“Macheteros de Atenco” exigen desalojo de invasores en el exlago de Texcoco

El grupo comunal conocido como “Macheteros de Atenco” demandó públicamente el desalojo de quienes llaman “paracaidistas” por invadir terrenos del exlago de Texcoco, donde se han construido al menos 150 casas sin autorización.
La comunidad considera estos asentamientos ilegales como parte de un fenómeno de gentrificación, ecocidio y corrupción urbana.
México: Macheteros de Atenco exigen desalojo de invasores en el exlago de Texcoco
Foto: Especial.

Redacción

El grupo tradicionalmente defensor del territorio ante proyectos como el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM), ahora pone el foco en invasiones recientes en el área del ex-Lago de Texcoco.

Denuncian que personas foráneas, a quienes denominan “paracaidistas”, se están apropiando ilegalmente de terrenos destinados a uso público o de preservación ambiental al armar colonias irregulares con más de 150 viviendas construidas.

En un video compartido por Radio Fórmula, se puede observar la zona vía aérea, a través de drones, en donde se encuentran viviendas de hasta cuatro pisos, cableado eléctrico y tinacos. Asimismo se distinguen los sellos en las rejas de entrada a este nuevo “fraccionamiento”, puestos por el gobierno de Ecatepec, mismos que son reiteradamente violados por las personas que habitan en el lugar.

En el video difundido también aparecen miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), como Elpidia Hortensia Ramos y uno de los líderes históricos de este movimiento, Ignacio del Valle, quienes hacen hincapié que la gente que ha llegado a invadir dichos terrenos no es precisamente de bajos recursos.

“Hemos sido prudentes. Lo de menos es juntar al pueblo y confrontar. No, no lo queremos hacer (…) Nos preocupa la falta de atención, porque no empieza el tema ahora (…) más de cuatro años en donde las fiscalías especializadas en contra de las fraccionadoras no han puesto la atención”.

Autoridades federales como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) habían advertido que no debe haber urbanización en zonas de pastizal o áreas de recarga hidráulica, lo que confirma que estas invasiones no respetan normativas ambientales ni de planeación urbana.

Históricamente, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) ha enfrentado proyectos aeroportuarios y bancarios en la región, como el fallido NAIM.

Desde su surgimiento en 2001, con el machete como símbolo de resistencia campesina, lograron articularse con estudiantes, colectivos urbanos, organizaciones indígenas y movimientos sociales en todo el país para combatir al gobierno de Vicente Fox Quesada, quien decretó la expropiación de más de 5 mil hectáreas en el municipio de San Salvador Atenco y zonas aledañas para la construcción de un nuevo aeropuerto internacional en Texcoco.

El decreto ofrecía una compensación de apenas 7 pesos por metro cuadrado de tierra de uso agrícola, lo que fue percibido por las comunidades campesinas como un despojo.

Tras intensas movilizaciones, bloqueos carreteros y enfrentamientos con la policía, en agosto de 2002 el gobierno federal dio marcha atrás y canceló el decreto de expropiación, lo que se consideró como una victoria histórica del movimiento campesino frente a un megaproyecto federal.

El 3 y 4 de mayo de 2006, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto en el Estado de México, ocurrió la represión más violenta contra el movimiento. El conflicto se originó porque el FPDT apoyó a floricultores de Texcoco que fueron desalojados de manera violenta.

Nuevamente, los macheteros bloquearon carreteras en solidaridad, lo que derivó en un operativo masivo: dos jóvenes murieron (Javier Cortés y Alexis Benhumea), más de 200 personas fueron detenidas, entre ellas Ignacio del Valle, y decenas de mujeres denunciaron abusos sexuales y violaciones cometidas por policías estatales y federales. Este hecho marcó al movimiento y a Peña Nieto, cuya imagen internacional quedó ligada a la represión.

En 2014 se reactivó la resistencia, cuando el gobierno de Enrique Peña Nieto (ya como presidente) retomó el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM) en Texcoco. De nuevo, los pueblos de Atenco rechazaron el megaproyecto por considerarlo un ecocidio en el Lago de Texcoco y un intento de despojo.

Tras el anuncio de la cancelación del NAIM, en 2018, por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, el FPDT celebró la decisión, viéndola como la confirmación de que su lucha histórica había sido legítima. 

Sin embargo, su resistencia ahora se dirige contra la fragmentación del territorio por nuevos asentamientos ilegales, los cuales temen reproduzcan procesos de expulsión o degradación comunitaria.

No existe por ahora una respuesta pública clara de autoridades de Ecatepec, Texcoco o el Estado de México. Tampoco se ha comprobado si hay procedimientos jurídicos iniciados para frenar estas construcciones. Sin embargo, la denuncia comunitaria ha generado atención mediática, lo que podría derivar en intervención estatal.

Este conflicto se inscribe en una problemática más amplia de crecimiento urbano informal en el Valle de México, donde terrenos como el exlago de Texcoco, con valor ecológico y simbólico, son susceptibles a ocupación no regulada. La cercanía con la Ciudad de México aumenta su presión por uso habitacional, muchas veces impulsado por vacíos institucionales.

La exigencia actual de los “Macheteros de Atenco” no solo es por protección ambiental, sino por la defensa de una memoria comunitaria y un modelo urbano donde se respete la historia y derechos de los pueblos originarios, frente al avance de fraccionamientos informales.

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