En el acto conmemorativo de la Constitución, el mandatario Mauricio Kuri González expresó: “México no acepta dictados extranjeros, no admite instrucciones de nadie, no pacta su integridad y ¡jamás, jamás, jamás nuestra dignidad!”.
El gobernador también se refirió a la propuesta de reforma electoral de la mandataria y llamó a construir un consenso: “Que del diálogo surja un sistema equitativo sin sesgos, sin destinatarios”.

Iván Aldama Garnica
Querétaro, Qro.- Al señalar que como nunca antes, México enfrenta el acoso a su soberanía, el gobernador Mauricio Kuri González respaldó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El mandatario participó en el acto conmemorativo de la Constitución y en su discurso defendió que el país no acepta dictados extranjeros.
“Hoy enfrentamos, como nunca antes, desde 1914 a 1916, el acoso a nuestra soberanía, a nuestras libertades, pero también a nuestro honor. En ambas ocasiones, las y los mexicanos supimos defender nuestra soberanía ejerciendo nuestro derecho a la autodeterminación y preservamos nuestra independencia nacional”.
En 1914, tropas de Estados Unidos invadieron y ocuparon Veracruz.
En 1916, soldados estadounidenses volvieron a ingresar a territorio mexicano con el pretexto de perseguir al revolucionario Francisco Villa, que previamente hacia atacado Columbus, Nuevo México.
“Que quede bien claro: México no acepta dictados extranjeros, no admite instrucciones de nadie, no pacta su integridad y ¡jamás, jamás, jamás nuestra dignidad!”, expresó el gobernador de Querétaro, lo que mereció un aplauso del presídium y de quienes estaban en el Teatro de la República.
En enero, el gobernador panista coincidió con la postura de la presidenta, en cuanto a que en la relación con Estados Unidos no puede haber sometimiento.
“Coincido con la presidenta, en el sentido de que la relación con nuestro socio, amigo y vecino tiene que ser de colaboración, nunca de sumisión”.
Este 5 de febrero, Kuri González refrendó su respaldo a Sheinbaum Pardo.
“Ante los Poderes de la Unión y la representación política de la República, con la totalidad de los poderes constituidos, le refrendamos, doctora presidenta: No está sola, cuente con nosotros, ¡lleve firme el timón, que juntos vamos a superar la tempestad!”.
El mandatario agregó que “no hay presión admisible ni tampoco compromiso justificable, nuestra más alta lealtad debe estar con nuestros hijos”.
Ante lo que, en su visión, son “tiempos duros”, el gobernador llamó fortalecer dos “escudos”: la democracia y la justicia.
Al hablar de la democracia, se refirió a la iniciativa de reforma electoral de la presidenta de México.
“Reformar las leyes electorales no debe distanciarnos, sino aproximarnos al ideal revolucionario del sufragio efectivo; para que el sufragio sea efectivo, debe ser libre, que cada ciudadano emita su voto sin presiones ni coacciones, que el voto no tenga precio ni se condicione a políticas públicas, que el sufragio sea el mandato ante las autoridades, esto es una condición necesaria, pero no es suficiente”.
Kuri González añadió que las instituciones que organizan las elecciones deben ser independientes, libres, neutrales y confiables.
“No debemos volver a lo que con tanto esfuerzo superamos: el México del pensamiento único y las elecciones como un mero trámite formal”.
E hizo un llamado “a la nación, a los poderes públicos, a los partidos políticos, a la sociedad civil: acordemos la mejor reforma electoral, construyamos el consenso, que del diálogo surja un sistema equitativo sin sesgos, sin destinatarios, que de ahí emerja un México más libre y más democrático, ese es nuestro destino y esa es nuestra obligación”.
Al hablar de la justicia, el gobernador expuso sobre su propuesta de reforma judicial.
Dijo que esa iniciativa contempla la elección de personas juzgadoras mediante voto universal, pero que también contiene mecanismos para que la población en Querétaro resuelva sus controversias “de manera ágil y honesta”.
“En este modelo ofrecemos un nuevo sistema de mediación y conciliación para solucionar controversias familiares, civiles, mercantiles y administrativas. también, por supuesto, la posibilidad de que los sectores sociales recurran a un arbitraje para dirimir sus disputas, por último, un sistema de justicia cívica que atienda las aflicciones cotidianas de las personas en el ámbito municipal”.



