Cartas desde la locura

Hemos llegado al espejo

Imagen: The sick child (Edvard Munch).
Mi misión es matar el tiempo y la del tiempo es matarme a mí”: Emil Cioran.

Ramón Martínez de Velasco

@ramavelm

I

De 1918 y hasta 1928 la Gripe Española dejó secuelas que muchas veces duraron para siempre: sordera, sinusitis, melancolía, discromatopsia, hemiplejía, o encefalitisletárgica (o “mal del sueño”), un perpetuo estado de semi-inconciencia y delirio (del cual un servidor ha dado positivo).

En algunos pacientes el color se desvanecía para engendrar una visión vacilante, tenue, alicaída, casi en blanco y negro. Algo así como un luto sosegado y pacífico. Lo que parecía una simple gripe, en tres/oleadas mató a 50 millones de personas que estaban sanas un día antes. “En 1918 si oías toser a un vecino, o a un pariente, o le veías desplomarse delante de ti, sabías que era muy posible que tú también estuvieras enfermo” (Laura Spinney, El jinete pálido).

Las tasas de natalidad descendieron en el mapamundi y los obituarios se triplicaron.“Las esquelas son numerosísimas. Pone la piel de gallina” (Josep Pla, Cuaderno gris). Varios países se poblaron de viudas y de huérfanos. Cientos de personas terminaron en albergues para pobres y a miles los persiguió la depresión, la melancolía y el hambre. Miles de civiles tuvieron problemas para concluir sus estudios y obtener trabajo estable, y cientos de soldados pasaron de las trincheras a los manicomios.

Notas sueltas citan que veinte lenguas nativas se extinguieron para siempre. O que en Alaska perecieron los chamanes, dejando a sus pueblos “culturalmente paralizados”. Notas sueltan citan que, como hoy (cien años después), “la ignorancia atávica, la censura interesada, la falta de recursos y las dificultades de diagnóstico y de tratamiento jugaron a favor de la propagación de la enfermedad y en contra del único recurso eficaz disponible entonces: la cuarentena y el aislamiento de los enfermos”.

En 1919 fue noticia que en Pozal de Gallinas, después de haberse celebrado una corrida de novillos, la epidemia atacó en masa a todo el vecindario. “Nunca antes ni después he olido algo igual. Era horrible. Había veneno en ese virus”, según testimonio de una enfermera de la época, al referirse al olor de los enfermos. “El rostro de algunos llegaba a ponerse totalmente negro”.

Tras la noticia, en los pueblos donde las condiciones sanitarias complicaban los cuadros, se prohibieron ferias y mercados, fiestas, espectáculos y actos públicos en lugares cerrados y mal ventilados.

De ahí pasaron a habilitar locales para aislar a los primeros enfermos. Se establecieron medidas higiénicas para limpiar calles, conductos de agua, pozos, sumideros y fuentes, y sacrificar animales.

Se obligó a dar sepultura a los fallecidos lo más rápido posible, sin velatorio ni exposición en los templos, y siempre al anochecer o al amanecer, y por el camino más corto posible.

II

“Como hay tanta gripe han tenido que clausurar la Universidad. La gripe hace terribles estragos. La familia se ha tenido que dividir para ir a los entierros. Desde la calle se oían llantos en la casa y en la escalera del piso. El aire se vuelve marchito y hundido y hasta el paisaje parece diferente” (Josep Pla, Cuaderno gris).

El 24 de febrero de 1919, Pla contrae le enfermedad: “He pasado todo el día de ayer y una parte del de hoy en la cama. He sudado como un caballo. Treinta y seis horas seguidas. Me levanto pálido y deshecho. Me parece que me hubiera podido morir y que me he librado por los pelos”.

III

“Esta de ahora no es cosa de broma. Es una gripe que no se pasa con dos días de cama y un sello de aspirina. La ciudad entera se sentía atenazada por el invisible fantasma de la gripe. Se dictaron una serie de medidas preventivas: se cerraron las escuelas y los teatros; se suprimieron los paseos dominicales; las empresas funerarias montaron un servicio nocturno permanente para atender el exceso de enterramientos. A los niños nuevos se les imponía el nombre de Roque (“fuerte como una roca”) para preservarles de la peste. Las fondas y hospedajes cerraban por falta de clientes. Los médicos no descansaban ni de día ni de noche” (Mi idolatrado hijo Sisí, Miguel Delibes).

Ultílogo

Ésta es mi última entrega sobre el espejo que, ustedes lectores, tienen enfrente.

Algo así como mi penúltima venganza.

Como en Nosferatu, desde el espejo veo un eterno fluir cadavérico en forma de funeral masivo.

La Muerte llega por la Mar, nuestra potente madre.

Ésa que Jorge Manrique supo que “es el morir”.

Nos vemos en el Infierno.

5 Responses

  1. Estimado Ramon, Ya lo habia dicho Jim Morrison: “nadie sale vivo de aqui”. lo que queda son las huellas en la arena y el oleaje nocturno, La noche tierna del Desmadre se hace realidad, las profecias de un mundo que se autosuicidaba se cumplen hoy en dia,
    ya se acercan los silenciosos pasos de los conquistadores de un nuevo mundo, y las vanidades del homo sapiens viajan en el rio del olvido.
    Espero que si hay esperanza, nos tomemos un buen vaso de cerveza en nuestro proximo encuentro.
    ¡Salud por adelantado!

  2. ESPEJOS ROTOS
    Excelente narración histórica. Gracias, señor Ramavel.
    Y no olvide que esperamos su crónica personal sobre estos días de 2020 en México que nos ha tocado vivir y, hasta hoy, sobrevivir. Gracias por su atención.
    –¿Lo peor ha quedado atrás o está por venir?
    –Sepa la bola…
    Pero, pienso en el viejo checo…

    EL VIEJO CHECO / Jaroslav Seifert

    Me dije:
    lo peor ha quedado atrás,
    ya soy viejo.
    No, lo peor está por venir:
    sigo vivo.
    Pero, si quieren saberlo,
    fui feliz;
    a veces un día entero,
    a veces toda una hora.
    Es bastante.

    –Seifert, Premio Nobel de Literatura 1984.

    Con mis saludos de luz en tiempos duros, fraternalmente, y no se amargue ni se endurezca demasiado, porque lo duro se rompe, estimado señor Ramavel. Gracias por su atención.

    JFM
    Q, Presidentes, jueves 28-V-2020.
    –¡Ah, romped los espejos!

  3. MENSAJE de Facebook:

    –No se puede enviar tu mensaje porque incluye contenido que otras personas de Facebook reportaron como ofensivo.

    Así que no se puede reproducir en el sagrado muro puro de Facebook. Mierda.

  4. Don Julio ofensivo: no me olvidé de la suya invitación. De hecho, leí las colaboraciones sobre “así paso mi cuarentena” o algo así. Me recordaron a Dickens: “Hay de todo y nada conduce a ningún lado”. Como que llevan vidas aburridas. O escriben aburrido. Como que mejor deben retirarse y dedicarse a otra cosa. A emborracharse, por ejemplo.

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