Sicarios difundieron en redes un video del asesinato del periodista Carlos Castro, ocurrido el 8 de enero en una taquería de Poza Rica, Veracruz. El comunicador había denunciado intimidaciones previas y contó con medidas de protección que ya no estaban vigentes. Tras el crimen, se reportó la desaparición de dos jóvenes cercanas a él. Autoridades federales y estatales aseguraron que coadyuvarán en la investigación.

Jessica Alcázar Zaragoza
El 15 de enero el video del asesinato del periodista de nota roja, Carlos Castro, en Poza Rica, Veracruz, fue presuntamente publicado en redes sociales por los propios perpetradores del crimen ocurrido dentro de una taquería el 8 de enero.
El video, que dura aproximadamente 30 segundos, comienza con los sicarios dentro de un vehículo aparentemente teniendo comunicación telefónica o por radio con otros mientras se escucha a uno de los tripulantes afirmar “Está adentro de los tacos, ya va a entrar”, mientras otro dice “¿Ontá?”. “Está adentro”, confirma el primero. “No lo vemos, no lo vemos. Está una vieja, está allá adentro, ¡vamos, vamos!”.
En ese momento, se percibe que bajan del vehículo y entran al local donde aparentemente ya hay otros sicarios vestidos de negro con pasamontañas, quienes dicen algo como “presidente” y “dinero” antes de disparar.
Además del asesinato, se reportó la desaparición de la pareja sentimental de Castro, Wendy Arantxa Portilla Ramos, así como de una amiga de ambos, Karime Monserrat Murrieta Reséndiz, de 23 y 22 años respectivamente, quienes fueron vistas por última vez en el funeral del periodista el 10 de enero.
Carlos Leonardo Ramírez Castro, mejor conocido como Carlos Castro, ‘El alacrán’, tenía 26 años al momento de su fallecimiento y era director del medio digital Código Norte Veracruz.
De acuerdo con la organización internacional para la protección de la libertad de expresión, Artículo 19 y con la propia secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, el comunicador había sido víctima de intimidaciones por parte de policías municipales de Poza Rica en 2024, por lo que solicitó la protección de la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP).

Las medidas de protección, que incluyeron rondines en su domicilio y un proceso de mediación con autoridades locales, concluyeron meses antes de su asesinato y él ya no renovó la solicitud de protección ya que abandonó temporalmente el estado.
“Él abandonó las medidas, digamos, porque se fue del estado, abandonó, se fue un tiempo y regresó y ya no hubo una solicitud sobre eso. Eso es lo que nos informan por parte del estado”, indicó Rodríguez Velázquez durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum del 9 de enero.
Tanto la secretaria de Gobernación como el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmaron que las autoridades federales, en coordinación con las estatales, coadyuvarán en las investigaciones para el esclarecimiento de los hechos.
“La Secretaría de Gobernación y yo hemos estado en comunicación con la gobernadora Rocío Nahle, vamos a coadyuvar a la Fiscalía de Veracruz para dar con los responsables”, afirmó García Harfuch.
El Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica reporta que en lo que va del gobierno de la presidenta Sheinbaum han sido asesinados 15 periodistas (contando la de Carlos Castro) en México; dos durante la administración de la gobernadora Rocío Nahle García.



