instituciones que quitó este gobierno, como las que controlaban la comercialización.
El FNRCM se manifestó junto con transportistas de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) exigiendo una reunión con la Secretaría de Agricultura, la Secretaría de Economía, la Secretaría de Hacienda y la Guardia Nacional.
Los manifestantes amenazaron con cerrar aeropuertos, garitas, puentes fronterizos y todo tipo de entrada para evitar que se lleve a cabo la Copa Mundial 2026 si las autoridades no cumplen sus exigencias.
Más tarde, se reunieron con el subsecretario de Gobernación, César Yáñez Centeno, quien se comprometió a canalizarlos con la nueva secretaria de Agricultura, Columba López Gutiérrez, y con otras dependencias.
Yáñez Centeno declaró que hay muchas agrupaciones que ven el Mundial como una oportunidad para protestar y magnificar sus reclamos, los cuales, aseguró, van a atender y a canalizar, como lo ha instruido la presidenta Sheinbaum.

Asimismo, aseguró que el gobierno no puede cerrar la libre importación de granos a México por “las consecuencias que traería para el país alguna reacción de parte del gobierno norteamericano para con los demás productos que nosotros estamos llevando a su país”.
“No se trata de limitar o aventarnos decretos que limiten de un país a otro la libre importación. Lo que queremos es ver cómo mejoramos la calidad, a ser más autosuficientes, importemos menos”.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que ese mismo día firmaron un acuerdo con los productores de maíz, tras muchos meses de trabajo, en el que los compradores de maíz en México se comprometieron a comprar la producción nacional a un precio más alto del fijado en el mercado antes de importar.
Afirmó que los vendedores de semillas se comprometieron a generar las condiciones para venderlas más baratas y los productores se obligaron a capacitarse para aumentar la productividad.
La mandataria señaló que, a pesar de “este esfuerzo extraordinario”, hay personas que se niegan a firmar ese acuerdo porque exigen que se apoye a su organización, pero su gobierno ahora brinda apoyos a productores de manera directa para evitar la corrupción.
“Bueno, si la gran mayoría, todos llegamos a este acuerdo y hay un porcentaje de productores de maíz que de plano no quieren firmar, pero pues sí hemos hecho un esfuerzo extraordinario. Entonces, ¿por qué se siguen manifestando? Bueno, se les sigue recibiendo, pero tampoco si ya todos están de acuerdo, pues tampoco puede haber, porque muchos de ellos quieren que se apoye a su organización y recuerden que nosotros no apoyamos organizaciones, apoyamos de manera directa al productor porque se presta a mucha corrupción”.



