Marx Arriaga, artífice de los actuales libros de texto, asegura que su gestión terminó con el “lucro” de grandes grupos editoriales y empresariales que hoy presionan para recuperar sus contratos y acusa a la institución de querer borrar masacres históricas (como Ayotzinapa) de los materiales educativos.
Entre videos de desalojos policiales y un “atrincheramiento” de 70 horas, la SEP niega el despido y habla de un “cambio en la naturaleza de la plaza”.

Jessica Alcázar Zaragoza
El exdirector de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga Navarro, denunció que su salida de la institución está motivada por los contratos por 3 mil 500 millones de pesos anuales que se dejaron de firmar con empresarios “que se dedicaban a lucrar con la educación”.
“Hicimos 107 libros, pero no solamente eso, sacamos de esta institución a empresarios que se dedicaban a lucrar con la educación. Y me refiero a quién, a Trillas, a SM, a Castillo, a Santillana, a Grupo Prisa, a Televisión Azteca, a Nexos, a Letras Libres. Todos estos que menciono tenían negocios aquí en esta dirección. Aquí se firmaban los contratos y se dejaron de firmar”.
“Entonces el cheque es jugoso y habrá una lista, una fila larga de personas que quieran sentarse aquí para tener un porcentaje de esos contratos, porque ustedes saben, en ese juego de esos contratos, imagínate un 2 % de comisión, un 3 % de comisión, o sea, es un lugar muy atractivo y a nosotros nos enseñaron otra cosa. Venimos del obradorismo, ahí están mis números, ahí verán los contratos de lo que se hizo en estos años desde el 2021 que estuvimos aquí”.
Aseguró que estas empresas presionan a la SEP, la cual dijo que es “una institución corrupta que le pesa sentarse con la base magisterial, que le pesa sentarse con los maestros de Conafe o con los maestros de primaria. Ah, no, pero eso sí goza sentándose con Lego, con Google, con Avon, con Bimbo, con Coca-Cola, con la FIFA”.
En 2023 el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, informó en su conferencia matutina que las empresas editoriales españolas y de Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze Kleinbort ya no hacían los contenidos de los libros de texto “porque cobraban mucho” y defendió el nombramiento de Marx Arriaga, a quien describió como “de lo mejor, un experto”.
Arriaga es doctor en Lenguas y previamente había ocupado el cargo de director general de Bibliotecas Públicas, y en 2012 fue sinodal en el examen de doctorado en Humanidades de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del expresidente López Obrador.
El exfuncionario responsable de Materiales Educativos fue duramente criticado desde que asumió el cargo, cuando Delfina Gómez era titular de la SEP, por presuntos errores ortográficos en los libros de texto que realizó, fechas históricas imprecisas, imágenes de manos con seis dedos, fallas en problemas matemáticos y por tener una carga ideológica “radical”.
El escandaloso despido
El viernes 13 de febrero, al medio día, Marx Arriaga anunció, mediante un video en sus cuentas de redes sociales, que funcionarios de la SEP, acompañados de agentes de seguridad, querían sacarlo de la oficina ubicada en avenida Universidad 1200.
“Los compañeros sin argumentos, ni siquiera administrativos, y sin identificación vinieron a intimidar. Si el único crimen fue querer tener una mejor educación, que me esposen y me lleven. ¡Seguimos luchando!”.
En el video se puede ver a Arriaga retando a los policías para que lo esposen “por el crimen de hacer libros de texto”:
“¡Anímese! El que diseñó los libros de texto. ¡Venga! ¿Se anima a las esposas o no se anima? (…) están con el obradorista, vengan, que no les dé miedo, oficiales, están siguiendo indicaciones, está sencillo, solo tienen que sacarme de la institución, sigan órdenes (…)”.
Uno de los funcionarios lo conduce a su oficina, escoltado por dos policías y otros servidores públicos. Allí le pide que entregue el vehículo que le ha sido asignado y saque sus cosas.
Arriaga lo reta a mirar a la cámara para que “quede marcado en la historia que fue usted uno de los que corrió al que creó los libros de texto de este país”, y se niega a acatar las indicaciones del funcionario gritando al oficial que “va a necesitar la fuerza armada” para obligarlo.
Horas después, la SEP emitió un comunicado en el que informó que no había ocurrido “ningún desalojo por parte de las autoridades hacia funcionario alguno de esta Secretaría”, sino que se trató de una “diligencia por parte de la Unidad de Asuntos Jurídicos y del Órgano Interno de Control de la dependencia” para notificar a Arriaga que su “plaza tendrá un cambio de naturaleza, a partir del 15 de febrero, a la modalidad de libre designación”.
El senador Gerardo Fernández Noroña criticó la manera en que fue destituido el funcionario, la cual calificó de “incorrecta, injusta e insensible”, y el propio secretario de Educación, Mario Delgado Carrillo, dijo estar “muy molesto” con este “error innecesario y desafortunado”.
“Yo estoy muy molesto con esa situación y ya le pedí al Órgano Interno de Control que me diga exactamente quién pidió y por qué lo pidió. Y pues va a haber consecuencias, ¿no? No, no podemos tener funcionarios que tengan esa mentalidad”.

La “protesta con propuesta”
Horas después, Marx Arriaga anunció que se atrincheraría en “las cloacas de la SEP” e iniciaría una “jornada de resistencia” con transmisiones en vivo las 24 horas en redes sociales desde las oficinas de la Dirección General de Materiales Educativos, misma que comenzó el viernes 13 y terminó el domingo 15 de febrero.
Esta “protesta con propuesta” fue decidida, dijo, por los Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y sus Libros de Texto Gratuitos (LTG), para tener “conversatorios”, comunicados y conferencias de prensa en las que denunció las “violencias” que la SEP, junto con “los bloques empresariales que no quieren dejar el negocio que es la educación”, ejercen en su contra.
Llamó al “magisterio insurgente nacional” a formar un “poder popular de tal magnitud para que no quede una sola piedra de esta institución” y volver a sus orígenes, “con nuevos funcionarios que no se vendan ante Lego, ni ante la Coca-Cola, ni a Google, ni a Amazon”.
Según él, su permanencia en las oficinas de la Dirección obedecía a que no se le había comunicado mediante oficio su despido y como un acto de resistencia ante la violación a sus derechos laborales y a las de todo el gremio docente, y no porque se “aferrara” a su puesto, por el cual percibe 115,976 pesos mensuales netos.
“Cuidadito con decir que uno esta aquí usurpando funciones o que está aquí uno aferrado a un puesto, no, y que se ofrecieron embajadas y que nosotros no venimos aquí por cargos, no venimos aquí por salario, venimos aquí por principios, y luchamos por la base, luchamos por el gremio, porque somos maestros”.
El inicio del conflicto
Durante sus transmisiones en vivo, Arriaga Navarro mostró un oficio enviado por su jefa, Angélica Noemí Juárez Pérez, subsecretaria de Educación Básica, fechado el 22 de octubre de 2025, en el que le solicita unificar los contenidos de los seis volúmenes de “Un libro sin recetas para la maestra y el maestro”, en un solo volumen.
A dicho oficio, la subsecretaria, a petición del secretario Mario Delgado, anexa una “propuesta” de modificación para que el material contara únicamente con 106 páginas, cuando tan solo el último volumen, el de la fase 6, contaba con 197 páginas.
Marx Arriaga aseguró que en el anexo se le pedía que retirara temas relacionados con las masacres de Ayotzinapa, de Nochixtlán y de Ciudad Madera, así como del asesinato de los miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre, de Lucio Cabañas y de Genaro Vázquez.
Arriaga Navarro se negó a acatar la instrucción de la subsecretaría y denunció en redes sociales que “las cloacas de la SEP” querían prohibir la impresión del libro y “¡Con un oficio intentan cancelar nuestra memoria histórica!”.
“Magisterio insurgente mexicano. ¡Quieren prohibir el “Libro sin recetas”! Las cloacas de la SEP operan en la sombra para burocratizar la NEM y terminar con el humanismo mexicano”.
El entonces director de Materiales Educativos colgó varias lonas al interior del edificio de la SEP, en avenida Universidad, en la que se leían que “los asesinatos del estado se denuncian en los libros de texto gratuitos”.
La gota que derramó el vaso ocurrió en diciembre, cuando Arriaga utilizó los grupos de WhatsApp, creados para coordinar a docentes que participaron con propuestas en la elaboración de los libros de texto, para promover la creación de comités de defensa de la NEM y sus LTG.
En su mensaje, Arriaga afirmó que el objetivo de estos comités sería promover los principios del humanismo mexicano y un medio para el intercambio de ideas respecto a la pedagogía de la liberación y para organizarse en la defensa de “la educación pública, popular, crítica, emancipadora y democrática”.
El tema de la “rebelión interna” en la SEP llegó a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien negó con una carcajada que se tratara de tal y respaldó el trabajo de Mario Delgado y de la subsecretaria Noemí Juárez.
Asimismo, negó que Arriaga fuera el portador de las ideas de la Cuarta Transformación, por lo que aseguró que el que este siguiera en su cargo dependería de si estaba dispuesto a trabajar en equipo.
“Nadie es portador de la verdad absoluta de la Cuarta Transformación. Nadie. Eso le pertenece al pueblo de México y hay debate interno, es normal que haya debate interno, pero la SEP tiene que cumplir una función, que es el derecho a la educación, y está haciendo muy buen trabajo Mario Delgado (…) Está bien que haya ideas distintas. Lo que es importante es que se trabaje en equipo”.
La versión oficial
En un comunicado publicado el 14 de febrero en la página oficial de la SEP, reconocen la participación de Marx Arriaga al frente de la Dirección General de Materiales Educativos, y aseguran que los libros de texto no van a cambiar de ninguna manera que altere la esencia de la NEM.
Además, niegan que se hubiera pedido que “se retiren de los libros las luchas y movimientos insurgentes que dignamente ha protagonizado el pueblo de México” y lo que se busca es “incorporar más contenidos en lenguas indígenas”, garantizar formatos en macrotipo y Braille e incluir a las mujeres en los libros de historia, “donde su presencia aún es insuficiente”.
Afirman que “todos estos cambios fueron solicitados por la Subsecretaría de Educación Básica a la Dirección General de Materiales Educativos, la cual se negó argumentando que cualquier modificación era atentar contra el legado de Andrés Manuel López Obrador”.
“Esta dinámica de rechazos impidió avanzar durante meses, por lo que el pasado 28 de enero se llevó a cabo una reunión entre el secretario de Educación y el titular de la Dirección General de Materiales Educativos para plantearle la posibilidad de que ocupara otro cargo dentro del gobierno, con el propósito de que los cambios sugeridos pudieran llevarse a cabo. Sin embargo, rechazó el ofrecimiento y aseguró que evaluaría si presentaría su renuncia. De manera conjunta, se acordó con Marx Arriaga que, en caso de que decidiera no presentar su renuncia el 15 de febrero, él mismo sugirió, que se tomara una ruta jurídica para liberar la plaza y él estaría de acuerdo”.
Asimismo, reafirmó que “no se trató de ningún cese, despido y mucho menos un desalojo”, sino de un “cambio de naturaleza” de la plaza para ser ahora de libre designación.
“Lo que sí es absolutamente reprobable es la manera en que se llevó a cabo esta diligencia por funcionarios de la SEP, en la que solicitaron el acompañamiento de personal de resguardo a todas luces innecesario. Entre compañeros siempre debe prevalecer el respeto nunca los abusos de poder, por lo que el secretario de Educación ha ordenado una investigación sobre la actuación de los funcionarios y habrá consecuencias sobre los resultados de la misma. Marx Arriaga merece todo nuestro respeto y la SEP siempre será su casa”.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseveró durante el evento de inauguración de la ampliación del Bachillerato Nacional, Plantel San Pablo del Monte, Tlaxcala, realizado el 14 de febrero, que “esos libros de texto no van a cambiar y obviamente la Nueva Escuela Mexicana es parte de esta transformación que estamos viviendo”.



