El reportero narró que llevaban detenido a su papá y que por eso estaba grabando. Aunque dijo su nombre y a qué se dedica, uno de los elementos de la fiscalía consideró que estaba “obstruyendo” y ordenó su detención. Posteriormente fue liberado con rastros de sangre en la nariz y un golpe en el labio.
La Fiscalía de Oaxaca anunció que verificará si fue correcta la actuación de sus elementos.

Iván Aldama Garnica
El periodista Álvaro Cuitláhuac López y algunos de sus familiares fueron detenidos por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca.
Los agentes realizaban un operativo en las inmediaciones de la Central de Abasto, en la ciudad capital de esa entidad.
En su versión, el reportero narró haber visto que a su padre lo llevaban detenido, sujetándolo del cuello, y que por eso estaba grabando con su teléfono.
En el video, se escucha que el periodista da su nombre a los agentes, les dice a qué se dedica y además les señala que vive en el domicilio afuera del cual estaban los elementos de la fiscalía oaxaqueña.
Uno de los agentes le pide que le muestre una identificación: “¿Me la permites? Está obstruyendo una labor”.
Álvaro Cuitláhuac López, del periódico El Imparcial, responde que no está obstruyendo y reitera dónde vive (en el domicilio en cuyo exterior estaba el operativo).
- “Yo acá vivo y me dijeron que estaban maltratando a mi papá, por eso vine”.
- “Tu identificación”, insiste el elemento.
- “No te la voy a dar”.
- “¿No me la vas a dar?”.
- “No, ya te dije mi nombre”.
Posteriormente el elemento ordena que lo detengan: “Soy fiscal, dice que es el hijo, no se quiere identificar, así que yo creo que como corresponde”.
Es así que acto seguido lo tratan de someter: “Ni modos, amigo”.
“No me jales mi teléfono”, alcanzó a decir el periodista a uno de los policías.
“No está haciendo nada”, “¡déjenlo!”, dicen mujeres.
El periodista se pudo zafar y entró a su casa, pero desde la puerta registró el momento en que al menos tres agentes sometían a uno de sus familiares.
“Nos están pegando, soy reportero, soy reportero y le están pegando a mi hermano, acá vivimos y estamos transmitiendo en vivo para todos ustedes, vean, esta es la brutalidad policiaca que ocupa la Fiscalía General del Estado de Oaxaca”.
Tras decir eso, dos elementos intentaron seguirlo, pero él les advirtió que estaba adentro de su casa.
Desde un balcón captó cómo ya habían logrado esposar a su hermano, que estaba boca abajo en el suelo, y también cuando se lo llevan.
“Responsabilizo directamente al fiscal general del estado de Oaxaca de lo que está pasando en este lugar, a Bernardo Rodríguez Alamilla, quien de manera directa acaba de atacar a mi familia”.
De igual manera, el periodista registró cuando suben a una mujer esposada a la batea de una camioneta.
“Vean, ahí está la brutalidad, por favor ayúdenme a compartir esta transmisión, mi papá está enfermo del corazón, lo tienen ya arriba, no sabemos el motivo de la detención, no sabemos por qué llegaron directamente contra nosotros”.
Antes de cortar su transmisión, Álvaro Cuitláhuac López grabó cuando dos elementos de la AEI suben al balcón de su domicilio: “Vienen por mí, como si fuera yo un delincuente”.
En un comunicado, la Fiscalía del Estado de Oaxaca aseguró que había dado cumplimiento a un mandato judicial, “por el cual se realizó un operativo sobre la calle de prolongación de Galeana, en inmediaciones de la Central de Abasto, en la ciudad de Oaxaca de Juárez”.
La fiscalía no explicó o detalló cuál era la razón del operativo o qué buscaba, sino que se limitó a reportar que esa actuación formaba parte de sus actos de investigación y de sus labores ministeriales.
Y justificó que la detención de las personas había sido por “incidentes”.
“Derivado de incidentes ocurridos durante este operativo, fueron detenidas varias personas, entre ellas un periodista, quienes quedaron en libertad luego de corroborar su no participación en los hechos”.
Tras ser liberado, el periodista Álvaro Cuitláhuac López, con sangre en la nariz y en la boca, y con un golpe en el labio, narró su versión en el lugar de los hechos a colegas de Oaxaca.
“Abrieron candados, abrieron cajas que tiene mi papá, de cables, y pues al final no encontraron nada, no sé qué pasó, ya ahorita nada más nos estuvieron golpeando todavía encima de la camioneta y ya al final nos dijeron: ‘disculpe usted por los golpes’, ‘disculpe usted por el altercado'”.
La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca consideró que hubo actos de abuso policial y malas prácticas de los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI).
En un comunicado, la institución señaló: “… la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca expresa su total indignación y rechazo a los hechos que se exhiben ante la total falta de aplicación de protocolos y violación a los derechos humanos durante la detención”.
La Defensoría agregó que había iniciado el expediente número DDHPO/0357/(01)/OAX/2025 y que su personal se había trasladado al centro de detención de la fiscalía, para conocer el estado de salud de las personas detenidas.
Pero sobre ese tema, la salud de las personas sometidas y detenidas, o si tenían golpes o lesiones, el organismo defensor de Derechos Humanos no refirió algo más.
En tanto, la Fiscalía de Oaxaca aseguró que verificará si había sido correcta la actuación de sus elementos.



