Por unanimidad, la Cámara de Diputados otorgó nuevas facultades a la Auditoría Superior de la Federación. Ahora, el organismo podrá imponer multas de hasta 2,000 UMAs a quienes entreguen datos incompletos o deficientes, y podrá investigar faltas administrativas graves en cualquier momento, con lo que se busca eliminar la opacidad en el uso de recursos federales y reducir los tiempos de respuesta frente a posibles conductas ilícitas.

La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad de los presentes concederle nuevas facultades a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para que pueda imponerles multas de 150 hasta 2,000 UMA (Unidad de Medida y Actualización) a los entes fiscalizados que no entreguen la información que les sea requerida, o esta sea incompleta o deficiente.
“La ASF no será más un elefante blanco, tendrá dientes y no habrá más corrupción, con una auditoría que será el azote de los corruptos que hacen un daño a este país”, dijo en tribuna el diputado petista Ricardo Mejía, presidente de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción, el miércoles 15 de abril, fecha de la sesión.
Con 390 votos a favor de legisladores de todas las fuerzas políticas, la ASF ahora podrá investigar de oficio o por denuncia las faltas administrativas graves y presentar las denuncias que correspondan en cualquier momento “en que cuente con los elementos suficientes”.
“El modelo propuesto busca que la ASF cuente con la facultad de iniciar investigaciones de manera directa y oportuna, independiente del proceso de fiscalización, fortaleciendo así su capacidad de actuación y reduciendo los tiempos de respuesta frente a posibles conductas ilícitas”, se lee en el dictamen.
El proyecto de decreto propone modificaciones a la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación; a la Ley General de Contabilidad Gubernamental, y a la Ley de Coordinación Fiscal.
La reforma también permitirá fortalecer la denuncia ciudadana a través de medios electrónicos y la creación de un Sistema de Registro de Información y Datos Relacionados con los Recursos Federales, “una plataforma centralizada donde los entes públicos deberán aportar de manera obligatoria la información que para tal efecto se establezca, incluyendo datos sobre las participaciones federales”.
La implementación de este sistema permitirá a la ASF “procesar grandes volúmenes de información (Big Data) y aplicar técnicas de análisis predictivo”, así como reducir significativamente la carga administrativa “al eliminar la necesidad de responder a múltiples requerimientos de información en diferentes formatos y tiempos”.
“Esta mejora permitirá que la planeación de auditorías sea científica, basada en datos y en tiempo real, eliminando la discrecionalidad y permitiendo que la ASF tenga presencia y capacidad de fiscalización en la totalidad de los municipios, alcaldías y comunidades del país, sin importar su ubicación geográfica o su capacidad administrativa individual”.



