En Pocas Palabras

Perspectiva económica frente a la pandemia

Foto: Organización de las Naciones Unidas.

Teresa E. Hernández-Bolaños

Desde que la OMS (Organización Mundial de la Salud) anunciara la llegada de una pandemia a causa del COVID-19, el planeta comenzó a tomar medidas sanitarias que han colapsado sus sistemas de salud y desequilibrado sus economías. “No estábamos preparados para la crisis del  COVID-19” ha señalado la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) al presentar una evaluación del impacto inicial de la pandemia en las economías.

Desde los primeros días de confinamiento en cada uno de los países se ha cuestionado sobre el impacto económico, consecuencia de las medidas sanitarias y cierres comerciales. Muchos trabajadores han perdido su empleo, pequeñas empresas o negocios de servicios han cerrados sus establecimientos, grandes empresas no esenciales, sobre todo de manufactura, se han ido al paro técnico, etc., las economías están estancadas o paralizadas parcial o totalmente.

¿Qué sucederá con las economías, cuál será el impacto real, y cuál será el reto y las estrategias que deberán tomar los países para superar la crisis económica pos-pandemia?, ¿cómo se reimpulsarán y estabilizaran los mercados financieros y las economías, cómo se podrá impulsar a las economías más débiles? Las respuestas aún no son claras, es difícil prever el impacto en el crecimiento del PIB, ya que nunca nos hemos enfrentado a algo parecido, la crisis del 2008-2009 está lejos de equipararse. Las crisis sanitarias previas tampoco habían tenido la magnitud que hoy vivimos gracias a la globalización.

Si bien, aún es muy difícil pronosticar el impacto real que el cierre o parálisis parcial o total de las economías tenga a nivel mundial, por región o país, lo que sí se puede señalar es que evidentemente habrá fuertes contracciones en la producción, en el gasto de los hogares, en la inversión corporativa y el comercio internacional. Podemos visualizar un panorama general tanto del impacto inicial de la pandemia en las economías, como de lo que ya se había pronosticado en el marco de la desaceleración económica mundial presentada desde el 2019.

La OCDE había mostrado la desaceleración económica mundial con la caída del PIB mundial en 2019 del 0.64% con respecto al año anterior, cayendo a 2.91%, y pronosticó una muy frágil recuperación para el 2020 de 2.94% y para el 2021 del 3.02%. Cifras que hoy son inciertas y que presentarán una caída devastadora. México presentó una fuerte caída en 2019 y se pronosticó una leve recuperación para este año, veníamos de una caída del 1.8% con respecto al año anterior. En 2019 tuvimos un crecimiento del 0.2%  y se pronosticó una recuperación para 2020 del 1.2% y para el 2021 del 1.6%. http://www.oecd.org/perspectivas-economicas/noviembre-2019/

Fuente: OCDE Perspectivas económicas de la OCDE, noviembre 2019. PIB Mundial (2012-2021).
Grafica: Elaboración propia.
Fuente: OCDE Perspectivas económicas de la OCDE, noviembre 2019. PIB México (2012-2021)
Gráfica: Elaboración propia.

Qué nos espera, tan solo en la producción, el impacto inicial “… es equivalente a una disminución en el crecimiento anual del PIB de hasta 2 puntos porcentuales por cada mes que continúan las  estrictas medidas de contención” (https://www.oecd.org/coronavirus/policy-responses/evaluating-the-initial-impact-of-covid-19-containment-measures-on-economic-activity/), pero si el cierre continua durante tres meses y no hay medidas de contención, explica la OCDE, el crecimiento del PIB podría ser de 4 a 6 puntos porcentuales más bajo del que podría haber sido.  Por lo que implementar medidas de contención certeras en política fiscal y monetaria, apoyo a la inversión y a la producción, son claves para reanudar las economías y recuperarlas.

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